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28 abril 2016

La lucha contra la delincuencia transnacional y el terrorismo, tema central de una reunión de INTERPOL

LYON (Francia) – La elaboración de una respuesta mundial conjunta frente a la delincuencia transnacional y el terrorismo constituyó el eje de la conferencia de Jefes de Oficinas Centrales Nacionales (OCN) de INTERPOL, a la que acudieron unos 260 funcionarios policiales de 151 países.

Los delegados de Bélgica, Francia, Nigeria y Túnez comunicaron sus experiencias recientes en el ámbito de la reacción frente a atentados terroristas, y uno de los elementos fundamentales que se destacaron fue la necesidad de aumentar el intercambio de información entre los servicios de inteligencia y las fuerzas del orden por conducto de INTERPOL, y de que tal intercambio esté al alcance de la policía de primera línea.

El Secretario General de INTERPOL, Jürgen Stock, declaró que los recursos policiales de alcance planetario de la organización policial mundial que dirige, a los que ya tienen acceso las OCN, deben “ser utilizados plena y absolutamente” por las fuerzas del orden, a escala nacional y local.

“Además, para estar en condiciones de cumplir el objetivo buscado, nuestra actuación debe ser mundial. Un enfoque estrictamente local o regional –por ejemplo, frente a la amenaza que plantean los combatientes terroristas extranjeros– presenta unas lagunas en materia de seguridad que no nos podemos permitir”, señaló Jürgen Stock.

“Si queremos aportar una respuesta policial eficaz a las complejas amenazas actuales que tienen un alcance mundial, es preciso que todos los organismos y países implicados intercambien entre sí de manera regular y sostenida información de vital importancia que pueda resultar clave para prevenir el próximo atentado terrorista o combatir una ciberdelincuencia en rápida transformación”, añadió el jefe de INTERPOL, subrayando además que la atención de la organización policial mundial se sigue centrando en la labor sobre el terreno, y en los ámbitos operativo y transnacional.

Habida cuenta de la preocupación creciente generada por el contrabando de armas desde los Balcanes para su uso en atentados terroristas, INTERPOL organizó recientemente una operación en la que se movilizó a unos 5 000 policías de 6 países, y que condujo al decomiso de unas 40 armas de fuego, 6 kilos de explosivos, 11 granadas de mano y 1 300 proyectiles en tan solo 48 horas.

Asimismo, a principios de este mes, INTERPOL reunió a funcionarios argentinos, brasileños y paraguayos en la primera operación conjunta de este tipo destinada a combatir las redes de delincuencia organizada en la zona de las tres fronteras, lo que dio lugar a la detención de 25 personas, el decomiso de 750 kg de drogas y la recuperación de 14 vehículos robados.

La operación ADWENPA, ejecutada en enero y febrero de este año para reforzar los controles fronterizos a lo largo del corredor Abiyán-Lagos, condujo a importantes decomisos de drogas, automóviles robados, dinero, armas de fuego y documentos de viaje falsos, además de varias detenciones por tráfico de migrantes.

“Cuando las fuerzas del orden disponen de los medios y la información que necesitan, se pueden alcanzar notables resultados, como hemos visto en estas recientes operaciones”, afirmó el Secretario General de INTERPOL.

“Aunque el intercambio de información desempeña un papel fundamental en la labor policial mundial, es imprescindible que esto se traduzca en acciones sobre el terreno de forma más generalizada”.

“INTERPOL seguirá determinando los ámbitos de la labor policial cotidiana en que nuestro apoyo puede resultar más eficaz, y animando a todos los países miembros a velar por que nuestra red mundial contribuya a ayudar realmente a los funcionarios de primera línea”, añadió Stock.

Al final de la reunión, los delegados aprobaron una serie de conclusiones destinadas a mejorar la cooperación policial internacional, especialmente en relación con el peligro que suponen los combatientes terroristas extranjeros, a fin de apoyar las medidas de INTERPOL encaminadas a ayudar a los países miembros a identificar e interceptar a los sospechosos que se dirigen a zonas de conflicto o provienen de ellas.