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25 febrero 2014

INTERPOL publica un informe sobre la lucha contra la caza furtiva de elefantes y el tráfico de marfil

NAIROBI (Kenia) –  Tras los decomisos récord de marfil realizados en 2013 en todo el mundo, INTERPOL ha presentado un nuevo informe en el que hace hincapié en la necesidad de intercambiar más información para una reacción más activa y eficaz de las fuerzas del orden frente a las organizaciones que se dedican al tráfico de marfil.

El informe, elaborado por la unidad de INTERPOL sobre Seguridad Medioambiental, también destaca la necesidad de analizar más información policial a fin de aportar pruebas concluyentes en la instrucción de casos complejos en los que el tráfico de marfil está vinculado con delitos de estafa, evasión fiscal y blanqueo de capitales.

El gran tamaño de los cargamentos de marfil, cada uno de los cuales supone la matanza de cientos de elefantes, apunta a la participación de redes de delincuencia organizada que actúan en distintos países.

David Higgins, jefe de la unidad de INTERPOL de Seguridad Medioambiental, declaró que, si bien a escala mundial se reconocen los problemas que plantea la caza furtiva de elefantes y el tráfico de marfil, es preciso adoptar un planteamiento más integrado para reaccionar con mayor eficacia contra estos delitos.

“Es evidente que los decomisos de marfil son importantes para frenar este tráfico ilícito, pero no constituyen más que una pequeña pieza de un gran cuadro ”, afirmó David Higgins.

“Si queremos dar con los responsables de la matanza de miles de elefantes cada año, que se enriquecen a costa de nuestra fauna silvestre corriendo un riesgo relativamente escaso, debemos hacer frente a todas y cada una de las fases de esta actividad delictiva actuando con cohesión.

“La información obtenida de los cazadores furtivos, la documentación aprehendida en los decomisos de drogas, los interrogatorios a otros traficantes cómplices y demás pruebas deben ser recopiladas y analizadas sistemáticamente para poder reaccionar de manera colectiva. La red y las bases de datos mundiales de INTERPOL proporcionan una plataforma única de apoyo a estas actividades, desde la que se puede coordinar la acción multinacional de las fuerzas del orden de todo el mundo”, concluyó David Higgins.

El informe sobre la caza furtiva de elefantes y el tráfico de marfil en África Oriental, que es una evaluación de la situación para posibilitar una reacción eficaz de las fuerzas del orden, fue presentado en la residencia del Alto Comisionado de Canadá en Nairobi (Kenia). 

“Canadá sigue contribuyendo en gran medida a combatir estos delitos. Recientemente anunció que iba a destinar dos millones de dólares más a financiar el apoyo urgente para combatir el tráfico de especies silvestres en África Oriental y desmantelar las redes ilícitas que participan en el comercio ilícito de estas especies y en la caza furtiva”, declaró David Angell, Alto Comisionado de Canadá en Kenia.

Entre las principales recomendaciones del informe figura la creación de Grupos Nacionales Especializados en Seguridad Medioambiental (NEST) para alentar la cooperación entre distintos organismos; el establecimiento de unidades de análisis de información policial e investigación dedicadas a combatir los delitos contra las especies silvestres; el despliegue de unidades de INTERPOL de apoyo a las investigaciones para prestar asistencia en la recopilación y el análisis de pruebas de caza furtiva de elefantes y decomisos de marfil; y un mayor uso del sistema de notificaciones de INTERPOL a fin de mejorar la cooperación transnacional entre las fuerzas del orden para combatir el tráfico de marfil.

En 2008 INTERPOL puso en marcha el proyecto WISDOM, destinado a mejorar la aplicación en África de las leyes de protección de las especias de fauna y flora silvestres, especialmente las que regulan el tráfico ilícito de marfil procedente tanto de colmillos de elefante como de cuernos de rinoceronte. Desde entonces la organización policial mundial ha coordinado seis operaciones para detener a los traficantes de marfil, que se han saldado con la detención de más de 520 personas acusadas de obtención y tráfico de marfil de elefante y de rinoceronte.