LYON (Francia) – Una operación mundial coordinada por INTERPOL ha permitido poner a salvo a 4 414 posibles víctimas de trata de personas y detectar a 12 992 migrantes en situación irregular en un total de 119 países.
Durante la operación, denominada Liberterra III y realizada del 10 al 21 de noviembre de 2025, se detuvo a 3 744 sospechosos, entre ellos más de 1 800 por delitos de trata de personas y tráfico de migrantes, sobre la base de información comunicada inicialmente por los países participantes.
Asimismo, a lo largo de la operación, los organismos encargados de la aplicación de la ley movilizaron a más de 14 000 funcionarios, con los que llevaron a cabo actividades de vigilancia en los puntos de mayor actividad delictiva y redadas contra objetivos específicos, así como controles fronterizos reforzados.
Las autoridades abrieron más de 720 nuevas investigaciones, muchas de las cuales siguen en curso.
El secretario general de INTERPOL, Valdecy Urquiza, declaró:
«La intensidad de la actuación de las fuerzas del orden pone de relieve una sólida cooperación, pero las tendencias más amplias que ha revelado la operación no son menos importantes. Las redes delictivas están evolucionando, utilizando nuevas rutas y plataformas digitales y explotando a poblaciones vulnerables. La detección de estas pautas permite a las fuerzas del orden descubrir peligros por anticipado, neutralizar antes a las redes y proteger mejor a las víctimas».
Entre las principales conclusiones figuran las siguientes:
- Las estafas alimentadas por la trata de personas siguen siendo un grave motivo de preocupación en Asia y África, pero la mejora de la información policial, la detección y los mecanismos de control está dando lugar a más detenciones y a la repatriación de cientos de víctimas.
- Si bien la explotación sexual sigue siendo un problema muy frecuentemente mencionado en los informes, el trabajo forzoso y la realización forzada de actividades ilícitas van en aumento, además de detectarse también casos de esclavitud doméstica y de extracción de órganos.
- Los casos de víctimas de las Américas y Asia halladas en África indican un cambio de las dinámicas de la trata, que contrastan con las pautas observadas históricamente, consistentes en la trata de víctimas africanas en el extranjero.
- Los patrones migratorios de las Américas se han invertido en gran medida y ahora se observa un desplazamiento hacia el sur, a través de América Central, de los ciudadanos de países sudamericanos que habían migrado hacia el norte.
- Sigue habiendo una presión migratoria en las rutas marítimas del Atlántico y el Mediterráneo, en particular como consecuencia de los desplazamientos de migrantes desde el Oeste y el Norte de África a Europa.
- Las autoridades utilizan cada vez más la vigilancia en línea para detectar las redes de trata y tráfico y seguirles el rastro.
- La trata de personas y el tráfico de migrantes siguen estando estrechamente vinculados a delitos tales como la falsedad documental, el blanqueo de capitales y el tráfico de drogas.
Para respaldar la realización de verificaciones en tiempo real en las bases de datos de INTERPOL, comunicar información policial y expedir notificaciones de INTERPOL, se crearon cuatro unidades de coordinación operativa en Argelia, El Salvador, el Reino Unido y la República Democrática Popular Lao. La operación Liberterra III también se vio facilitada por una amplia colaboración con organizaciones asociadas, autoridades nacionales y organizaciones no gubernamentales.
Las estafas alimentadas por la trata de personas: un modelo de actividad delictiva autosuficiente
Las autoridades llevaron a cabo múltiples acciones contra presuntos centros de estafas situados en Asia, en particular en Myanmar, donde una sola redada permitió descubrir a unos 450 trabajadores en un complejo. Se aprehendieron dispositivos electrónicos vinculados a actividades fraudulentas, incluidos 18 800 teléfonos móviles y más de 300 ordenadores. Las autoridades también centraron sus esfuerzos en la verificación de identidad y la repatriación de cientos de posibles víctimas de trata de personas descubiertas a raíz de acciones anteriores, entre ellas un grupo de 125 ciudadanos indios.
