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02 abril 2014

Jefes de policía de todo el mundo se reúnen para seguir el trabajo iniciado con miras a conseguir un mundo más seguro

LYON (Francia) – El papel fundamental que desempeñan las Oficinas Centrales Nacionales (OCN) de INTERPOL, la innovación, y la colaboración entre todos los sectores para combatir los peligros actuales y futuros que plantea la delincuencia son los temas centrales de la 10ª Conferencia Anual de Jefes de OCN, inaugurada hoy.

Esta reunión, cuyo lema es “100 años de cooperación policial internacional: homenaje a la función de las OCN”, ha congregado a unos 300 delegados procedentes de 145 países y se centra en el activo papel que las OCN pueden desempeñar para mejorar el uso de las herramientas y los servicios de INTERPOL, así como para combatir ciertos ámbitos delictivos, entre ellos el terrorismo, la trata de personas, la ciberdelincuencia, el tráfico ilícito y los delitos contra el medio ambiente.

En la primera jornada se presentó también la próxima campaña de INTERPOL de concienciación mundial, “Turn Back Crime” (Acabemos con la delincuencia), que tiene por objetivo implicar a todos los sectores de la sociedad, incluidos los ciudadanos, para poner de relieve la función que todos pueden desempeñar para hacer del mundo un lugar más seguro.

“Nuestra labor en esta conferencia se centra en las actividades y los peligros de la delincuencia, que necesitan una respuesta coordinada a escala internacional, lo que nos exige ser flexibles e innovadores en cuanto a nuestras estrategias, métodos de trabajo y recursos”, declaró Mireille Ballestrazzi, Presidenta de INTERPOL.

Al describir a las OCN como la “pieza clave” de la seguridad mundial, la Presidenta señaló que la conferencia brinda una “oportunidad excepcional” a los jefes de policía de todo el mundo para hallar soluciones comunes que contribuyan a acabar con la delincuencia.

Mireille Ballestrazzi afirmó también que el Complejo Mundial de INTERPOL para la Innovación, que abrirá sus puertas en Singapur más adelante, este mismo año, permitirá satisfacer la necesidad que tienen las fuerzas policiales mundiales de innovación y adaptación a un panorama de seguridad en continua evolución. Este complejo de vanguardia se centrará en la ciberdelincuencia, la capacitación y la formación.

“La cooperación con las entidades asociadas del sector privado también constituye un factor importante. Sus conocimientos, capacidades y creatividad ayudan a mejorar nuestra respuesta ante los peligros actuales, a la vez que permiten trabajar para hallar soluciones de cara al futuro”, añadió la Presidenta.

El Secretario General de INTERPOL, Ronald Noble, declaró que las OCN representan “la savia” de esta organización policial mundial y que “gracias a su verdadera vocación de cooperación internacional en materia de aplicación de la ley, juntos hemos marcado numerosos hitos”. 

“La innovación ha sido siempre el ADN de nuestra organización”, afirmó Ronald Noble, destacando que esta última ha sabido aprovechar la tecnología de la información y, gracias a ello, se ha podido crear el sistema mundial de comunicación policial protegida I-24/7, que hoy día pone en contacto a las 190 OCN de INTERPOL.

En la conferencia se recordó a los delegados que poco después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 INTERPOL creó su base de datos sobre documentos de viaje robados y perdidos, que hoy día contiene más de 40 millones de registros aportados por 167 países. Esta base fue consultada más de 800 millones de veces en 2013, lo que produjo unos 68 000 resultados positivos.

“Todavía hay demasiados países que no consultan sistemáticamente esta base de datos antes de permitir el paso de sus fronteras; estoy convencido de que un día todos ellos realizarán estas búsquedas sistemáticamente porque sus propios ciudadanos lo pedirán”, añadió el Secretario General.

A este respecto, refiriéndose a la grave situación del avión desaparecido que efectuaba el vuelo MH 370 de Malaysia Airlines, en el que viajaban dos personas con pasaportes robados, el Jefe de INTERPOL señaló el valor de una herramienta de su organización, denominada I-Checkit, para compensar las deficiencias debidas a “los países que no consultan las bases de datos sobre documentos de viaje robados y perdidos”.

Esta herramienta permitirá a los ciudadanos y al sector privado detectar e impedir las transacciones ilícitas y descubrir el uso fraudulento de documentos de viaje.