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18 octubre 2016

Fortalecimiento de la seguridad medioambiental a través de la cooperación

QUITO, Ecuador – El fortalecimiento de la capacidad nacional y regional para combatir los crímenes contra el medio ambiente fue el eje de dos reuniones de INTERPOL organizadas en Ecuador.

Un Seminario Nacional sobre Seguridad Medioambiental (NESS) de dos días de duración (10 y 11 de octubre), centrado en los delitos forestales, reunió a 28 representantes de las autoridades ecuatorianas, entre los que figuraban delegados de la Policía Nacional, la Fiscalía General, el servicio de Aduanas, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y los Ministerios de Relaciones Exteriores, Defensa, Agricultura, Medio Ambiente y Minería.

Este tipo de seminario constituye la primera etapa del proceso de creación de un Grupo Nacional Especializado en Seguridad Medioambiental (NEST), una iniciativa del Programa de INTERPOL sobre Seguridad Medioambiental, cuyo objetivo es reunir a todas las entidades nacionales con responsabilidades en el ámbito de aplicación de las leyes medioambientales.

A continuación se celebró una Reunión Regional sobre Investigación y Análisis de Casos (RIACM) de tres días de duración (del 12 al 14 de octubre), en la que participaron asimismo analistas e investigadores de Brasil, Colombia, Perú y los Estados Unidos. Los dos eventos se realizaron en el marco del Proyecto LEAF de INTERPOL.

Los asistentes intercambiaron información sobre casos transnacionales de tráfico de madera e identificaron oportunidades para llevar a cabo futuras actividades operativas conjuntas. Los países participantes también firmaron una declaración de cooperación en relación a un mayor uso de las capacidades de INTERPOL.

El Proyecto LEAF, financiado por la Agencia Noruega de Cooperación para el Desarrollo (NORAD), es un programa global para apoyar el trabajo que realizan las fuerzas del orden con miras a combatir la tala ilegal, el comercio ilícito de madera y otros delitos relacionados con el ámbito forestal, entre los que se incluye la corrupción, el fraude y el lavado de dinero.

El Teniente Coronel de Policía Marco Sarabia, Jefe de la Oficina Central Nacional de INTERPOL en Quito, declaró: “Los crímenes contra el medio ambiente son delitos internacionales, organizados y complejos y producen cada vez más beneficios. Para combatirlos con éxito, necesitamos una respuesta global y coordinada basada en la colaboración. Esperamos que el Seminario Nacional de Seguridad Medioambiental sea el primer paso para establecer un grupo de trabajo fuerte y permanente, que combata eficazmente los crímenes medioambientales“.

“También es necesaria la cooperación internacional de las fuerzas del orden para desarticular las redes criminales involucradas en el tráfico ilícito de madera. Ecuador está decidido a acabar con las actividades de estas redes”, agregó el Teniente Coronel Sarabia.

“Los crímenes forestales están aumentando de forma alarmante en la región. La complejidad de este tipo de delitos requiere una respuesta interinstitucional reforzada por la colaboración entre los países”, indicó Davyth Stewart, Coordinador de Recursos Naturales en el Programa de Seguridad Medioambiental de INTERPOL.

Y añadió: “La corrupción y el fraude en el sector forestal son particularmente importantes ya que están estrechamente vinculados con los índices de deforestación, cuyas repercusiones son debilitar el estado de derecho y el desarrollo económico sostenible”.

La región del Amazonas, que representa un cuarto de la superficie arbolada mundial, es el hábitat de cientos de miles de habitantes nativos, que dependen en gran medida de la selva para conseguir comida, cobijo y medicinas.

En Brasil y Perú, que se encuentran entre los diez países con mayor porcentaje de superficie forestal, se estima que más del 80 por ciento de la tala es ilegal.