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13 noviembre 2018

Primera operación global, respaldada por múltiples organismos, para combatir los delitos de contaminación marítima

LYON (Francia) – Una operación internacional de las fuerzas del orden destinada a combatir la contaminación del mar ha puesto de manifiesto cientos de infracciones y ha sacado a la luz casos graves de polución en todo el mundo.

En esta operación, denominada 30 Days at Sea (30 días en el mar), de un mes de duración (del 1 al 31 de octubre), han participado unos 276 organismos medioambientales y encargados de la aplicación de la ley de 58 países, que han detectado más de 500 delitos, entre ellos el vertido ilegal de combustible y basura de embarcaciones, el desguace naval e infracciones de las normas sobre emisiones de los buques, así como la contaminación fluvial y los vertidos terrestres que llegan al mar.

Estuvo dirigida por una red mundial de 122 coordinadores nacionales y contó con la participación de organismos marítimos y de fronteras, fuerzas de policía nacional, y autoridades aduaneras y portuarias.

Un problema mundial

En el marco de la operación se practicaron más de 5 200 inspecciones que originaron al menos 185 investigaciones, las cuales darán lugar, a su vez, a detenciones y enjuiciamientos.

“Los delincuentes creen que la contaminación del mar es una actividad delictiva poco arriesgada y que no deja verdaderas víctimas. Eso es un error al que INTERPOL y nuestros socios hacen frente, como se demuestra con esta operación”, afirmó Jürgen Stock, Secretario General de INTERPOL.

“La contaminación del mar plantea peligros para la salud en todo el mundo que menoscaban el desarrollo sostenible y requieren una reacción coordinada de distintos organismos y sectores dentro de una sólida estructura de seguridad mundial”, añadió el Secretario General.

Entre los casos de contaminación graves, cabe destacar el vertido de residuos animales procedentes de granjas en las costas de Filipinas, donde los lugareños recogen marisco y los niños juegan.

En Alemania, un buque vertió al mar 600 litros de aceite de palma. En Ghana se halló una gran cantidad de aceites residuales en grandes botellas que iban a ser derramadas ilícitamente en el mar.

Las autoridades evitaron un desastre ecológico en Albania al proteger las aguas alrededor de un buque que se estaba hundiendo con unos 500 litros de petróleo a bordo. De manera similar, el peligro de contaminación resultante del choque entre dos barcos en aguas territoriales francesas pudo ser contenido gracias a las medidas preventivas adoptadas en el marco de la operación.

Tecnologías innovadoras permitieron a las autoridades detectar delitos. Entre ellas, cabe destacar el uso de imágenes por satélite (en Argentina y Suecia), la vigilancia aérea (en Canadá e Italia), así como el uso de drones (en Nigeria, Indonesia y Pakistán) y de cámaras de visión nocturna.

Gracias a la adopción de un enfoque centrado en la prevención, las tecnologías visibles de vigilancia utilizadas en Catar y en Noruega dieron como resultado un cumplimiento más estricto de las normas.

Erik Solheim, Director Ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), indicó que en el próximo decenio las sociedades de todo el planeta deberían ser capaces de solucionar el problema que plantea la contaminación ilegal del mar.

“Pero necesitamos la ayuda de nuestros socios de las fuerzas del orden para garantizar que no haya impunidad para los autores de estos delitos”, añadió el Sr. Solheim.

Aplicación de medidas mediante la cooperación internacional

“Resulta crucial que las fuerzas del orden se unan a escala mundial, se pongan en contacto con expertos en la lucha contra estos delitos devastadores, y promuevan la salud y la seguridad del planeta en beneficio de todos”, declaró Wil van Gemert, Director Ejecutivo Adjunto de Operaciones de Europol,

El Grupo de Trabajo de INTERPOL sobre Delitos de Contaminación puso en marcha la operación 30 Days at Sea en respuesta al llamamiento para promover las intervenciones de las fuerzas del orden a escala mundial contra los nuevos tipos de delitos medioambientales, mediante actuaciones sobre el terreno.

La operación, coordinada por el Programa de INTERPOL sobre Seguridad Medioambiental en estrecha colaboración con Europol, se llevó a cabo a través de una serie de actividades de cooperación entre las fuerzas del orden, entre ellas:

  • una planificación táctica conjunta entre los países (por ejemplo entre Canadá y Estados Unidos, y entre Indonesia y Timor Leste);
  • el despliegue a escala mundial de grupos especializados integrados por representantes de distintos organismos, como la colaboración durante un año entre organismos nacionales de Sudáfrica para combatir los delitos de contaminación del mar;
  • investigaciones bilaterales conjuntas (por ejemplo entre los Países Bajos y Sudáfrica, y entre Alemania y Bélgica).

Entender los delitos de contaminación

Tras la operación 30 Days at Sea se lleva a cabo, en colaboración con el PNUMA, una campaña de concienciación para ilustrar las repercusiones que la contaminación del mar tienen en el desarrollo económico y en la seguridad humana y medioambiental.

Entre el 13 de noviembre y el 13 de diciembre, les animamos a buscar en Twitter los hashtags #PollutionCrime y #CleanSeas, y a retuitear para mostrar el apoyo a la lucha contra los delitos de contaminación del mar.

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