All news
|
Print
30 julio 2014

INTERPOL se une al llamamiento a la esperanza del Primer Día Mundial contra la Trata de Personas

LYON (Francia) – INTERPOL apoya la celebración del Primer Día Mundial contra la Trata de Personas para aumentar la concienciación sobre los millones de niños, mujeres y hombres que cada año son víctimas de la esclavitud moderna.

El tráfico de personas afecta a todas las regiones del mundo, ya sea como lugares de origen, de paso o de destino; las redes de delincuencia organizada internacional consiguen miles de millones de beneficio ilícito gracias a las víctimas del trabajo forzado, de la explotación sexual o de la extracción de órganos.

En su condición de mayor organización policial del mundo, INTERPOL se encuentra en una situación ideal y única para luchar contra estos delitos, bien mediante operaciones y proyectos o por medio de sus herramientas policiales mundiales destinadas a intercambiar información a escala internacional sobre delincuentes e itinerarios.

“Tenemos la responsabilidad compartida de proteger a los miembros más vulnerables de la sociedad, a los que de hecho se les roba la vida, ya que la trata de personas los convierte en esclavos modernos”, afirmó Ronald Noble, Secretario General de INTERPOL.

“A menudo las víctimas están demasiado asustadas como para escaparse o pedir ayuda, razón por la cual INTERPOL está formando a funcionarios de las fuerzas del orden de todo el mundo para que identifiquen eficazmente a las víctimas de la trata de personas, y tomen contacto e interaccionen con ellas.

“La esclavitud no es compatible con la humanidad y este Primer Día Mundial contra la Trata de Personas es un importante paso adelante en nuestro esfuerzo colectivo para impedir estos delitos”, declaró el jefe de INTERPOL.

Entre las víctimas figuran mujeres y niñas a las que se les promete un trabajo en el extranjero pero que, una vez llegadas a su destino, a menudo son obligadas a prostituirse. También se trafica con hombres para que trabajen en pesqueros ilegales, donde se les fuerza a laborar y vivir en malas condiciones, inseguras e insalubres, sin recibir ninguna paga.

INTERPOL, por medio de su campaña Turn Back Crime (Acabemos con la delincuencia), está recurriendo a la participación de los ciudadanos para combatir el azote mundial que representa la trata de personas, sensibilizándolos sobre el problema y sobre sus vínculos con la vida diaria, normalmente ocultos.

“La trata de personas es un delito que no conoce fronteras, afecta a personas de todas las edades y no puede ser tratado solo por las fuerzas del orden, sino por todo el conjunto de la sociedad,” dijo Mick Moran, jefe de la unidad de INTERPOL encargada de la trata de personas y la explotación de menores.

Y concluyó: “Las redes de delincuentes organizados implicadas en la trata de personas no consideran a sus víctimas seres humanos sino beneficios; debemos trabajar juntos para poner fin a esos delitos y brindar esperanza a esas víctimas.”

Ciertas operaciones de INTERPOL han puesto al descubierto que niños de tan solo seis años trabajan ilegalmente en minas de oro y plantaciones de cacao o café, por lo que la campaña Turn Back Crime también pretende animar al público a preguntarse de dónde proceden los productos de consumo diario y a que compren de manera responsable.