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12 marzo 2014

Los combatientes extranjeros suponen una amenaza transnacional que requiere una respuesta mundial, afirma el jefe de INTERPOL en una conferencia celebrada en Bagdad

El Secretario General se reúne con el Primer Ministro iraquí en el marco de una reunión sobre lucha contra el terrorismo


BAGDAD (Irak) – La amenaza transnacional que constituye la actuación de combatientes extranjeros en Irak y otros países es responsabilidad de todos las naciones del mundo, afirmó el Secretario General de INTERPOL, Ronald Noble, en la conferencia sobre solidaridad internacional contra el terrorismo que tuvo lugar en Bagdad.

Durante su primera visita oficial a Irak, el máximo dirigente de INTERPOL señaló que el aumento del número de atentados suicidas y de ataques con coches bomba ha proporcionado pruebas suficientes de que los terroristas que actúan en las ciudades iraquíes son combatientes extranjeros provenientes de todo el mundo: de las Américas, Europa, Norte de África, Asia y Próximo Oriente. 

El Secretario General de INTERPOL se reunió al margen de la conferencia con el Primer Ministro iraquí, Nouri
Al Maliki, así como con el Director de la Policía iraquí, Muwafaq Abdul Hadi Tawfeeq, y Mohsen Hadi Hamoudi, Jefe de la Oficina Central Nacional de INTERPOL en Bagdad.

En su discurso ante esta audiencia internacional Ronald Noble se refirió a la experiencia de INTERPOL adquirida a través de su proyecto VENNLIG, dedicado a la amenaza que suponen los combatientes extranjeros. El objetivo de este proyecto, iniciado en 2006, es reunir pruebas de actividad terrorista en la zona de conflicto de Irak, e identificar, investigar e interceptar a combatientes extranjeros.

“En el marco del proyecto VENNLIG miles de datos, entre ellos identificadores de gran calidad, recogidos sobre el terreno se dieron a conocer a las fuerzas del orden, los servicios de inteligencia y los departamentos de defensa de más de 60 países”, declaró el Secretario General.

Y añadió: "Gracias a este intercambio de información se pudo desenmascarar en Italia a un financiador de futuras acciones terroristas en suelo iraquí, se desmanteló una red de coordinadores tunecinos vinculada a Al Qaeda, y se ayudó a identificar y localizar a los terroristas que en 2003 perpetraron los atentados con bomba de Estambul”.

En un documento que presentó en la conferencia, Ronald Noble advertía de que cuando los combatientes extranjeros vuelven a su país de origen –hecho que sucede cada vez con más frecuencia– un porcentaje de ellos puede dedicarse a captar y reclutar a nuevos adeptos para pasar el testigo a la siguiente generación de combatientes y terroristas suicidas.

Por este motivo, en 2013 el Centro Fusión para la Lucha Antiterrorista de INTERPOL inició un nuevo proyecto dedicado a los movimientos de combatientes extranjeros hacia otras zonas de conflicto. Durante los últimos doce meses INTERPOL ha recopilado información sobre la identidad de más de 500 presuntos combatientes extranjeros y su motivación para luchar en zonas conflicto.

“En el futuro podríamos tener que afrontar retos aún más importantes; por eso es necesario actuar ahora”, declaró el Secretario General.  

“INTERPOL seguirá facilitando los intercambios entre sus países miembros para recopilar y comparar datos personales de presuntos combatientes extranjeros e información sobre estas personas, pero esta labor ha de completarse con el trabajo sobre el terreno”, añadió Ronald Noble, señalando que las fuerzas policiales y los funcionarios de los puestos fronterizos deben tener acceso a información como las difusiones internacionales especiales de INTERPOL y el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre personas y entidades objeto de sanciones de la ONU por su relación con Al Qaeda.

El máximo dirigente de INTERPOL explicó que la organización mundial de policía está trabando para garantizar que las autoridades de todos los países utilicen las bases de datos de INTERPOL y aprovechen todas las posibilidades que estas presentan para detectar posibles amenazas; por ejemplo, los vehículos robados.

“Ayer hizo diez años que nos volvieron a recordar la relación existente entre el robo de vehículos y el terrorismo, un problema que afecta no solo a Irak, sino a todos los demás países”, explicó, haciendo referencia a la utilización de tres automóviles robados para transportar explosivos a unos trenes de cercanías de Madrid (España) que al estallar el 11 de marzo de 2004 acabaron con la vida de 191 personas y causaron heridas a otras 1 800.

Además del proyecto VENNLIG, en 2008 INTERPOL puso en marcha el proyecto HAMAH, centrado en la zona de combate de Afganistán. Desde su unidad Fusion Task Force y sus seis proyectos regionales, la organización policial ha emprendido iniciativas similares en relación con combatientes extranjeros en Bosnia, Libia y Somalia, si bien la mayoría de los esfuerzos siguen concentrándose en Siria e Irak.