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27 noviembre 2013 - Media release

Las normas y sistemas de INTERPOL respetan los derechos de las personas y de los 190 países miembros

Fair Trials International reconoce el papel fundamental de INTERPOL en la lucha contra la delincuencia internacional


LYON (Francia) – INTERPOL es la mayor organización policial mundial, y su meta de “mayor comunicación policial para un mundo más seguro” es más importante de lo que ha sido nunca en sus casi 100 años de historia.

Prestar apoyo a sus 190 países miembros por igual y sin prejuicios es un principio básico de INTERPOL, de conformidad con su Estatuto, que establece la más amplia cooperación policial entre todas las autoridades policiales dentro del “respeto a la Declaración Universal de Derechos Humanos”.

INTERPOL está comprometida con una gran variedad de organizaciones y agradece las contribuciones constructivas con miras a apoyar su misión; en ese sentido acepta el informe publicado hoy por Fair Trials International.

La organización policial mundial tiene sistemas eficaces y establecidos para detectar y abordar solicitudes con posible motivación política, así como medidas para proteger los derechos de las personas. Si una solicitud incumple las normas o el Estatuto de INTERPOL se borrará de sus sistemas y se pedirá a los países miembros que hagan lo mismo a escala nacional.

De acuerdo con el artículo 3 del Estatuto de INTERPOL, está “rigurosamente prohibida a la Organización toda actividad o intervención en cuestiones o asuntos de carácter político, militar, religioso o racial”, prohibición que esta organización policial se toma muy en serio.

De hecho, la gran mayoría de solicitudes de los países miembros no se refiere a ninguna de estas cuestiones, a pesar de algunos casos que reciben una atención especial, pero que constituyen la excepción y no la regla. Sin embargo, INTERPOL debe vigilar y vigila el posible uso indebido de sus redes, y revisa y ajusta continuamente sus procedimientos y dispositivos de control.

INTERPOL no es un organismo judicial. Ni la organización ni la Comisión de Control de los Ficheros de INTERPOL (CCF) se encargan de estudiar las pruebas a escala nacional. INTERPOL y la CCF deben garantizar que toda información procesada a través de los canales de esta organización policial se ajuste a lo estipulado en sus normas y reglamentos, un deber que cumplen diariamente.

Toda suposición de que en INTERPOL los casos especialmente conocidos reciben un tratamiento especial es errónea. Cualquier persona puede comprobar la información registrada sobre ella en las bases de datos de la organización. No se requiere ninguna autoridad especial, pueden ponerse en contacto con la CCF directamente. Asimismo, una persona también puede impugnar la validez de la correspondiente orden de detención nacional.

El conocimiento detallado de los asuntos policiales de ámbito internacional es importante, y es un área en la que INTERPOL está dispuesta a participar, particularmente animando a sus países miembros a seguir invirtiendo en sus Oficinas Centrales Nacionales y a apoyarlas aún más, ya que estas son los actores principales de la cooperación policial mundial.

INTERPOL permite que los países intercambien información sobre personas objeto de investigación o buscadas para su detención, aunque jurídicamente no obliga a ningún país miembro a emprender acciones. Además, no puede insistir en que uno de sus países miembros detenga a una persona, así como tampoco puede expedir órdenes de detención internacionales.

Este informe se ha publicado tras una reunión que tuvo lugar en septiembre en la sede de la Secretaría General de la organización policial mundial, en la que Fair Trials International reconoció el papel fundamental de INTERPOL en la lucha contra la delincuencia internacional y en la que ambas organizaciones se pusieron de acuerdo sobre los ámbitos específicos en los que pueden reforzar su compromiso.