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01 abril 2016

El intercambio de información eficaz debe fundamentar las medidas contra el terrorismo nuclear, declara el jefe de INTERPOL

WASHINGTON DC (Estados Unidos) – En su intervención en la Cumbre sobre Seguridad Nuclear de 2016, el Secretario General de INTERPOL Jürgen Stock remarcó que el papel central que ejercen las fuerzas del orden en la lucha contra el terrorismo nuclear debe sustentarse en un intercambio de información eficaz a escala internacional.
 
Ante una audiencia formada por jefes de organizaciones internacionales y líderes mundiales de más de 50 países, el Secretario General Stock declaró que el terrorismo nuclear, al igual que otros tipos de terrorismo, constituye una amenaza siempre presente y debe estar en el principal punto de mira de las iniciativas colectivas en el ámbito de la seguridad.

El jefe de INTERPOL señaló que los recientes atentados terroristas que se han sucedido en el corazón de Europa y en sus inmediaciones y en diferentes lugares de África, Oriente Próximo y Extremo Oriente ponen de manifiesto el alcance mundial de esta amenaza, que exige un “compromiso común eficaz” encaminado a asegurar una respuesta planetaria global.

En referencia a los informes sobre la posibilidad de que elementos terroristas involucrados en los atentados de Bruselas hubieran estado vigilando a empleados de una central nuclear, el Secretario General Stock dijo: “Cualquier fisura en la respuesta constituye una ocasión para que delincuentes y terroristas adquieran, introduzcan ilegalmente o empleen los materiales necesarios para obtener un arma de destrucción masiva. Por ello, nuestra respuesta debe ser planetaria y aprovechar el potencial de las redes mundiales - un planteamiento estrictamente local o regional supone lagunas de seguridad que no podemos permitirnos.”
 
“No se puede separar la amenaza terrorista de ahora mismo de la amenaza de terrorismo nuclear en el futuro.”

“Para enfrentarnos a delincuentes y terroristas y disminuir las posibilidades de que logren sus objetivos es preciso facilitar el acceso a la información y asegurar su intercambio sistemático y preventivo, como elemento clave de nuestro mandato colectivo en el ámbito de la seguridad”, añadió Jürgen Stock.

Asimismo, en la cumbre se dijo también que el cumplimiento de dicho mandato debe apoyarse en los conocimientos especializados, los recursos y las redes de las fuerzas del orden; en este sentido, el programa de INTERPOL sobre terrorismo QBRNE (materiales químicos, biológicos, radioactivos, nucleares y explosivos) comprende una plataforma de alcance internacional destinada a reforzar las capacidades en todas las regiones del mundo con medidas de capacitación, intercambio de información operativa y respaldo a investigaciones.
 
La operación Fail Safe de INTERPOL ayuda a los organismos encargados de la aplicación de la ley a controlar y efectuar el seguimiento de individuos implicados en el tráfico ilícito de materiales nucleares o radioactivos, principalmente por medio del sistema de notificaciones de INTERPOL. Cuando se considera que una persona concreta puede implicar un peligro para la seguridad pública, se utilizan notificaciones verdes para alertar sobre las actividades delictivas de dicha persona a los países miembros de INTERPOL.

En el marco de la operación Fail Safe se difundieron notificaciones verdes referidas a 11 individuos condenados por participación en casos de tráfico de uranio altamente enriquecido acaecidos en Georgia en los años 2003, 2006 y 2010 y en Moldava en 2011. Para la investigación y la obtención de resultados analíticos sobre estos casos se utilizó la base de datos del proyecto Geiger de INTERPOL.
 
Según el plan de acción definido en la Cumbre sobre Seguridad Nuclear, INTERPOL debe tener entre sus objetivos prioritarios el desarrollo de las capacidades regionales para combatir la amenaza del tráfico ilícito de material nuclear, entre otras medidas con talleres y cursos específicos sobre el contrabando de materiales nucleares y sobre la intervención y la investigación en caso de incidentes delictivos. Así mismo, debe ayudarse a los organismos regionales encargados de la aplicación de la ley a abordar de forma conjunta la cuestión de la seguridad de los materiales radioactivos conservados con fines legítimos, por ejemplo mediante el proyecto Stone y la operación Conduit de INTERPOL.