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02 agosto 2013 - Media release

INTERPOL avisa de un mayor riesgo de explotación delictiva del comercio de emisiones de carbón

LYON (Francia) – La intangibilidad de los mercados mundiales del carbono pone estos mercados a la merced de las redes criminales, según se desprende de una guía para las fuerzas del orden que acaba de preparar INTERPOL.

En la guía de INTERPOL sobre el comercio ilícito de derechos de emisión de carbono se estudian las áreas de la actividad empresarial que podrían ser objeto de manipulación por parte de los delincuentes, en forma de  estafa con efectos timbrados, tráfico de información privilegiada, malversación, blanqueo de capitales y ciberdelitos. También se examinan las vulnerabilidades actuales del mercado del carbono y se facilita información para ayudar a las autoridades nacionales a disponer las medidas adecuadas para contrarrestar esta actividad delictiva.

El comercio de carbono es el mercado de mercancías en más rápido crecimiento del mundo; el Banco Mundial calcula que en estos momentos su valor comercial ronda los 176.000 millones de dólares estadounidenses. Se distingue de los mercados tradicionales en que las materias primas no son físicas, sino que son "créditos" que sirven para compensar la producción de dióxido de carbono; esta cualidad de incuantificable del mercado, unida a las grandes sumas invertidas y a una falta de control, hacen de este mercado un blanco de la actividad delictiva.

“Es imperativo que los mercados del comercio de carbono estén protegidos contra la defraudación, no solo para defender las inversiones financieras, sino también porque el medio ambiente del mundo entero depende de ello”, declaró Andrew Lauterback, asesor principal de aplicación de la ley de la agencia estadounidense de protección ambiental y presidente del Comité de INTERPOL sobre Delitos contra el Medio Ambiente.

“La guía de INTERPOL sobre comercio ilícito de carbono es un instrumento importante para todas las organizaciones y todos los organismos que se dedican a la protección del medio ambiente y a la preparación de una respuesta mundial coherente a estos delitos”, concluyó Lauterback.

Esta guía, una iniciativa del Grupo de Trabajo de INTERPOL sobre Delitos de Contaminación, ha sido elaborada con aportaciones de diversas entidades, como Environment Canada, la agencia noruega de cooperación para el desarrollo, la administración neerlandesa y la agencia estadounidense de protección ambiental.

En ella se presentan varios estudios de casos prácticos que han tenido lugar en distintas partes del mundo protagonizados por empresas dedicadas a la contabilización de gases de efecto invernadero, por organismos nacionales que actúan en países con regulación insuficiente y por personas o empresas que afirman compensar las emisiones de carbono a cambio de inversiones que han recortado gastos, falsificado información o aceptado sobornos.

“Los delitos que deterioran nuestro medio ambiente tienen también consecuencias en la salud y la seguridad de toda la sociedad, por lo que deben ser investigados y sus autores deben ser castigados”, afirmó el Secretario General de INTERPOL, Ronald Noble.

“INTERPOL seguirá luchando contra las redes delictivas que ponen en peligro nuestros preciados recursos naturales y que emplean su dinero sucio para financiar otros delitos”, añadió el jefe de INTERPOL.

Después del cierre reciente por práctica fraudulenta de ocho empresas que comerciaban con créditos de carbono según el régimen de comercio de derechos de emisión de la Unión Europea, la guía de INTERPOL viene a intentar crear una respuesta internacional de las fuerzas del orden para hacer frente a estos delitos.

“Es muy triste ver cómo los delincuentes cometen defraudaciones y otros delitos para sacar provecho de una mercancía que  ha sido creada para proteger el medio ambiente. No se trata únicamente del daño económico que causa a los inversores, sino que esta actividad ilícita puede perjudicar gravemente la integridad medioambiental de los mercados de carbono del mundo entero”, señaló David Higgins, Jefe del Programa de INTERPOL sobre Delitos contra el Medio Ambiente.

“INTERPOL presta su apoyo a los Estados que se disponen a crear o regular sus mercados del carbono para poner fin a este tipo de delitos”, añadió.

INTERPOL también ayuda a los organismos encargados de la aplicación de la ley a controlar el mercado del carbono más allá de sus fronteras y jurisdicciones, en especial destacando las incoherencias entre las normativas de los países y otras lagunas jurídicas que los delincuentes pueden aprovechar.