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13 febrero 2017

Una resolución de la ONU destaca el papel de INTERPOL en la protección de infraestructuras esenciales frente a los terroristas

NACIONES UNIDAS, Nueva York – Una resolución aprobada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas pone de manifiesto la función mundial que desempeña INTERPOL proporcionando capacitación y asistencia técnica para proteger infraestructuras esenciales frente a los terroristas.

La resolución 2341 (2017), aprobada en un contexto de recientes atentados terroristas contra infraestructuras esenciales, tales como los aeropuertos internacionales de Bruselas y Estambul, subraya que la protección de infraestructuras fundamentales requiere la colaboración, tanto a escala nacional como entre distintos países.

La resolución destaca asimismo la necesidad de intensificar el intercambio de información operativa, incluida la relativa a las actividades y desplazamientos de los terroristas, con las diversas partes interesadas, tales como autoridades gubernamentales, organismos encargados de la aplicación de la ley, colaboradores extranjeros y propietarios y operadores de empresas privadas.

Jürgen Stock, Secretario General de INTERPOL, declaró que la interdependencia de infraestructuras esenciales entre áreas informáticas y físicas y entre diversos países en distintos sectores e industrias supone que las consecuencias de un atentado pueden tener un gran alcance.

“Un ataque dirigido contra un punto vulnerable puede interrumpir o destruir numerosos sistemas vitales del país directamente afectado, ocasionando un efecto en cadena en todo el mundo. Por eso es un objetivo tan atractivo para quienes pretenden hacernos daño. Nuestras ciudades e infraestructuras evolucionan, pero también lo hacen las armas de los terroristas”, señaló Jürgen Stock.

“Tácticas empleadas en zonas de conflicto ‑como la actuación simultánea de varios francotiradores, la colocación de artefactos explosivos improvisados en vehículos blindados o el uso de sistemas aéreos no tripulados equipados con cargas explosivas‑ pueden adaptarse para ser utilizadas en las calles de nuestras ciudades y contra instalaciones esenciales.

“Las fuerzas del orden son muy conscientes de esta trágica paradoja: con frecuencia un acto terrorista constituye una excelente oportunidad para aprender y mejorar. Transmitir estas lecciones a otros países permite recoger los frutos sin necesidad de pagar el coste. Es un caso en el que todos salen ganando”, concluyó el jefe de INTERPOL.

Tras destacar la necesidad de que todas las partes interesadas se preparen frente a estos atentados para prevenirlos y responder a ellos, el Sr. Stock añadió que tales exigencias constituyen la base de los esfuerzos a escala mundial que lleva a cabo INTERPOL por promover el intercambio de inteligencia, la capacitación y la resiliencia en ámbitos fundamentales.

Entre tales ámbitos figura el refuerzo de la seguridad de instalaciones esenciales mediante el establecimiento de normas y procedimientos de actuación en caso de emergencia. Por ejemplo, la unidad de INTERPOL de Objetivos Vulnerables colabora con países miembros de África Occidental para mejorar la seguridad física de laboratorios que albergan patógenos peligrosos y protegerlos frente a atentados terroristas.

Asimismo, INTERPOL continúa instando a los países a que protejan sus fronteras y obstaculicen la movilidad de los terroristas mediante el intercambio de información sobre combatientes terroristas extranjeros. Entre octubre de 2016 y enero de 2017, los perfiles de este tipo de combatientes que se pueden consultar en tiempo real a través del sistema mundial de información criminal de INTERPOL aumentaron en un 63%; en la actualidad este sistema contiene unos 13 500 perfiles.

A fin de reducir el tráfico ilícito de materiales radiológicos y nucleares, INTERPOL colabora también estrechamente con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en la organización de cursos sobre vigilancia y detección, y en la ejecución de operaciones transfronterizas.