En África, las autoridades de Benín, Burkina Faso, Congo, Côte d’Ivoire, Ghana, Senegal y Sierra Leona informaron de amplias actuaciones contra redes de trata de personas de tipo piramidal, que dieron lugar al rescate de más de 200 víctimas y a la neutralización de numerosos centros de captación y explotación. Estas tramas, específicas de África Central y Occidental, consisten en captar víctimas con falsas promesas de trabajo en el extranjero, cobrarles «tarifas de contratación» exorbitantes y, seguidamente, obligarlas a reclutar a amigos o familiares a cambio de una mejora de sus condiciones.
Vidas detrás de las cifras
Detrás de los resultados operativos hay miles de historias individuales de sufrimiento y resiliencia, entre ellas las de niños que trabajan en una fábrica de vidrio en Belice, una niña vendida a un hombre de 73 años en El Salvador y un niño de ocho años secuestrado para la extracción de órganos en Mozambique. Una de las prioridades operativas esenciales consistió en prestar apoyo a cada víctima, por lo que se puso a las personas identificadas bajo la protección de servicios médicos y sociales, o de distintas ONG, según las necesidades.
En España, las autoridades desmantelaron una red delictiva dedicada a la trata de mujeres para su explotación sexual a través de salones de belleza y locales de masajes situados en Barcelona y Marbella, lo que permitió identificar a 21 víctimas. Las mujeres, en su mayoría de origen colombiano, estaban sometidas a una constante vigilancia y a malos tratos, y eran obligadas a saldar deudas de 6 000 euros (7 000 dólares estadounidenses) mediante la práctica de la prostitución. Los mismos locales también se utilizaban para la venta de drogas.
En Costa Rica, las autoridades detuvieron a un hombre conocido como «El Gordo», acusado de presionar a chicas menores de edad de un colegio técnico para que grabaran videos explícitos. La pareja del sospechoso, profesora en la misma institución, también fue detenida, ya que las autoridades creen que facilitó el acceso del hombre para que pudiera captar a más víctimas.
Las autoridades de Kazajstán detectaron un modus operandi mediante el cual las redes de trata encubrían sus actividades presentándolas como un servicio de taxi. Los grupos recurrían a la violencia y la intimidación para obligar a las víctimas a prostituirse en varias saunas. La policía se incautó de dinero en efectivo, armas, tarjetas bancarias y varios vehículos, y descubrió una trama de blanqueo de capitales utilizada para adquirir bienes inmuebles y otros activos.
Las autoridades de Malí identificaron a 47 mujeres nigerianas que habían sido trasladadas ilegalmente al país para su explotación sexual.
La Policía de Escocia puso a salvo a una ciudadana rumana que había sido trasladada ilegalmente al Reino Unido con falsas promesas de empleo y sometida a explotación sexual. Tras ser trasportada por varios países europeos y llevada a Escocia en transbordador, se le retuvieron los documentos de identidad al llegar a Dundee.
Pingües beneficios, rutas peligrosas
Las autoridades interceptaron múltiples travesías marítimas de alto riesgo protagonizadas por grandes grupos de migrantes que viajaban en embarcaciones abarrotadas y con unos equipos de seguridad mínimos. En tan solo una de las travesías interceptadas, cuyo punto de partida era Senegal, el número de migrantes transportados ascendía a 245, y se registraron otros casos frente a las costas de Guinea-Bissau, Marruecos y Argelia.
A partir de información policial, las autoridades argelinas interceptaron un bote hinchable de gran tamaño que transportaba a 71 personas de diversas nacionalidades, entre ellas siete menores. Se sospecha que tres personas eran las facilitadoras del viaje. Las autoridades se incautaron de equipos de comunicación, dinero en efectivo y teléfonos móviles, y las investigaciones siguen en curso para desmantelar la totalidad de la red y su financiación.
En Brasil, las autoridades desarticularon una red transnacional de tráfico de migrantes vinculada a Pakistán, Afganistán, México y Estados Unidos, deteniendo al principal sospechoso, imponiendo restricciones a los desplazamientos y congelando activos por valor de 5,94 millones de reales brasileños (1,1 millones de dólares estadounidenses), entre ellos bienes inmuebles, vehículos, embarcaciones, aeronaves y criptomonedas.
