Medicamentos falsos

Los medicamentos falsos pueden estar falsificados, contaminados o etiquetados incorrectamente. No se arriesgue.

Algunos medicamentos, en lugar de curar, pueden hacer daño. Sea cual sea su enfermedad, es importante obtener los medicamentos a través de un suministrador regulado.

¿Qué riesgos presentan?

Los medicamentos falsos pueden ser peligrosos por diferentes razones. Quizás hayan sido falsificados o etiquetados de forma incorrecta deliberadamente. Los medicamentos ilícitos a menudo contienen una cantidad errónea de ingrediente activo (demasiado, demasiado poco, o nada). En algunos medicamentos falsos se ha encontrado mercurio, arsénico, matarratas o cemento.

En otros casos los medicamentos pueden ser auténticos, pero pueden haber sido robados y almacenados en malas condiciones, o pueden haber caducado. Esto significa que podrían perder su eficacia o estar contaminados.

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¿A qué productos afecta?

Hay una gran variedad de productos afectados, entre ellos:

  • Medicamentos que salvan la vida, como los utilizados para tratar el cáncer, la malaria, el sida y otras enfermedades graves.
  • Medicamentos de “estilo de vida”, como los medicamentos para la disfunción eréctil y la pérdida de peso.
  • Dispositivos médicos, desde lentillas a preservativos, desde jeringas a instrumentos quirúrgicos y desde sillas de ruedas a aparatos de radioterapia.

¿Cómo pueden detectarse los productos médicos falsificados?

Los medicamentos falsificados a menudo cuentan con un envasado de alta calidad y los comprimidos falsos son aparentemente idénticos a los genuinos. Algunas veces, sólo se puede detectar la diferencia mediante una prueba de laboratorio.

Es esencial tener cuidado a la hora de comprar los medicamentos, especialmente en línea.

Piense en las “seis P”:

  • Lugar (Place): Nunca compre medicamentos en sitios web desconocidos, ni en mercados.Compre medicamentos solamente a suministradores autorizados que presenten un certificado de autenticidad. Si no está seguro de las credenciales de un suministrador, compruebe la lista de dispensarios inscritos en el órgano local regulador en materia de salud. Esto se aplica tanto a suministradores en línea como fuera de línea.
  • Recetas (Prescriptions): Compre solamente medicamentos que hayan sido prescritos por su médico o profesional sanitario.Cuando compre por Internet, asegúrese de que en el sitio web le piden la receta. No compre en sitios que ofrecen prescripciones a partir de cuestionarios, o si no facilitan los datos de un farmacéutico a quien se puede contactar.
  • Promesas (Promises): Desconfíe de las farmacias que hacen promesas “demasiado buenas para ser verdad”.Las promesas falsas de las que hay que sospechar son del estilo “cura todos los tipos de una enfermedad grave", “si no queda satisfecho le devolvemos su dinero”, “sin riesgos” o “existencias limitadas, compre por adelantado”.
  • Precio (Price): Compare el precio con el de otros productos que compre habitualmente o con distribuidores fiables. Si el medicamento es mucho más barato, es probable que sea falso.
  • Privacidad (Privacy): No facilite ningún dato bancario por Internet, a menos que esté seguro de que el sitio web dispone de un sistema de pago protegido en línea.También se han hallado vínculos entre el comercio de productos médicos falsos y fraudes cometidos con tarjetas de crédito y de usurpación de identidad. No facilite ningún dato personal que no se ciña de manera estricta a la información médica.
  • Producto (Product): Compare los fármacos con otros que le receten habitualmente. Un medicamento es falso si:
    • Contiene muchos más o muchos menos ingredientes, o si estos son distintos.
    • En el prospecto se indican otras propiedades o efectos secundarios.
    • El tamaño, la forma, el sabor o el color son diferentes.
    • No está etiquetado, o la etiqueta no es correcta.
    • La fecha de caducidad ha vencido o no figura.
    • No contiene indicaciones sobre la conservación del medicamento.
    • El embalaje parece de mala calidad o manipulado.
    • Hay faltas de ortografía o errores gramaticales en el embalaje o en el prospecto.

Si ve un producto falso, denúncielo

Si piensa que ha utilizado un producto médico falso, póngase en contacto con la farmacia donde lo compró y con el profesional sanitario correspondiente.

Si sospecha haber visto productos médicos falsos destinados a la venta (en línea o fuera de línea), denúncielo a la policía o a las autoridades sanitarias.