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16 noviembre 2015

La conferencia INTERPOL-PNUMA aborda los problemas más acuciantes que plantea la delincuencia contra el medio ambiente

Los temas principales tratados son el cambio climático, el desarrollo sostenible y la aplicación de la ley


SINGAPUR – Altos cargos de la administración pública y del ámbito de la aplicación de la ley y de la protección del medio ambiente se han reunido en el Complejo Mundial de INTERPOL para la Innovación, sito en Singapur, a fin de elaborar una hoja de ruta internacional para combatir los delitos contra el medio ambiente.

La 2ª Conferencia de INTERPOL y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) sobre Cumplimiento y Ejecución de las Normas Ambientales congrega a más de 120 especialistas de alto nivel – incluidos Ministros de Medio Ambiente y Justicia– procedentes de unos 50 países y alrededor de 15 organizaciones internacionales, con el doble objetivo de evaluar los progresos en el ámbito de la preservación de la calidad del medio ambiente, la biodiversidad y los recursos naturales del mundo realizados desde la primera conferencia, celebrada en 2013, y de elaborar un plan de acción para los años venideros.

Entre los temas principales de esta conferencia de dos días de duración (16 y 17 de noviembre) figuran asuntos de interés mundial, como el cambio climático, los objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas y la función de las fuerzas del orden en los esfuerzos destinados a garantizar el cumplimiento de las normas ambientales. Los delegados debatirán toda una serie de delitos contra el medio ambiente, incluidos los que afectan a la fauna y la flora silvestres, los forestales, los pesqueros y los relacionados con la contaminación, y también las buenas prácticas aplicables a las investigaciones y el intercambio de información policial.

Habida cuenta del lugar preponderante que ocupa el cambio climático en los debates mundiales previos a la celebración del Foro de 2015 de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, conocido también como COP21 y que tendrá lugar en París, los delegados de la conferencia debatirán la importancia de establecer unos mecanismos eficaces que permitan aplicar la legislación sobre el clima, subrayando así el papel fundamental que desempeñan los organismos encargados de la aplicación de la ley en la limitación de los efectos del cambio climático.

Asimismo, se examinarán los vínculos entre los delitos contra el medio ambiente y el desarrollo sostenible, con miras a determinar cómo pueden las fuerzas del orden optimizar su apoyo a las iniciativas mundiales cuyo objetivo es promover un desarrollo consciente en cuanto a los problemas medioambientales y reducir las repercusiones en las comunidades vulnerables.

“El comercio ilícito tanto de especies silvestres, en particular de madera y otros productos forestales, como de productos químicos y desechos conexos, es un negocio cifrado en miles de millones de dólares que socava las economías de los países en desarrollo y pone en peligro el sustento de las comunidades más vulnerables, y también nuestra capacidad para cumplir los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”, declaró Kaveh Zahedi, Director Regional del PNUMA para Asia y el Pacífico.

“El desarrollo sostenible no se puede alcanzar sin poner fin al comercio ilícito y la caza furtiva, y sin garantizar, en última instancia, la paz y la seguridad para todos. Este es el objetivo que se persigue con la alianza entre el PNUMA e INTERPOL”, concluyó.

Los delegados de la primera conferencia, celebrada en Nairobi en 2013, aprobaron una serie de recomendaciones sobre las actuaciones necesarias para mejorar la seguridad medioambiental, entre ellas la creación de grupos nacionales especializados en medio ambiente, y el incremento del intercambio de información policial a fin de mejorar tanto la detección de los delitos contra el medio ambiente y la determinación de los vínculos entre ellos, como el apoyo a las actividades de análisis criminal.

David Higgins, jefe del Programa de Seguridad Medioambiental de INTERPOL, elogió a los países por los avances tangibles realizados con vistas a la consecución de estos objetivos, señalando el notable incremento de la cantidad de información policial intercambiada por conducto de INTERPOL en relación con los delitos medioambientales y sus autores, lo que se ha traducido en un aumento de las operaciones e investigaciones dirigidas específicamente contra las redes delictivas implicadas.

“Las leyes y normativas medioambientales no tienen mucho peso si no cuentan con el respaldo de unos sólidos mecanismos de aplicación”, afirmó Higgins.

“De ahí que INTERPOL no solo trate de elaborar planes y políticas mundiales para mejorar la seguridad medioambiental, sino que también colabore con las partes interesadas de todos los niveles para asegurarse de que dichos planes y políticas se apliquen de la manera más efectiva posible y dispongan de la necesaria estructura de aplicación”, concluyó.

Con este fin, INTERPOL ha participado, en cooperación con diversos países miembros y entidades asociadas, en varias acciones conjuntas coronadas con éxito. Mediante la publicación de notificaciones moradas, la facilitación del intercambio de información y la contribución a la recogida y el análisis de pruebas, la organización policial mundial prestó apoyo a las investigaciones y operaciones de unos 15 países sobre las actividades de pesca ilegal del buque “Thunder”, de otros barcos que presuntamente formaban parte de la misma flota de pesqueros dedicados a esta actividad ilícita, y de la red responsable de ella. Después de que este mismo año la embarcación naufragara frente a las costas de África Occidental, un tribunal de Santo Tomé y Príncipe declaró al capitán, al jefe de máquinas y al segundo ingeniero del Thunder culpables de distintos delitos relacionados con la pesca ilegal. El caso sigue siendo objeto de investigaciones en todo el mundo.

La operación INFRA TERRA de INTERPOL, que iba dirigida contra fugitivos buscados por delitos contra el medio ambiente, reunió a investigadores de más de 130 países para intercambiar información policial sobre los casos en curso, lo que condujo en diciembre de 2014 a la detención de varios prófugos, incluido Feisal Ali, el cabecilla keniano de una red internacional de contrabando de marfil afincada en Tanzania.

Además, INTERPOL está colaborando con las autoridades indonesias para prestar apoyo en las investigaciones sobre el presunto origen criminal de una serie de incendios forestales que han cubierto la región de una espesa capa de humo en los últimos meses.

A fin de seguir impulsando las iniciativas internacionales contra la delincuencia medioambiental, INTERPOL y el Fondo Internacional para el Bienestar de los Animales (IFAW) firmaron un acuerdo por el que se amplía su cooperación actual en materia de lucha contra los delitos que afectan a la fauna y la flora silvestres. Ambas organizaciones han colaborado en numerosos proyectos en los últimos 10 años, y están vinculadas por un acuerdo oficial desde 2013.

Al final de la conferencia, los delegados adoptarán un plan de acción en el que se expondrán las medidas concretas que deberá tomar la comunidad mundial para dar un nuevo impulso a los esfuerzos actuales en materia de aplicación de las normas medioambientales.