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30 abril 2014

Desmantelada con la ayuda de INTERPOL una red criminal implicada en una estafa con tarjetas de pago

INTERPOL facilitó el intercambio de información entre investigadores de todo el mundo en relación con un robo de 45 millones de dólares


LYON (Francia) – La red mundial de INTERPOL facilitó la conexión internacional entre investigadores de todo el mundo, que dio como resultado la detención de más de 20 personas implicadas en dos casos interrelacionados de estafa con tarjetas de pago, en los que se sustrajeron 45 millones de dólares estadounidenses en todo el mundo.

Tras el éxito de la colaboración internacional en estos casos, INTERPOL celebró esta semana una reunión de dos días (29 y 30 de abril) que congregó a representantes de los organismos encargados de la aplicación de la ley y del sector privado para debatir sobre la experiencia adquirida y concebir estrategias para mejorar las futuras investigaciones, así como para identificar y localizar a cualquier otro sospechoso.

Para perpetrar este sofisticado fraude informático, llamado “estafa de la retirada de dinero en cajeros automáticos”, las organizaciones de ciberdelincuentes piratean las redes de las empresas proveedoras de tarjetas de pago para robar números de tarjetas, así como para eliminar cualquier restricción de gasto o de retirada de efectivo en cajeros. A continuación envían los números de las tarjetas a miembros de la red de todo el mundo y estos los copian en tarjetas vírgenes, que después utilizan para retirar grandes cantidades de dinero en efectivo de cajeros automáticos. 

En diciembre de 2012, unos piratas informáticos robaron los números de varias tarjetas de débito prepagadas expedidas por un banco de Oriente Medio. Dichos números de tarjeta fueron utilizados para retirar unos 5 millones de dólares estadounidenses en efectivo de cajeros automáticos de 20 países.

Poco después, la misma red delictiva pirateó otro sistema de gestión de tarjetas de pago y accedió a números de tarjetas expedidas en un segundo banco de Próximo Oriente. En este caso, los delincuentes retiraron 40 millones de dólares estadounidenses de cajeros automáticos de 25 países.

Entre los dos casos, los ciberdelincuentes robaron dinero de cajeros automáticos de 26 países, entre ellos Canadá, Colombia, Egipto, Estados Unidos, Japón, Reino Unido, Rumania, Rusia y Sri Lanka. Blanquearon el dinero realizando compras de artículos de lujo, como relojes muy caros y automóviles deportivos.

“La sofisticación de estos ciberdelitos demuestra que la tecnología ha acabado con las fronteras y ello permite a los delincuentes acceder a la información y coordinar sus actividades en distintos lugares del mundo al mismo tiempo”, declaró Glyn Lewis, Director de Delincuencia Especializada y Análisis de INTERPOL.

“Para hacer frente a estas nuevas organizaciones delictivas, expertas en tecnología, es ahora más imprescindible que nunca que los policías colaboren con sus homólogos a escala mundial a través de INTERPOL para intercambiar información y cooperar en investigaciones transnacionales”, concluyó.

En el marco de su función de ayuda operativa, INTERPOL conectó a los países que investigaban estos casos en sus respectivas jurisdicciones y organizó una reunión de trabajo operativa, a principios de 2014, a la que acudieron investigadores para tratar sobre los detalles de estos dos robos e intercambiar información sobre los autores y los lugares desde donde actuaban. Asimismo, la Organización facilitó la comunicación entre los investigadores a escala mundial. 

Tras identificarse y localizarse a los sospechosos, INTERPOL publicó varias notificaciones rojas para alertar a la policía de todo el mundo sobre las personas buscadas por estos delitos. Hasta la fecha se ha detenido a unas 25 personas en más de 5 países.

“La reunión de investigación que se celebra esta semana en INTERPOL es un ejemplo de la cooperación entre los colaboradores internacionales de las fuerzas del orden, esencial para conseguir investigar y detener a estos ciberdelincuentes multinacionales.

“El fortalecimiento de las relaciones profesionales que se ha producido aquí en Lyon servirá para establecer unos canales de comunicación bien definidos con nuestros colaboradores internacionales de confianza de los organismos encargados de la aplicación de la ley,” señaló Scott Sarafian, Jefe del grupo especializado en delitos electrónicos de la ciudad de Nueva York, dependiente de los servicios secretos estadounidenses.

En el marco de esta reunión, los expertos de las fuerzas del orden y de los colaboradores del sector privado intercambiaron información sobre este tipo de ciberdelitos y sobre la mejor manera de prevenirlos, investigarlos y perseguirlos.