La operación Weka movilizó a 24 países de origen, tránsito y destino de estos delitos

9 de abril de 2021
Rescatadas 500 víctimas y detenidas 195 personas en una operación de INTERPOL contra la trata de personas y el tráfico de migrantes

Lyon (Francia) – En una operación contra la trata de personas y el tráfico de migrantes dirigida por INTERPOL, las autoridades de África y Europa han rescatado a casi 500 víctimas de la trata de personas, entre las que también había menores de edad, y han identificado a unos 760 migrantes en situación irregular.
 
La operación Weka, que en swahili significa “detener”, tuvo lugar entre el 28 de marzo y el 2 de abril. En ella participaron 24 países que representaban los lugares de origen, tránsito y destino de tales delitos, cuyas autoridades llevaron adelante las investigaciones e intercambiaron información policial con el fin de desmantelar las redes delictivas que operan en las principales rutas de tráfico ilegal.
 
En la operación Weka, coordinada por la Unidad de INTERPOL de Grupos Vulnerables, han sido detenidas 195 personas en total, 88 de ellas acusadas de trata de personas y 63 de tráfico de migrantes. El resto de detenciones se han debido a delitos de falsedad documental o robo y delitos relacionados con las drogas y contra el medio ambiente.
 
La operación conjunta contó con el apoyo de numerosas entidades asociadas, como la Organización Internacional para las Migraciones, que desempeñó un papel destacado en la asistencia a las víctimas. La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, por su parte, prestó apoyo judicial, mientras que el proyecto AIRCOP, Europol y la Iniciativa de la Unión Africana y el Cuerno de África contra la Trata de Personas y el Tráfico de Migrantes se encargaron de proporcionar la información policial.

Actividades operativas destacadas

•    Marruecos llevó a cabo una importante función en la operación, al albergar la Unidad de Coordinación Operativa y practicar 49 detenciones, prácticamente relacionadas solo con el tráfico de migrantes.
    
•    Las autoridades españolas examinaron la información policial facilitada por Marruecos y detuvieron a dos conocidos traficantes, dedicados a organizar el transporte de migrantes en situación irregular desde el continente africano utilizando botes hinchables rígidos y camiones.

•    La policía sudanesa rescató a 100 víctimas y practicó más de 20 detenciones, entre las que figuran traficantes que intentaban trasladar a sus víctimas a Próximo Oriente y otros que explotaban a menores en una fábrica de plásticos.

Officers in Benin carry out vehicle checks during Operation Weka.
Control de carretera por las autoridades de Benín durante la operación Weka.
Sudanese police rescued children being exploited in a plastics factory.
La policía sudanesa rescató a menores de edad que estaban siendo explotados en una fábrica de plásticos.
Brazilian officials participate in an operational briefing.
Agentes de la Policía Federal brasileña en una sesión informativa sobre la operación.
Morocco hosted the Operational Coordination unit and made 49 arrests.
Marruecos albergó la Unidad de Coordinación Operativa y practicó 49 detenciones.
South Africa: Malawian victims were working 15-hour days in a factory without food or breaks, confined to the warehouse.
Sudáfrica: Las víctimas, de origen malauí, trabajaban 15 horas diarias en una fábrica, sin recibir alimentos ni hacer descansos, y estaban encerradas en un almacén.
Spanish authorities acted on intelligence from Morocco, arresting two key smugglers.
Las autoridades españolas actuaron a partir de la información facilitada por Marruecos y detuvieron a dos cabecillas del tráfico de migrantes.
Law enforcement officers in Angola carried out airport checks.
Los agentes de las fuerzas del orden de Angola llevaron a cabo controles aeroportuarios.
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•    Puesto que las rutas intercontinentales de la trata y el tráfico de personas son bidireccionales, la policía de la República Democrática del Congo liberó a 29 personas de origen libanés, sirio y jordano, víctimas de un delito de trata, que estaban siendo explotadas por una constructora. Su supuesto empleador les había confiscado el pasaporte y no les había pagado.
    
•    Las fuerzas policiales kenianas y ugandesas aunaron sus esfuerzos tras descubrir que una niña de diez años estaba siendo conducida ilegalmente a Kenia para realizar trabajos forzosos en una casa familiar. Las investigaciones llevadas a cabo por ambos países condujeron a una importante detención de tres traficantes en Uganda, quienes dirigían una red dedicada a organizar periódicamente el tráfico ilegal a Kenia de niñas en situación vulnerable.
    
•    En Sudáfrica la policía practicó una redada en una fábrica de mantas, en la que detuvieron a cinco personas de nacionalidad china y rescataron a 17 víctimas de origen malauí. En su declaración, las víctimas afirmaron trabajar 15 horas diarias, sin alimentos ni descansos, y estar encerradas en el almacén, donde dormían en el suelo y sufrían agresiones físicas.

•    Se alertó a las autoridades aeroportuarias de Atenas de un equipo de voleibol que parecía sospechoso: sus nueve integrantes, todos de nacionalidad siria, estaban vestidos con chándales a juego y llevaban mochilas idénticas, y trataban de salir de Grecia con unos documentos de identidad rumanos falsificados. Asimismo, la Base de Datos de INTERPOL sobre Documentos de Viaje Robados y Perdidos arrojó una coincidencia durante un control en el aeropuerto de Lisboa, cuando un pasajero intentó usar un documento de identidad cuyo robo había sido denunciado por las autoridades francesas en agosto de 2020.

Interrelación entre el tráfico de migrantes y la trata de personas

La operación Weka ha dejado en evidencia una vez más el estrecho vínculo entre el tráfico de migrantes y la trata de personas, máxime en un contexto de crisis sanitaria mundial en el que las personas más vulnerables están desesperadas por escapar de las adversidades y las redes delictivas siempre tienden a aprovechar la situación para obtener beneficios.
 
Según el Secretario General de INTERPOL, Jürgen Stock, “estas víctimas no podían alejarse sin más de la espantosa situación en la que se han visto envueltas ni del sufrimiento que han padecido”.

“Por eso la labor de INTERPOL no acaba aquí. Seguiremos ayudando a los países a esclarecer casos delicados y complejos, lo que sin duda alguna conducirá a más detenciones en los próximos meses”.

Uno de estos casos fue el de una joven congolesa de 15 años que escapó de un matrimonio forzoso con la “ayuda” de los traficantes. Durante el viaje fue sometida a abusos sexuales, hasta que fue identificada y rescatada por las autoridades tunecinas, que ahora están investigando si también fue explotada sexualmente.
 
La Red Operativa Especializada de INTERPOL (ISON) contra el tráfico de migrantes y el Grupo de Expertos de INTERPOL en Trata de Personas asumirán la función esencial de poner en contacto a los investigadores especializados y los especialistas para que tomen medidas a partir de la información recopilada durante la operación y combatan este tipo de delitos.

Países participantes

Angola, Argelia, Benín, Brasil, Cabo Verde, España, Etiopía, Francia, Grecia, Kenia, Líbano, Libia, Malaui, Marruecos, Portugal, República Democrática del Congo, Santo Tomé y Príncipe, Senegal, Sudáfrica, Sudán, Sudán del Sur, Túnez, Uganda y Zimbabue.
 
La operación Weka contó con fondos aportados por la Fundación INTERPOL por un Mundo más Seguro.