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28 julio 2016

Más de 2 700 víctimas de la trata de personas fueron rescatadas durante una operación coordinada por INTERPOL

Los resultados obtenidos destacan el apoyo de INTERPOL al Día Mundial contra la Trata de Personas


Una operación centrada en la trata de personas en América del Sur y Central permitió rescatar a más de 2 700 víctimas, realizar 134 detenciones y desmantelar al menos 7 redes de delincuencia organizada.

La operación, bautizada con el nombre de INTERCOPS - SPARTACUS III y coordinada por la Oficina Regional de INTERPOL para América del Sur, se llevó a cabo en dos fases, centradas inicialmente en tres de los aeropuertos internacionales con más tráfico de América del Sur y que se consideran núcleos de actuación para las redes de trata de personas: Ministro Pistarini/Buenos Aires (Argentina), Guarulhos/São Paulo (Brasil) y El Dorado/Bogotá (Colombia).

El acceso a las bases de datos mundiales de INTERPOL permitió a los funcionarios policiales de primera línea que trabajan en estos puntos clave comprobar tanto los nombres de los viajeros como su documentación, para así ayudar a identificar a posibles traficantes y a sus víctimas.

Gracias a las detenciones efectuadas y a la información policial recopilada durante la primera fase, desarrollada entre el 1 y el 10 de junio, la policía de los 25 países participantes emprendió investigaciones de seguimiento para identificar y desmantelar las redes implicadas.

Los resultados, publicados antes del Día Mundial contra la Trata de Personas, que tendrá lugar el 30 de julio, subrayan el compromiso constante de INTERPOL de ayudar a las fuerzas del orden nacionales a combatir esta forma actual de esclavitud.

Entre las víctimas liberadas figuraban 27 adolescentes que habían sido enviadas a diferentes países para su explotación sexual o como mano de obra barata. Varias chicas de Ecuador, que habían sido contactadas a través de las redes sociales, fueron secuestradas a la salida de sus escuelas para, posteriormente, ser drogadas y trasladadas fuera del país.

En la ciudad minera (minas de oro) de La Rinconada (Perú), unos 900 agentes de policía participaron en una operación contra la explotación sexual y los trabajos forzados que finalizó con la detención de 5 sospechosos y el rescate de 190 mujeres y 250 hombres.

Otros resultados destacados de la operación:

  • El cierre de una agencia de adopción brasileña por un supuesto delito de trata de niños y bebés procedentes de Europa Oriental.
  • El desmantelamiento de la red “Paniagua” en Colombia, presuntamente implicada en la trata de cientos de mujeres y niñas a quienes trasladaban desde América del Sur a China. La red estaba dirigida por una mujer colombiana de 34 años y su hijo, que reclutaban a sus víctimas con promesas de una vida mejor en Guangzhou. Les proporcionaban documentación falsa, lo necesario para su viaje y alojamiento y, una vez en su destino, las sometían a la esclavitud sexual.
  • La detención de Johnny Eliexer Cordero Belisario, objeto de una notificación roja, a quien la República Dominicana buscaba por delitos a gran escala de trata de personas y explotación sexual. Se sospecha que este ciudadano venezolano de 32 años engañó a cientos de mujeres venezolanas y colombianas para que viajaran hasta la República Dominicana, donde eran obligadas a prostituirse;
  • La Policía Nacional de Honduras rescató a una huérfana de dos años víctima de una tentativa de tráfico de persona con uso de documentos de identidad falsos;
  • En otro caso, la policía peruana detuvo a cinco hombres sospechosos de formar parte de una red nacional de trata de personas. Además, rescató a una mujer y a una adolescente colombianas que ejercían la prostitución forzada en Lima;
  • La detención de dos mujeres ecuatorianas en el aeropuerto Arturo Merino Benítez de Chile mientras intentaban entrar al país con tres niños y usando documentos de identidad falsos;
  • La detención en Bolivia de un hombre y una mujer cuya empresa contrataba a jóvenes de ambos sexos a quienes prometía trabajos bien remunerados para, finalmente, obligarlos a trabajar en condiciones de esclavitud y sin remuneración. En el marco de esta operación, las autoridades bolivianas llevaron a cabo una campaña nacional de concienciación ciudadana sobre la autoprotección frente a la amenaza de la trata de personas.

“Los efectos de esta operación policial transfronteriza a gran escala trascienden con creces los límites de las Américas, y destacan la utilidad de INTERPOL para ayudar a que los organismos policiales de los países de origen, de tránsito y de destino (del tráfico de personas) trabajen de manera conjunta a fin de enfrentarse a las redes de delincuentes que hay detrás de la trata de personas”, declaró Tim Morris, Director Ejecutivo de Servicios Policiales de INTERPOL.

"Este es solo un ejemplo de la labor continua de INTERPOL en el ámbito de la lucha contra la trata de personas que afecta a todas las regiones del mundo, labor cuyo objetivo es garantizar que la policía tenga la preparación y las herramientas necesarias para identificar las rutas, detener a los delincuentes y rescatar a las víctimas", añadió Morris.

