Back
|
Print

Delincuencia financiera

La delincuencia financiera, también denominada delincuencia de cuello blanco, abarca una amplia gama de delitos, generalmente de ámbito internacional.

Los delitos financieros, estrechamente relacionados con la ciberdelincuencia, se cometen normalmente a través de Internet y tienen una gran repercusión en la banca y la finanza internacional, en su vertiente tanto oficial como alternativa.

Los delitos financieros afectan a particulares, empresas, organizaciones e incluso a Estados, y repercuten negativamente en todo el sistema económico y social debido a las pérdidas considerables de dinero que generan.

Las principales iniciativas de INTERPOL en materia de delincuencia financiera se centran en los siguientes ámbitos:

Retos

A menudo detrás de la delincuencia financiera hay redes de delincuencia organizada, atraídas por la posibilidad de obtener pingües beneficios.

Es preciso que los funcionarios encargados de la aplicación de la ley reaccionen rápidamente para proteger las pruebas o congelar e incautar los activos obtenidos ilegalmente. No obstante, hay varios factores que dificultan estas acciones y que a veces hacen imposible llegar a descubrir a los delincuentes y los activos obtenidos ilegalmente.

Estas dificultades surgen a raíz de las diferencias entre los países en cuanto a ordenamientos jurídicos nacionales, aplicación de convenios internacionales y nivel de conocimientos especializados de sus respectivos investigadores y fiscales.

La función de INTERPOL para hacer frente a estos problemas de índole claramente internacional con los que se encuentran las fuerzas del orden es doble:

  • determinar y recoger buenas prácticas y conocimientos especializados en este campo y difundir esta información entre las autoridades de todo el mundo encargadas de la aplicación de la ley;
  • ayudar a las unidades especializadas a intercambiar rápidamente información operativa utilizando las herramientas y servicios de INTERPOL.