Cientos de detenidos en una operación dirigida contra las rutas terroristas en el Sudeste Asiático

22 de abril de 2020
Más de 130 víctimas de trata de personas rescatadas a raíz de la operación Maharlika III

SINGAPUR: En una operación dirigida por INTERPOL, denominada Maharlika III, las fuerzas del orden de Brunei, Indonesia, Malasia y Filipinas (BIMP) se desplegaron en puntos estratégicos a lo largo de conocidas rutas de tránsito de terroristas del Sudeste Asiático, en una serie de actuaciones simultáneas de aplicación de la ley y control de fronteras.

Esta acción coordinada, que tuvo lugar del 24 de febrero al 20 de marzo, en medio del brote mundial de COVID-19, dio lugar a la detención por diversos delitos de más de 180 personas, entre ellas un presunto miembro del grupo terrorista Abu Sayyaf.

El acceso directo a las bases de datos mundiales de INTERPOL permitió a los agentes realizar más de 13.000 comprobaciones de documentos de viaje, armas de fuego y datos nominales.
El acceso directo a las bases de datos mundiales de INTERPOL permitió a los agentes realizar más de 13.000 comprobaciones de documentos de viaje, armas de fuego y datos nominales.
A raíz de la operación Maharlika III, las autoridades filipinas rescataron a 82 víctimas de la trata de personas.
A raíz de la operación Maharlika III, las autoridades filipinas rescataron a 82 víctimas de la trata de personas.
La operación Maharlika III, coordinada por INTERPOL, dio lugar a la detención de más de 180 personas, entre ellas un presunto miembro del grupo terrorista Abu Sayyaf.
La operación Maharlika III, coordinada por INTERPOL, dio lugar a la detención de más de 180 personas, entre ellas un presunto miembro del grupo terrorista Abu Sayyaf.
A raíz de la operación Maharlika III, dirigida por INTERPOL, se desplegó en puntos estratégicos a agentes de Brunei, Indonesia, Malasia y Filipinas.
A raíz de la operación Maharlika III, dirigida por INTERPOL, se desplegó en puntos estratégicos a agentes de Brunei, Indonesia, Malasia y Filipinas.
Las autoridades indonesias identificaron y rescataron a 35 adultos y 17 niños procedentes de Malasia.
Las autoridades indonesias identificaron y rescataron a 35 adultos y 17 niños procedentes de Malasia.
A raíz de la operación Maharlika III se decomisaron armas de fuego, explosivos ensamblados ilegalmente, hechos de nitrato de amonio, y otros productos y sustancias ilícitas.
A raíz de la operación Maharlika III se decomisaron armas de fuego, explosivos ensamblados ilegalmente, hechos de nitrato de amonio, y otros productos y sustancias ilícitas.
En total, la operación Maharlika III permitió la identificación y el rescate de más de 130 víctimas de la trata de personas.
En total, la operación Maharlika III permitió la identificación y el rescate de más de 130 víctimas de la trata de personas.
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A raíz de la operación las autoridades filipinas rescataron a 82 víctimas de la trata de personas, principalmente mujeres jóvenes de entre 20 y 30 años. Además, las autoridades indonesias identificaron y rescataron a otros 35 adultos y 17 niños (12 varones y cinco niñas), de entre 10 y 15 años de edad, procedentes de Malasia.

También se incautaron de armas de fuego, explosivos ensamblados ilegalmente, hechos de nitrato de amonio, y otros productos y sustancias ilícitas por valor de más de un millón de euros.

Gracias al acceso directo a las bases de datos mundiales de INTERPOL, concedido a las unidades de primera línea que participaron en la operación, las autoridades pudieron realizar más de 13.000 comprobaciones de documentos de viaje, armas de fuego y datos nominales.

"La pandemia de la COVID-19 no impedirá que los grupos terroristas y de delincuencia organizada prosigan sus actividades, lo que significa que las operaciones de los organismos encargados de la aplicación de la ley deben proseguir, y de hecho prosiguen", declaró Karel Pelán, Subdirector de Lucha Antiterrorista de INTERPOL.

"Los resultados de la operación Maharlika III confirman la importancia estratégica de garantizar la seguridad en las rutas de viaje utilizadas por los terroristas y los delincuentes en la región de Brunei, Indonesia, Malasia y Filipinas, incluso durante una crisis sanitaria mundial", añadió Karel Pelán.

La Organización Mundial de Aduanas también se asoció a la operación, en la que se dedicó a coordinar la labor de los agentes de aduanas y notificó los decomisos a las Oficinas Centrales Nacionales de INTERPOL situadas en cada uno de los cuatro países participantes.

Frenar los desplazamientos de los terroristas

INTERPOL, equipada con información sobre las rutas más comúnmente utilizadas por los grupos terroristas y de delincuencia organizada que se desplazan dentro de la Zona de Crecimiento de la ASEAN Oriental (EAGA), en particular por las fronteras de los cuatro países mencionados, trabajó con las autoridades nacionales para seleccionar siete lugares estratégicos.

Situados en puertos y puntos de tránsito en torno a los mares de Célebes y Joló, estos puntos sirvieron de centros operativos desde los que se emprendieron medidas de aplicación de la ley simultáneas y coordinadas, en particular patrullas marítimas, controles de pasajeros y vehículos y segundas inspecciones de la identidad de toda persona sospechosa.

La geografía de la región, salpicada de islitas y con múltiples puntos fronterizos, ha planteado históricamente un desafío a los organismos encargados de la aplicación de la ley que tratan de reprimir la actividad terrorista y la delincuencia organizada.

Flujo de combatientes terroristas extranjeros

Ahora se ha invertido el sentido del flujo de militantes procedentes del Sudeste Asiático que viajaban desde el Sudeste Asiático al Próximo Oriente para unirse a grupos terroristas.

Desde la caída de los bastiones del Estado Islámico/Daesh en Próximo Oriente, la región BIMP-EAGA ha experimentado una llegada significativa de combatientes terroristas extranjeros, muchos de ellos procedentes de zonas de conflicto. Esto se debe en parte a la presencia en la región de grupos terroristas locales inspirados en el Estado Islámico/Daesh, como el grupo Abu Sayyaf.

Los combatientes terroristas extranjeros están integrados en estos grupos terroristas locales y les suministran propaganda, personal y conocimientos financieros y operacionales, como la fabricación de explosivos.

En 2017 los combates en la ciudad de Marawi (Filipinas) entre militantes afiliados al Estado Islámico y las fuerzas gubernamentales de Filipinas provocaron más de mil muertes. Entre los fallecidos en Marawi se encontraban combatientes terroristas de Chechenia, Indonesia, Malasia, Arabia Saudí y Yemen.

La operación Maharlika III se ha llevado a cabo con financiación del Gobierno del Japón, los Emiratos Árabes Unidos y la Fundación INTERPOL por un Mundo más Seguro.