San Salvador (El Salvador) – Una operación coordinada por INTERPOL centrada en distintos delitos contra el medio ambiente en América ha permitido la detención de 225 personas y la identificación de cientos de sospechosos más, sobre los que se podrán adoptar medidas.
La operación Madre Tierra VII, realizada del 1 de mayo al 30 de junio de 2025, estuvo dirigida por la Oficina Regional de INTERPOL para América Central, y contó con el apoyo de la unidad de Seguridad Medioambiental y con la participación de funcionarios de nueve países que trabajaron juntos para identificar a sospechosos, investigar casos, intercambiar información y centrarse en puntos críticos.
Los resultados preliminares muestran que se registraron más de 400 delitos contra el medio ambiente, entre los que destacan:
- 203 delitos relacionados con la silvicultura y la tala ilegal;
- 138 delitos de tráfico de especies silvestres;
- 26 delitos de pesca ilegal;
- 23 delitos de minería ilegal;
- 16 delitos de contaminación.
Las fuerzas del orden descubrieron asimismo 15 casos transnacionales y distintas rutas de tráfico hacia Europa y Asia.
Se incautaron, entre otros, de aves, reptiles, tortugas, primates, grandes felinos, así como 2,4 toneladas de aletas de tiburón y de raya, 875 kg de totoaba y 7 kg de pepinos de mar secos, lo que muestra que las especies protegidas se siguen explotando para destinarlas al comercio internacional.
Se confiscaron también distintos tipos de madera, como pino, roble, guanacaste, laurel y ciprés, además de madera de cedro y palisandro que son especies de gran valor y figuran en la lista del CITES. Mientras que el precio de compra de la madera de cedro suele oscilar entre 200 y 900 dólares estadounidenses por metro cúbico, en el mercado negro internacional el palisandro puede venderse por precios bastante más altos, que, en función de la calidad, pueden alcanzar entre 800 y 6 000 dólares estadounidenses por metro cúbico.
Las fuerzas del orden han descubierto puntos críticos de deforestación que superan las 50 000 hectáreas, asociados a redes de delincuencia organizada que operan por varios continentes.
Un caso importante de Panamá permitió revelar la extracción ilegal de oro a gran escala en relación con el trabajo infantil, la trata de personas y la contaminación con mercurio. Al seguir investigando se descubrió asimismo que se realizaba contrabando de mercurio y se contaminaban de forma generalizada fuentes de agua, lo que es peligroso para la salud pública y el medio ambiente. También se incautaron armas, vehículos, barcos y material de telecomunicaciones.
A finales de noviembre se presentará a los funcionarios especializados un informe analítico completo que detalla los resultados de la operación, con miras a revisar los resultados finales y coordinar el seguimiento de los casos.
Notas para los editores
La operación Madre Tierra VII se llevó a cabo en el marco del proyecto GAIA, que cuenta con la financiación del Ministerio Federal de Medio Ambiente, Acción por el Clima, Conservación de la Naturaleza y Seguridad Nuclear de Alemania (BMUKN), por medio de la Iniciativa Internacional del Clima (IKI).
La operación se realizó en coordinación con la Comisión de Jefes y Directores de Policía de Centroamérica, México, el Caribe y Colombia (CJDPCAMCC).
Países participantes: Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá y República Dominicana
Véase también
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