Tráfico de migrantes

Además de luchar contra la trata de personas, las autoridades colombianas también han llevado a cabo operaciones contra redes de tráfico de migrantes. En una de estas investigaciones se produjo la detención de 14 sospechosos y se desarticuló una red delictiva que se cree ha transportado ilegalmente a cientos de víctimas desde Ecuador hasta Panamá a través de Colombia y Venezuela.

En otro caso, las autoridades detuvieron a 18 personas sospechosas de formar parte de otra red de tráfico de migrantes que, según se cree, obligaba a las víctimas a pagar la cantidad de 1 400 dólares estadounidenses para ser trasladados entre Colombia y Ecuador en condiciones infrahumanas. Entre las víctimas rescatadas se encontraban mujeres embarazadas o con bebés de pocos meses, algunas de las cuales necesitaban asistencia médica urgente.

“El éxito de la operación no se limita solo al número de víctimas rescatadas o al de delincuentes detenidos, sino que se trata también de garantizar que tanto los conocimientos y habilidades oportunos como los servicios policiales de INTERPOL estén disponibles para que esta labor continúe”, declaró el Coronel Juan Carlos Gómez Arias, Jefe de la Oficina Central Nacional de INTERPOL en Colombia.

"Los resultados reflejan la calidad de la formación que se impartió antes de la operación. La información que las fuerzas policiales de América del Sur han recopilado actuando de manera conjunta nos permitirá continuar desmantelando las redes responsables de este tipo de delitos a escala nacional, regional e internacional", añadió Gómez Arias.

INTERCOPS

Con el apoyo de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la Oficina Regional de INTERPOL en Buenos Aires, las autoridades policiales brasileñas han impartido en toda la región una serie de talleres de formación, que incluían ejercicios prácticos en aeropuertos. Esta formación se ha realizado sobre la base del programa brasileño INTERCOPS (cooperación internacional en los aeropuertos), que ofrece formación regional en materia de delitos que precisan el tránsito por los aeropuertos.

“La operación INTERCOPS - SPARTACUS III fue un ejercicio excelente de consolidación de la acción policial contra la trata de personas en el aeropuerto Guarulhos y otros aeropuertos de Brasil”, manifestó José Gomes Monteiro Neto, coordinador del programa INTERCOPS para la Policía Nacional de Brasil.

Además, añadió que “la operación nos ha permitido observar las tendencias regionales y determinar la manera en que las redes de trata de personas usan Brasil como punto de entrada para América del Norte o como ruta de salida desde América del Sur hacia Europa, además de haber mejorado nuestra comprensión de este fenómeno y nuestra capacidad para hacerle frente”.

Al permitir el rescate de más de 1 000 víctimas, las operaciones SPARTACUS I y II, llevadas a cabo en 2012 y 2014 respectivamente, reflejaron el alcance de la utilización de América del Sur para la trata, el tráfico y la explotación de personas, así como las dificultades que esto plantea a las fuerzas del orden en el ámbito de la seguridad fronteriza.

Los 25 países participantes son: Argentina, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, China, Colombia, Costa Rica, Ecuador,  El Salvador, España, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, Israel, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, República Dominicana, Rusia, San Martín,  Uruguay y Venezuela.

Colombia: Operation Intercops-Spartacus III

  • “El éxito de la operación INTERCOP – SPARTACUS III se fundamentó en la capacidad de la policía, tanto de América del Sur como de otras regiones, para comunicarse por medio de INTERPOL e intercambiar información sobre itinerarios y personas con miras a determinar pautas y, en última instancia, impedir la actuación de estas redes ilegales”.

    Rafael Peña Hernández, Jefe de la Oficina Regional de INTERPOL en Buenos Aires.

  • “Somos plenamente conscientes del papel esencial que desempeña la cooperación policial internacional en el refuerzo de nuestra capacidad para combatir la trata de seres humanos”.

    “La Operación INTERCOPS – SPARTACUS III ha brindado a las fuerzas policiales de toda América una oportunidad única para aprender de las experiencias de los demás, anticiparse a las tendencias del tráfico y, de este modo, elaborar estrategias de lucha contra la delincuencia que se ajusten mejor a nuestras necesidades locales y regionales. Esta experiencia de aprendizaje y los excelentes resultados obtenidos implican que las fuerzas del orden chilenas están ahora aún mejor preparadas para combatir el flagelo de la trata de personas”.

    Cynthia Contreras, Jefa de la Brigada Investigadora contra la Trata de Personas de Chile.

  • “Uno de los principales puntos fuertes de INTERPOL reside en su red única de Oficinas Centrales Nacionales que colaboran entre sí a fin de combinar los conocimientos mundiales con la experiencia local, en el marco de operaciones de gran envergadura como INTERCOPS-SPARTACUS III. Esta operación ha constituido un rotundo éxito a escala nacional para la Policía Federal de Brasil”.

    Rogerio Galloro, Director Ejecutivo de la Policía Federal de Brasil.