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14 febrero 2014

Se decomisan miles de toneladas de alimentos y bebidas falsificados en el marco de una operación conjunta de INTERPOL y Europol

Una operación coordinada conjuntamente por INTERPOL y Europol, y llevada a cabo en 33 países de las Américas, Asia y Europa, ha conducido al decomiso de más de 1 200 toneladas de alimentos fraudulentos o que no cumplían las normas mínimas de calidad, y casi 430 000 litros de bebidas falsificadas.

La operación OPSON III, dirigida contra las redes de delincuencia organizada responsables del tráfico ilícito de alimentos y bebidas falsificados o ilegales, permitió la recuperación de más de 131 000 litros de aceite y vinagre, más de 80 000 galletas y tabletas de chocolate, 20 toneladas de especias y condimentos, 186 toneladas de cereales, 45 toneladas de productos lácteos y 42 litros de miel. En total, 96 personas fueron detenidas y las investigaciones siguen en curso en muchos de los países implicados.

En la operación, que se llevó a cabo durante los meses de diciembre de 2013 y enero de 2014, y por primera vez contó con el apoyo de la Dirección General de Salud y Consumidores de la Comisión Europea, participaron la policía, los servicios de aduanas, los organismos nacionales encargados de la seguridad alimentaria y socios del sector privado. Su ejecución comportó la realización de controles en tiendas, mercados, aeropuertos y domicilios particulares.

En Italia se descubrió una red de delincuencia organizada responsable de la producción y distribución de champán falsificado. A raíz de las redadas practicadas en dos centros, se decomisó el material utilizado para preparar 60 000 botellas, en particular etiquetas falsas, tres personas fueron detenidas y otras
24 denunciadas a las autoridades.

“Muchos se sorprenderían de la cantidad de alimentos y bebidas de consumo diario que se están falsificando, y el volumen de los decomisos pone de manifiesto que se trata de un grave problema mundial”, declaró Michael Ellis, jefe de la unidad de la organización policial mundial contra el Tráfico de Productos Ilícitos y la Falsificación que coordinó las actividades entre los países miembros de la organización policial mundial de todo el planeta participantes en la operación. “INTERPOL está decidida a hacer frente a la amenaza que representan para la salud y la seguridad públicas las redes delictivas organizadas, las cuales de este modo obtienen pingües beneficios que a continuación desvían a otras actividades ilícitas, como la trata y el tráfico de personas”, añadió Ellis.

El Equipo de Europol sobre Delitos contra la Propiedad Intelectual coordinó la operación OPSON III en el marco de la Unión Europea (UE), proporcionando apoyo operativo a los países de la UE y a países terceros vinculados a Europol a través de un acuerdo. Chris Vansteenkiste, Director del Equipo, señaló: “Hemos mejorado notablemente en la lucha contra el fraude alimenticio, en especial gracias a la mayor implicación de las partes interesadas pertinentes de los sectores público y privado. Es importante seguir prestando atención a este tipo de delitos, ya que cuanto más información recopilamos, más claramente nos percatamos de que este tráfico ilícito está dirigido y controlado por grupos delictivos organizados”.

En España se detuvo a 24 personas por trabajo ilegal y delitos relacionados con la inmigración, tras recuperarse 4,5 toneladas de caracoles recogidos ilegalmente en bosques y campos. La Real Policía de Tailandia practicó una redada en un almacén de Bangkok en el que halló más de 270 botellas de whisky, así como pegatinas, etiquetas y embalajes falsificados. Las autoridades filipinas se incautaron de casi
150 000 pastillas de caldo de carne. Por su parte, la policía francesa descubrió y clausuró un matadero ilegal situado en las afueras de París.

De todos los alimentos decomisados, la categoría más importante fue la constituida por los pescados y mariscos. De estos se recuperaron alrededor de 685 toneladas por delitos como la mala conservación y el etiquetado incorrecto, y se decomisaron 484 000 kg de atún de aleta amarilla sobre los que se carecía de los documentos necesarios para su trazabilidad.

Los objetivos principales de la operación OPSON (que en griego antiguo significa “comida”), la tercera llevada a cabo desde 2011, son: descubrir las redes delictivas organizadas responsables del tráfico de estos productos; fomentar la cooperación práctica entre las fuerzas del orden, las agencias antidrogas y las empresas privadas involucradas; y concienciar de los peligros que entrañan los alimentos falsificados y que no cumplen las normas de calidad mínimas.

Han participado en la operación OPSON III los siguientes países: Alemania, Austria, Belarrús, Bélgica, Bulgaria, Chile, Colombia, Corea del Sur, Côte d’Ivoire, Dinamarca, España, Estados Unidos, Ex República Yugoslava de Macedonia, Filipinas, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Islandia, Italia, Letonia, Luxemburgo, Países Bajos, Perú, Portugal, Qatar, Reino Unido, República Checa, Rumania, Suecia, Tailandia, Turquía y Vietnam.