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27 junio 2013

INTERPOL y el PNUMA publican un manual sobre métodos para traficar con sustancias químicas peligrosas dirigido a las fuerzas del orden

El tráfico ilícito de sustancias que agotan la capa de ozono es perjudicial para la salud y el medio ambiente


BANGKOK (Tailandia) – Según el nuevo manual elaborado por INTERPOL y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), el tráfico y la ocultación de sustancias que agotan la capa de ozono representan un problema mundial con graves consecuencias para la protección medioambiental.

El manual, que consiste en un estudio de casos de tráfico y ocultación de sustancias que disminuyen el ozono, proporciona información y pautas para los funcionarios de los servicios policiales, de aduanas y de seguridad de fronteras sobre las métodos más comunes que utilizan los delincuentes para esconder y traficar ilegalmente tales sustancias. El objetivo final consiste en reforzar la respuesta de las fuerzas del orden contra el comercio ilícito de este tipo de sustancias.

Las sustancias que agotan la capa de ozono son productos químicos que contribuyen a la destrucción de moléculas de ozono de la atmósfera. Se emplean especialmente en los países en vías de desarrollo, para la refrigeración y el aire acondicionado y en productos de limpieza y pesticidas agrícolas. La reducción de la capa de ozono que causan tiene efectos negativos en la salud humana y en el medio ambiente: es la causa, por ejemplo, del incremento de casos de cáncer de piel, y contribuye al cambio climático.

A pesar de la ratificación prácticamente mundial del Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono y sus posteriores enmiendas, el tráfico de estas sustancias químicas sigue produciéndose. Este comercio está impulsado en parte por el elevado coste de los productos químicos alternativos, el uso que se sigue haciendo de equipos que utilizan estas sustancias, y la diferencia de precio de las sustancias en los países industrializados y los países en vías de desarrollo.

Robert van de Bogert, jefe de inspección del medio humano y los transportes - servicio de Información e Investigación de los Países Bajos, afirmó: “Quince años después de la prohibición de este tipo de comercio aún se llevan a cabo exportaciones ilegales de clorofluorocarbonos y, por lo tanto, aún necesitamos la coordinación internacional”.

Para elaborar el manual, INTERPOL recopiló casos prácticos de los países miembros en los que se detallaban los métodos que utilizan los delincuentes en la actualidad para traficar y ocultar las sustancias que agotan el ozono. 18 países de África, América del Sur y del Norte, Asia, Europa y Próximo Oriente, así como el PNUMA y la Organización Mundial de Aduanas, presentaron sus estudios de casos, lo que pone de manifiesto el verdadero alcance mundial del problema.

“La aportación de casos prácticos por tal amplia variedad de países miembros de INTERPOL pone de relieve la naturaleza mundial del comercio ilícito de sustancias destructoras de ozono. Estas sustancias son una gran amenaza para la seguridad del medio ambiente, que es de todos”, declaró David Higgins, Jefe del Programa de INTERPOL sobre Delitos contra el Medio Ambiente.

Entre las formas más corrientes de tráfico y ocultación descritas en el manual se incluye el etiquetado falso de los recipientes, el rodeo de los controles de aduanas y el disimulo de sustancias químicas ilegales colocándolas detrás de las legales.  

“Los traficantes de sustancias que agotan la capa de ozono suelen ser inventivos e ingeniosos y suelen estar bien conectados, lo que dificulta la labor de los organismos encargados de la aplicación de la ley a la hora de detectar y decomisar cargamentos ilegales. Solo podemos combatir el azote que supone el tráfico de estos productos si nos mantenemos informados y atentos y si cooperamos a escala nacional e internacional”, afirmó Shamila Nair-Bedouelle, Jefa de la División de Tecnología, Industria y Economía del PNUMA, Sección de AcciónOzono. “La guía práctica contribuirá a seguir adelante con este importante trabajo”, añadió.

El manual se puso a disposición de la comunidad de las fuerzas del orden con ocasión de la 33a reunión del Grupo de Trabajo Abierto de las Partes del Protocolo de Montreal que se celebró en Bangkok.

INTERPOL ha ampliado sus iniciativas contra los delitos de contaminación siguiendo las orientaciones del Grupo de Trabajo sobre Delitos de Contaminación, y por medio del proyecto EDEN. El Grupo de Trabajo sobre Delitos de Contaminación celebrará su 18ª reunión coincidiendo con los actos sobre cumplimiento y ejecución de las normas medioambientales que organizará INTERPOL en Nairobi (Kenia) del 4 al 8 de noviembre de 2013.