Al detener vehículos en la frontera con Moldova, unos funcionarios rumanos inspeccionaron un camión que se disponía a entrar en el país y cuya carga estaba declarada como piezas metálicas. Sin embargo, la inspección reveló la presencia de armas militares ocultas, incluidos lanzacohetes, lanzagranadas, municiones y componentes de drones de combate. Dos personas fueron detenidas en Moldova, mientras que el conductor fue retenido en Rumania. Aunque el caso no estaba directamente vinculado a delitos migratorios, pone de relieve cómo las mismas rutas se utilizan para distintas formas de tráfico.
En Perú, las autoridades desarticularon a «Los Zorritos del Norte», un grupo delictivo sospechoso de introducir ilegalmente en Chile a 30 migrantes venezolanos, entre ellos seis menores. Las detenciones fueron el resultado de la cooperación con una empresa de autobuses, lo que subraya la importancia de sensibilizar al sector privado.
En el Reino Unido, las autoridades continuaron un fructífero programa llevado a cabo con el sector logístico, desplegando agentes en áreas de descanso para conseguir la colaboración de los conductores de camión, identificar riesgos, recopilar información policial y promover la comunicación anónima de información.
Otras campañas de sensibilización se llevaron a cabo en los Emiratos Árabes Unidos, Filipinas, Indonesia, Kuwait, Myanmar, Sudáfrica y Túnez.
Notas para los editores
La Operación Liberterra III fue financiada por el Ministerio del Interior del Reino Unido a través del Organismo Nacional de Lucha contra la Delincuencia (National Crime Agency), con el apoyo adicional de:
- la Oficina de Apoyo Regional del Proceso de Bali;
- la Unión Europea;
- el Ministerio de Asuntos Mundiales de Canadá;
- la Oficina de Asuntos Internacionales de Estupefacientes y Aplicación de la Ley de Estados Unidos.
Entidades asociadas a la operación: AFRIPOL, ASEANAPOL, CARICOM, Europol, Frontex, Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Centro Operativo Regional de apoyo del proceso de Jartum (ROCK), Oficina de Apoyo Regional del Proceso de Bali (RSO) y Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).
Países y territorios que participaron en la operación: Albania, Angola, Argelia, Argentina, Austria, Bahamas, Bangladesh, Barbados, Belice, Benín, Bolivia, Bosnia y Herzegovina, Botsuana, Brasil, Brunéi, Bulgaria, Burkina Faso, Burundi, Cabo Verde, Camerún, Canadá, Catar, Chad, Chile, Chipre, Colombia, Congo, Congo (República Democrática), Costa Rica, Côte d'Ivoire, Croacia, Curazao, Ecuador, El Salvador, Emiratos Árabes Unidos, Eslovaquia, Eslovenia, España, Esuatini, Etiopía, Filipinas, Francia, Gabón, Gambia, Georgia, Ghana, Grecia, Guatemala, Guinea, Guinea-Bisáu, Guyana, Honduras, Hungría, India, Indonesia, Irak, Irlanda, Islas Turcas y Caicos (RU), Italia, Jordania, Kazajstán, Kenia, Kuwait, Laos, Letonia, Libia, Luxemburgo, Macedonia del Norte, Madagascar, Malasia, Malaui, Maldivas, Malí, Marruecos, Mauricio, México, Moldova, Mongolia, Montenegro, Mozambique, Myanmar, Namibia, Nicaragua, Níger, Nigeria, Omán, Pakistán, Palestina, Panamá, Paraguay, Perú, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Centroafricana, República Dominicana, Rumania, Santo Tomé y Príncipe, Senegal, Serbia, Sierra Leona, Somalia, Sri Lanka, Sudáfrica, Sudán, Suecia, Surinam, Tailandia, Togo, Trinidad y Tobago, Túnez, Türkiye, Ucrania, Uganda, Uruguay, Venezuela, Vietnam, Yibuti y Zimbabue.