Identificación de Víctimas de Catástrofes (IVC)

La Identificación de Víctimas de Catástrofes, o IVC, es el método utilizado para identificar víctimas de incidentes, provocados por el hombre o de forma natural, en los que se produce un gran número de víctimas.

Protocolos de INTERPOL

Actualmente las personas viajan mucho tanto por razones de trabajo como de ocio, por lo que una catástrofe puede ocasionar potencialmente la muerte de ciudadanos de muchos países diferentes. Puede ser, por ejemplo, a causa de una catástrofe natural como un terremoto o un ciclón, o un atentado terrorista.

Es posible que un solo país no disponga de los suficientes recursos para abordar situaciones con un gran número de víctimas. El incidente puede haber dañado o destrozado la infraestructura de respuesta a emergencias existente en el país, dificultando aún más la tarea de identificar a las víctimas.

 

Un esfuerzo coordinado de la comunidad internacional puede acelerar considerablemente el proceso de recuperación e identificación, ayudando a las familias de las víctimas a comenzar el proceso de duelo y a las sociedades a reconstruirse.

 

Tras un ataque terrorista, los procedimientos IVC también pueden ayudar a los investigadores a identificar posibles agresores.

Es casi imposible identificar a una víctima de catástrofes graves mediante reconocimiento visual. A menudo se requieren huellas dactilares, registros dentales o muestras de ADN para realizar una identificación fiable.

Establecimiento de normas

En 1984, INTERPOL elaboró la primera Guía para la identificación de víctimas de catástrofes. Esta guía se actualiza cada 5 años y es la única norma mundialmente aceptada para protocolos IVC.

Los países miembros pueden recurrir a INTERPOL para obtener ayuda en materia de IVC tras una catástrofe. Ofrecemos:

  • Guía y formulario sobre IVC descargables;
  • Ayuda del Centro de Mando y Coordinación;
  • Despliegue de un Equipo de gestión de crisis para ayudar in situ.

Las actividades de IVC de INTERPOL están respaldadas por un Grupo de trabajo sobre Identificación de Víctimas de Catástrofes, formado por expertos forenses y policiales de todo el mundo. Este grupo se reúne periódicamente para discutir sobre cómo mejorar los procedimientos y las normas en materia de IVC, y para asistir en la elaboración de programas de formación.

Cuatro fases para la identificación

 La identificación precisa de las víctimas puede llevar mucho tiempo, especialmente si ha habido un gran número de muertos. Las cuatro fases son:

1 – Examen del lugar de los hechos: Dependiendo del incidente, y de dónde ocurrió, se pueden tardar días o incluso semanas para recuperar todas las víctimas y sus propiedades.

2 – Datos Post mortem o Datos PM: Los restos humanos son examinados por especialistas para detectar pruebas forenses que ayuden a identificar a la víctima. Pueden incluir:

  • Huellas dactilares - Si estuvieran disponibles son altamente fiables, aunque como las huellas dactilares de la mayoría de las personas no están registradas, pueden tener un valor limitado;
  • Odontología o examen dental - Los dientes posibilitan una de las formas de identificación más fiables, pues son muy resistentes y la mayoría de las personas tiene registros dentales;
  • Análisis de perfiles de ADN - Se pueden realizar comparaciones directas de una víctima y un perfil obtenido en su casa, por ejemplo, de un cepillo de pelo. También se pueden realizar comparaciones indirectas utilizando el ADN de los progenitores;
  • Señales físicas - Tatuajes, cicatrices o implantes quirúrgicos que puedan ser únicos de la víctima.

La identificación visual no se considera rigurosa.

3 – Datos ante mortem o datos AM: Se recuperan registros médicos y dentales, huellas dactilares y ADN de la casa de la víctima, o los facilitan los familiares.

4 – Armonización: Una vez recopilados los datos PM y AM, un equipo de especialistas compara y armoniza la información para identificar a las víctimas.

Tsunami de 2004

Tsunami

INTERPOL coordinó la respuesta IVC internacional tras el tsunami de 2004 en Asia. Solamente en Tailandia, más de 2000 especialistas de 31 países estuvieron implicados en el proceso de identificación, con unas 5000 víctimas identificadas. Hasta ahora, esta ha sido la mayor operación IVC realizada para un único incidente.