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19 julio 2013

INTERPOL analiza el ADN de unos colmillos de marfil decomisados en Sri Lanka para ayudar a combatir los delitos contra las especies silvestres

COLOMBO (Sri Lanka) – Un equipo especializado de INTERPOL tomó muestras de ADN de 359 colmillos de elefante que formaban parte de un alijo de marfil decomisado en Sri Lanka, con el objetivo de ayudar a las autoridades nacionales a determinar el origen de los colmillos y para tratar de identificar a las redes delictivas que están detrás de la caza furtiva de elefantes a gran escala.

El equipo de INTERPOL de apoyo a la investigación, compuesto por expertos del Programa sobre Delitos contra el Medio Ambiente, de la unidad de ADN y del Centro de Mando y Coordinación de esta organización internacional, proporcionó a las autoridades de Sri Lanka la asistencia técnica y el material necesario para examinar los colmillos decomisados el año pasado en el puerto de Colombo, en un cargamento procedente de Uganda y con destino a Dubái vía Kenia.

Las muestras se han enviado al Centro de Biología de la Conservación de la Universidad de Washington (Estados Unidos), que analizará su ADN con el objetivo de identificar la manada de elefantes de origen y el país del que proceden, y a la agencia federal alemana de conservación de la naturaleza, que analizará los isótopos de los elementos químicos para determinar la edad de los animales.

“Este esfuerzo de colaboración manda a los traficantes de especies silvestres un mensaje contundente sobre las firmes medidas que está tomando Sri Lanka contra el comercio ilegal de marfil. No se puede infravalorar las consecuencias a largo plazo que tendrá en las redes de cazadores furtivos de elefantes nuestra cooperación con INTERPOL mediante la recopilación de muestras de ADN, y esperamos  con interés poder estrechar aún más la colaboración con INTERPOL mientras prosiguen las investigaciones”, afirmó el Sr. Liyanage, Subdirector de Aduanas de Sri Lanka.

Una vez se haya completado el análisis forense, los resultados permitirán a INTERPOL continuarla investigación transnacional con los países africanos de los que provienen los colmillos y coordinar a escala internacional la realización de intervenciones policiales contra objetivos específicos.

“Este fructuoso esfuerzo de colaboración forense entre INTERPOL Colombo y las Aduanas, el Departamento para la Conservación de las Especies Silvestres y las autoridades portuarias de Sri Lanka es un buen ejemplo del poder que tiene la colaboración policial internacional en la lucha contra la actividad delictiva medioambiental”, declaró Cees van Duijn, Jefe de Proyecto del Programa de INTERPOL sobre Delitos contra el Medio Ambiente.

“Los prófugos que han cometido delitos contra el medio ambiente cambian de país  con frecuencia creciente, pero las acciones vigorosas de colaboración como esta nos ayudan a estrechar filas para seguir la pista a cada uno de ellos”, añadió.

La caza ilegal y el tráfico organizado de especies silvestres son un delito transnacional creciente y la principal amenaza para la supervivencia de los elefantes. INTERPOL ha creado una enérgica iniciativa para proteger a estos animales mediante el proyecto WISDOM, concebido para apoyar y mejorar la gobernanza y las capacidades policiales para la conservación de los elefantes.

En mayo, INTERPOL y el Fondo Internacional para el Bienestar de los Animales (IFAW) firmaron un acuerdo de cooperación por el que se estableció un marco oficial para trabajar conjuntamente en la lucha contra la matanza ilícita y el tráfico de elefantes mediante la realización de operaciones regionales y mundiales.

El comercio de colmillos de elefante asiático y africano se prohibió en 1990 en virtud de la Convención CITES. El incremento de la delincuencia contra las especies silvestres y otros delitos medioambientales se tratará en Nairobi (Kenia) del 4 al 8 de noviembre de 2013, en el marco de los actos sobre cumplimiento y ejecución de las normas medioambientales que INTERPOL se dispone a organizar para estudiar las investigaciones y operaciones que debe efectuar la región para hacer frente a la delincuencia contra las especies silvestres.