All news
|
Print
18 julio 2012

Se practican detenciones en Asia a raíz de una operación dirigida por INTERPOL contra las redes de apuestas ilegales en el fútbol

LYON (Francia) – Casi 300 personas han sido detenidas en el marco de una operación coordinada por INTERPOL, llevada a cabo antes y a lo largo de la Eurocopa de Fútbol de 2012, contra las redes asiáticas de apuestas ilegales en el fútbol.

En el transcurso de esta operación, de dos meses de duración, funcionarios de la aplicación de la ley de China (incluidos Hong Kong y Macao), Malasia, Singapur, Indonesia y Vietnam efectuaron más de 200 redadas contra oficinas clandestinas que, según estimaciones, habían movido unos 85 millones de dólares estadounidenses en apuestas ilegales.

La operación SOGA IV (acrónimo creado a partir de los vocablos ingleses “soccer gambling”, apuestas en el fútbol), llevada a cabo entre el 1 de mayo y el 1 de julio, ha sido la cuarta intervención de este tipo coordinada por INTERPOL y se había programado para que coincidiera con el final de los principales campeonatos nacionales de liga de Europa, de los campeonatos de la UEFA y de la Eurocopa de 2012.

“Esta última operación SOGA ha puesto de manifiesto nuevamente los resultados que pueden lograrse mediante la cooperación policial nacional e internacional para desmantelar las oficinas de apuestas ilegales y las redes delictivas que las sustentan”, declaró Crusade Yau, Jefe del Servicio de Delincuencia Organizada de la Unidad de Delincuencia Organizada y Drogas de INTERPOL, que coordinó la operación.

SOGA IV ha congregado a funcionarios de las Oficinas Centrales Nacionales de INTERPOL y de otros organismos encargados de la aplicación de la ley de los países participantes en diversos encuentros, entre ellos el Grupo de INTERPOL Asia/Pacífico de Especialistas en Delincuencia Organizada en Asia, así como diversos talleres de formación operativa.

En total, las cuatro operaciones SOGA han dado lugar a más de 7.000 detenciones, el cierre de oficinas de apuestas ilícitas en las que se jugaban más de 2.000 millones de dólares estadounidenses en apuestas y el decomiso de casi 27 millones de dólares estadounidenses en efectivo.