All news
|
Print
06 noviembre 2013 - Media release

La elaboración de una hoja de ruta para combatir los delitos contra el medio ambiente, objetivo de la conferencia INTERPOL-PNUMA

NAIROBI (Kenia) – Elaborar una estrategia internacional conjunta para combatir los delitos contra el medio ambiente es la finalidad de la primera reunión del Comité de Jefes de Servicios encargados del Cumplimiento y la Ejecución de las Normas Ambientales, organizada por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) e INTERPOL.

Altos funcionarios de las fuerzas del orden, así como representantes de organizaciones no gubernamentales, el mundo académico y el sector privado definirán las mejores estrategias para luchar contra la delincuencia medioambiental en todas su formas, y garantizar que las altas instancias gubernamentales y los organismos encargados de la aplicación de la ley reconozcan los peligros que entraña este tipo de delitos y ayuden a sensibilizar a los ciudadanos sobre su existencia. 

A este respecto, la cooperación entre las organizaciones intergubernamentales y la actuación de los organismos encargados de la aplicación de las leyes medioambientales serán dos de los principales asuntos que se tratarán en la conferencia, en la que también se debatirá sobre las tendencias y las repercusiones de los delitos contra el medio ambiente. 

Un ejemplo de la cooperación propuesta entre las organizaciones intergubernamentales es la iniciativa para efectuar evaluaciones de seguridad medioambiental sobre amenazas actuales e incipientes, que INTERPOL y el PNUMA prevén llevar a cabo conjuntamente. En el marco de esta iniciativa, para la que se pedirá el apoyo de la comunidad mundial, se enviará sobre el terreno a expertos y analistas para que realicen evaluaciones completas en materia de seguridad.

“El comercio internacional ilícito de recursos naturales constituye una amenaza para la salud humana y el medio ambiente; contribuye a la extinción de especies; supone pérdidas de ingresos para los países y pone en peligro la aplicación de los acuerdos internacionales sobre medio ambiente, al lograr burlar las normas y los procedimientos establecidos. Este comercio ilícito también aporta considerables sumas de dinero a las mafias que, a largo plazo, acaban desestabilizando la seguridad nacional e internacional”, señaló el Fiscal General de Kenia, Githu Muigai, en su discurso de inauguración.

El Vicesecretario General de las Naciones Unidas y Director Ejecutivo del PNUMA, Achim Steiner, declaró: “Si observamos el alcance de estas actividades delictivas, podemos concluir que el robo de recursos naturales por parte de unos pocos a expensas de la mayoría se está convirtiendo en un nuevo desafío para la erradicación de la pobreza, la consecución de un desarrollo sostenible y la transición hacia una economía verde integrada”.

“INTERPOL y los organismos de las Naciones Unidas como la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito se encuentran en la vanguardia de la lucha mundial contra este problema, y el PNUMA se ha comprometido a apoyar el trabajo que hacen y también la introducción del concepto de estado de derecho en el terreno del medio ambiente y de la sostenibilidad”, añadió Achim Steiner.

El Director Ejecutivo de Servicios Policiales de INTERPOL, Jean-Michel Louboutin, hizo hincapié en que su organización se esfuerza por ayudar a los organismos encargados de la aplicación de la ley a combatir los delitos contra el medio ambiente ofreciéndoles sus herramientas y servicios operativos, facilitando la ejecución de operaciones policiales transfronterizas con la necesaria formación previa, recopilando y analizando información policial y favoreciendo las alianzas con las partes interesadas relevantes.

“La delincuencia contra el medio ambiente, en cualquier lugar del planeta y en cualquiera de sus formas , representa una seria amenaza para la seguridad, los ecosistemas y la economía de todo el planeta. Este ámbito delictivo es uno de los que presentan un mayor crecimiento, debido a la expansión de las redes delictivas, los beneficios que genera este tipo de delitos y la levedad de las penas impuestas”, declaró
Jean-Michel Louboutin.

El Director Ejecutivo de Servicios Policiales de INTERPOL recordó que la operación WENDI contra las organizaciones delictivas dedicadas al tráfico de marfil en África Occidental y Central, llevada a cabo bajo la dirección de INTERPOL entre enero y mayo de 2013, condujo a la detención de unas 66 personas y el decomiso de cerca de 4.000 artículos de marfil y 50 colmillos de elefantes, además de armas de guerra y dinero en efectivo.

Y añadió: “La lucha contra los delitos medioambientales es un esfuerzo colectivo en el que deben colaborar los organismos encargados de la aplicación de la ley, las entidades públicas, las organizaciones internacionales y el sector privado. INTERPOL seguirá emprendiendo operaciones en los países miembros con la cooperación de todas las partes implicadas, con miras a ofrecer capacitación, apoyar a las investigaciones y reforzar la capacidad colectiva para erradicar estos delitos que tienen repercusiones en todo el mundo.

El jefe del Programa de INTERPOL sobre Delitos contra el Medio Ambiente, David Higgins, declaró: “El mantenimiento y la mejora de la seguridad medioambiental requiere una respuesta multidisciplinar que abarque los aspectos científicos, el desarrollo sostenible y la gestión de la conservación, y en la que colaboren los legisladores y las fuerzas del orden. La relación entre el PNUMA e INTERPOL es una muestra de la importancia que ha adquirido la seguridad medioambiental a escala mundial y de la voluntad creciente de todos los sectores de trabajar juntos”.

La conferencia de hoy es la continuación de la Cumbre Internacional de Jefes de Servicios encargados del Cumplimiento y la Ejecución de las Normas Ambientales, organizada conjuntamente por INTERPOL y el PNUMA en marzo de 2012, en la que se determinó la necesidad de un compromiso más fuerte entre INTERPOL, los organismos encargados de la aplicación de la ley y las administraciones nacionales encargadas de aplicar y hacer cumplir las leyes medioambientales.