LYON (Francia) – Funcionarios de las fuerzas del orden de siete países europeos han unido fuerzas en un hackatón de cuatro días de duración para atajar una tendencia emergente que consiste en utilizar las plataformas de suscripción a contenidos para facilitar la trata de personas y la explotación sexual.
La operación CyberProtect III, llevada a cabo del 19 al 22 de mayo de 2026 y organizada conjuntamente por INTERPOL y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), permitió obtener decenas de líneas de investigación nuevas, entre ellas la detección de perfiles de sospechosos, posibles víctimas y casos que levantan sospechas.
Las redes de delincuencia organizada recurren cada vez más a servicios de suscripción en los que se suelen encontrar contenidos sexualmente explícitos para captar y explotar sexualmente a mujeres, menores y adultos vulnerables. Primero se atrae a las víctimas prometiéndoles ingresos y, a continuación, se las induce a crear contenidos en contextos de explotación.
En febrero de 2026, se publicó una notificación morada de INTERPOL para llamar la atención sobre este modus operandi, que suele consistir en que el grupo delictivo se hace pasar por una agencia de modelos legítima y contrata a las víctimas, tras lo cual se hace con el control de sus cuentas y se queda con la mayor parte de sus ingresos. Al mismo tiempo, aumenta de forma progresiva la presión psicológica y la coerción para obligarlas a producir contenidos cada vez más explícitos.
Siete países europeos participaron en la operación CyberProtect III.
El hackatón duró cuatro días.
La policía investigó las plataformas de suscripción a contenidos utilizadas para facilitar la trata de personas.
La operación fue organizada conjuntamente por INTERPOL y la OSCE.
Este modus operandi suele atraer a las víctimas prometiéndoles ingresos antes de obligarlas a producir contenidos en contextos de explotación sexual.
El término «proxenetismo electrónico» hace referencia a los traficantes que utilizan herramientas digitales para organizar la explotación sexual a gran escala.
Las personas que contratan a las víctimas utilizan plataformas de mensajería cifrada para captarlas.
La arquitectura de pago protegida de los sitios de suscripción permite a los traficantes eludir la detección.
Durante la operación, se detectaron 34 casos que levantaban sospechas y 27 posibles víctimas.
Hackatón: un formato policial innovador para combatir la explotación sexual
Durante la operación CyberProtect III, 14 funcionarios de los países participantes trabajaron codo con codo para detectar señales de alerta en sitios web, medios sociales, aplicaciones de mensajería y plataformas de suscripción.
Este formato, conocido en el ámbito de la aplicación de la ley como hackatón, consiste en una sesión de trabajo centrada en buscar, de forma colaborativa, soluciones a un problema policial concreto mediante el uso de herramientas digitales. Entre los resultados más notables cabe destacar la detección de:
• 34 casos que levantan sospechas
• 18 perfiles de sospechosos
• 27 posibles víctimas
La arquitectura de pago protegida de los sitios de suscripción y su lenguaje cifrado permiten a los traficantes eludir la detección, mientras que la fragmentación de las jurisdicciones y las dificultades en materia probatoria obstaculizan las respuestas de las fuerzas del orden.
Los grupos delictivos también utilizan las plataformas en línea para vender programas de coaching que pretenden enseñar a los hombres cómo sacar provecho de la explotación sexual de las mujeres a través de plataformas de suscripción a contenidos. Esta amenaza emergente se suele denominar «proxenetismo electrónico» y hace referencia a los traficantes que utilizan herramientas digitales para organizar la explotación sexual a gran escala.
Además de generar líneas de investigación, la operación CyberProtect III permitió establecer importantes conclusiones y tendencias, como las siguientes:
• Existe una alta prevalencia de anuncios en los que aparecen modelos femeninas de América del Sur, lo que pone de manifiesto que esta es una región de origen fundamental de la explotación sexual, tanto en la vida real como en la virtual.
• Las personas que contratan a las posibles víctimas utilizan plataformas de mensajería cifrada para captarlas e incluso solicitan fotografías de ellas desnudas sin comprobar su edad.
• Las creadoras de contenidos son compradas y vendidas por elevadas sumas de dinero; en un grupo de mensajería dedicado a este tipo de actividad se descubrieron hasta 28 000 anuncios.
• Como sistema de pago se usan criptomonedas y emojis de diamantes, que son transferibles a monedas virtuales; se observaron tarifas de apenas 3 dólares estadounidenses por 25 minutos de video privado de una creadora de contenidos.
• Los proxenetas electrónicos y mánagers utilizan plataformas de medios sociales para compartir experiencias e intercambiar estrategias.
• Se utiliza la inteligencia artificial para crear perfiles falsos con el fin de complementar las operaciones de creación de contenidos realizados por personas.
David Caunter, director de Delincuencia Organizada y Nuevas Tendencias Delictivas de INTERPOL, afirmó:
«Al reunir a los funcionarios para aplicar este enfoque colaborativo, hemos descubierto información policial esencial sobre la manera en la que se están utilizando las plataformas de suscripción a contenidos para explotar sexualmente a personas vulnerables. Cada sospechoso o víctima que encontramos genera líneas de investigación inmediatas y refuerza nuestra capacidad para desmantelar estas redes delictivas y proteger a las personas en situación de riesgo».
Notas para los editores
La operación, dirigida por INTERPOL y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), contó con el apoyo de Cybercrime Atlas, Diaconía, la Relatora Nacional de los Países Bajos sobre la trata de personas y la violencia sexual contra los niños, Europol, Group-IB, META, S2W, STOP THE TRAFFIK y TikTok.
Países participantes: Alemania, España, Países Bajos, Reino Unido, Rumania, Suecia y Ucrania