Las notificaciones de INTERPOL ponen de relieve la amenaza creciente que representan las sustancias de doble uso en América del Sur

27 de febrero de 2026
Una operación ha permitido alertar a escala mundial sobre una nueva tendencia: el uso de combustible diésel para fabricar explosivos clandestinos

LYON (Francia) – Los organismos de policía, inmigración y aduanas de Colombia, Ecuador y Perú han unido fuerzas en la primera operación de la región dirigida contra el contrabando transfronterizo de sustancias químicas de doble uso.

En el marco de la operación CHASE, llevada a cabo en noviembre de 2025 y coordinada por INTERPOL, se practicaron más de 50 000 inspecciones en fronteras y puertos.

En Ecuador, cierta información policial nueva condujo a la publicación de una notificación naranja de INTERPOL en la que se alertaba a los 196 países miembros de la Organización de una grave amenaza para la seguridad pública. Los funcionarios de las fuerzas del orden ecuatorianas descubrieron detonadores explosivos en los maleteros de autobuses públicos destinados al transporte de pasajeros, una táctica cada vez más utilizada por los delincuentes de la región que pone en peligro a los pasajeros legítimos, puesto que los delincuentes viajan junto a ellos para eludir los procedimientos de control habituales, ya sea en las fronteras internacionales o dentro del país. 

 

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Ecuador: incautaciones de materiales de doble uso durante la operación CHASE, entre ellos detonadores, mechas y bombonas de gas licuado de petróleo
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Perú: la policía peruana registra autobuses de pasajeros
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Colombia: unos agentes realizan pruebas químicas en Colombia
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Colombia: perro adiestrado en acción en Colombia
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Ecuador: búsqueda de materiales explosivos en sustancias químicas en Ecuador
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Las patrullas realizadas en la región de Huaquillas, en la frontera entre Ecuador y Perú, permitieron descubrir asimismo un nuevo método de contrabando transfronterizo de combustible, que consiste en el uso de camiones cisterna improvisados construidos a partir de vehículos de transporte agrícola. Las investigaciones llevadas a cabo en la región han permitido descubrir que las redes de delincuencia organizada usan productos químicos industriales comercializados legalmente, en particular combustible diésel obtenido de proveedores agrícolas y comerciales legítimos, para producir explosivos clandestinos. Este hallazgo condujo a la publicación de una notificación morada de INTERPOL destinada a alertar a las fuerzas del orden de todo el mundo sobre este nuevo modus operandi delictivo.

Los agentes también llevaron a cabo tres detenciones, entre ellas la de un prófugo buscado por Perú a escala internacional, quien era objeto de una notificación roja de INTERPOL y fue detenido en Argentina gracias a la información policial obtenida durante la operación y a la estrecha coordinación entre las oficinas de INTERPOL en ambos países. Se sabe que el sospechoso, un ciudadano peruano, pertenece a un grupo de delincuencia organizada de Perú y está implicado en distintas actividades delictivas, entre ellas la extorsión con explosivos, el tráfico ilícito de armas de fuego y ataques violentos selectivos.

La operación, que duró 12 días, se saldó con la incautación de materiales y equipos explosivos. En total, en los tres países participantes se realizaron las siguientes incautaciones:

•    4 000 detonadores

•    10 450 litros de combustible diésel

•    60 000 metros de mechas de seguridad

•    2 toneladas de explosivos

•    18 bombonas de gas licuado de petróleo

La operación CHASE para América del Sur puso de relieve la necesidad de una sólida colaboración interinstitucional y el valor de una alianza duradera entre INTERPOL y sus países miembros. Esta operación le sigue a otras similares realizadas en el Sudeste Asiático y en África Occidental, lo que refleja una tendencia mundial que consiste en que las redes delictivas y terroristas utilizan cada vez más las cadenas de suministro legal de productos químicos para fabricar armas.

Notas para los editores

La operación CHASE (Programa contra el Tráfico de Sustancias Químicas) cuenta con el apoyo del Ministerio de Asuntos Mundiales de Canadá.