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24 enero 2014

Una operación coordinada por INTERPOL permite desarticular bandas dedicadas al contrabando de combustible

LYON (Francia) – Dos redes de delincuencia organizada implicadas en el contrabando de combustible en Perú y Ecuador han sido desmanteladas a raíz de una operación contra el tráfico ilícito y de productos falsos coordinada por INTERPOL.

En la operación ALISUYO, destinada a luchar contra las bandas denominadas “culebras” por su facilidad para moverse entre las fronteras, se realizaron más de 60 intervenciones. Una redada practicada cerca de la frontera de Perú con Ecuador, en la que participaron unos 450 agentes, se saldó con el desbaratamiento de una red de distribución y con el cierre de diez puntos de venta en Perú.

Tras una investigación de dos meses de duración llevada a cabo por la Policía Nacional del Ecuador y la Policía Nacional de Colombia se descubrió a una segunda banda, que también fue desarticulada en una redada realizada en la provincia de Sucumbíos, próxima a la frontera entre ambos países.

Solo en estas dos redadas se detuvo a un total de 10 personas y se decomisaron 27 vehículos, 5 surtidores y más de 38.000 litros de combustible, lo que representa un valor total de 254.000 USD.

“La contribución de la Policía Nacional del Perú en la ejecución de la operación ALISUYO, que fue planificada y coordinada con INTERPOL y las policías de Bolivia y Ecuador, ha permitido obtener excelentes resultados en la lucha contra los grupos de crimen organizado que se dedican al contrabando, piratería y tráfico ilegal de mercaderías, evadiendo impuestos al fisco,” declaró el Sr. Flores Goicochea, Director General de la Policía Nacional del Perú.

Y concluyó: “Las intervenciones policiales se llevaron a cabo no sólo en las ciudades, sino también en las zonas fronterizas de los países hermanos comprometidos, lográndose así detectar y combatir de manera eficaz a estos grupos criminales. Es importante señalar que estos operativos, la coordinación y la cooperación policial recíproca son fundamentales para mantener y reforzar el imperio de la ley en la región”.

La operación, que se llevó a cabo entre el 1 y el 15 de diciembre, iba dirigida contra los productos sujetos a impuestos. Las intervenciones efectuadas en mercadillos, centros comerciales y almacenes permitieron decomisar más de 50.000 artículos falsos por valor de casi 2 millones de dólares estadounidenses. Entre estos productos había bebidas alcohólicas, teléfonos móviles, tabaco, ropa, electrodomésticos, equipamiento agrícola y cemento.

“El tráfico de bienes ilícitos es un problema de carácter cada vez más transnacional, que exige una respuesta multilateral de los países para enfrentarse a él de manera eficaz”, afirmó la Coronel Juliette Kure Parra, Jefa de la Oficina Central Nacional de INTERPOL de Bogotá (Colombia).

“Debemos los buenos resultados de esta operación al altísimo grado de cooperación que ha habido entre todos los países participantes, tanto antes de la operación como durante su ejecución”, declaró Michael Ellis, jefe de la unidad de INTERPOL contra el Tráfico de Productos Ilícitos y la Falsificación, que coordinó la operación ALISUYO.

“Es especialmente digna de elogio la dedicación y la valentía de los agentes que realizaron las redadas y las intervenciones contra personas peligrosas que no dudan en hacer uso de la fuerza para proteger sus actividades ilícitas, que son muy lucrativas”.

Y añadió: “INTERPOL seguirá trabajando para apoyar los esfuerzos de las fuerzas del orden de todos los países miembros, y para ayudarles a contrarrestar el peligro que plantean los grupos de delincuencia organizada dedicados al tráfico de unos productos falsos e ilícitos que pueden poner en peligro la salud y la seguridad de los consumidores de todo el mundo”.

“Esta operación no habría sido posible sin la labor de los países miembros y de los agentes de primera línea, que son quienes transforman los planes en resultados tangibles”, afirmó Glyn Lewis, Director de la unidad de INTERPOL de Delincuencia Especializada y Análisis.

“INTERPOL, que recibe el valioso y fundamental apoyo de sus países miembros, seguirá prestando su ayuda para combatir la delincuencia en todas sus formas y para proporcionar a los agentes de primera línea todas las herramientas que necesiten”, añadió Glyn Lewis.

En esta operación también se logró localizar y detener en Lima (Perú) a Eric Bartoli, buscado a petición de Estados Unidos desde 2003 y sobre el que pesaba una notificación roja de INTERPOL (aviso internacional sobre personas buscadas por la justicia) por delitos, entre otros, de blanqueo de capitales, fraudes relacionados con títulos de valor y asociación ilícita.

Desde que en 2012 se puso en marcha el Programa de INTERPOL contra el Tráfico de Productos Ilícitos y la Falsificación, las actuaciones coordinadas a través de él han dado lugar al decomiso de artículos falsos por valor de más de 300 millones de dólares estadounidenses y han permitido detener a cientos de personas en todo el mundo.