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18 mayo 2011 - Media release

La cumbre mundial de INTERPOL marca el rumbo de la colaboración y la prevención en materia de terrorismo radiológico y nuclear

La nueva Unidad de INTERPOL para la Prevención del Terrorismo Radiológico y Nuclear pone de relieve la necesidad de un enfoque colectivo integrado


LYON (Francia) – La capacitación en materia de prevención y el establecimiento de alianzas entre todos los sectores para luchar contra la amenaza del terrorismo radiactivo y nuclear constituye el tema principal de la Conferencia Mundial de INTERPOL sobre Prevención del Terrorismo Radiológico y Nuclear que ha dado comienzo hoy en Lyon.

Esta conferencia, de dos días de duración (18 y 19 de mayo), que reúne a más de 200 delegados de unos 60 países, entre los que se encuentran científicos y representantes del cuerpo diplomático, de los aliados nacionales e internacionales de INTERPOL – Europol, FBI y OIEA – y de las Oficinas Centrales Nacionales de INTERPOL (OCN), sirve de marco para la presentación oficial de la Unidad de INTERPOL para la Prevención del Terrorismo Radiológico y Nuclear. Con esta unidad se ampliarán de forma importante las actividades de INTERPOL en materia de lucha contra el bioterrorismo, que ahora abarcarán también el ámbito del peligro que suponen los materiales químicos, biológicos, radiactivos, nucleares y explosivos (QBRNE) a través de un enfoque integrado que saque el máximo partido de las alianzas internacionales y de los conocimientos especializados de todos los sectores.

El Secretario General de INTERPOL, Ronald Noble, ha declarado que este enfoque integrado reconoce “la amenaza de los materiales QBRNE a la que se enfrentan los 188 países miembros de INTERPOL”. Y ha añadido que la capacidad destructiva del átomo – como se ha puesto de manifiesto en la reciente catástrofe nuclear ocurrida en Japón, así como en la que se produjo en Chernobyl en 1986-- no ha pasado desapercibida para los que tratan de utilizarlo para sembrar el terror y poner en peligro vidas inocentes.

"Solo una semana después de los atentados terroristas del 11 de septiembre, Estados Unidos volvió a ser víctima de un ataque con ántrax, en el que una única persona con conocimientos científicos y acceso al material biológico apropiado asesinó a cinco personas, hirió a otras 17 y produjo el cierre temporal de todo el sistema de los servicios de correo estadounidenses, ocasionando unas pérdidas económicas estimadas en mil millones de dólares, a la vez que infundía el terror en otros países”, recordó el Sr. Noble.

El Jefe de INTERPOL señaló que, cuando grupos terroristas como Al Qaeda y Aum Shinrikyo han comenzado a explotar la amenaza QBRNE, muchos países, organismos y personas han reconocido que no están suficientemente preparados para enfrentarse a dicha amenaza, lo que ha obligado al organismo mundial de policía a satisfacer esta necesidad de reforzar la capacitación en materia de prevención para afrontar la verdadera naturaleza de la gran amenaza de la utilización de materiales químicos, biológicos, radiactivos, nucleares y explosivos.

A este respecto, el Sr. Noble indicó que el objetivo principal de la conferencia y de la Unidad de INTERPOL para la Prevención del Terrorismo Radiológico y Nuclear es “la capacitación de las fuerzas policiales de todo el mundo para impedir el próximo ataque bioterrorista. Este objetivo requiere que la policía cuente con la colaboración de las instituciones públicas, el sector privado y la comunidad científica para trabajar al unísono a fin de combatir con éxito esta amenaza en sus distintas formas."

El Jefe de INTERPOL agradeció a la Fundación Alfred P. Sloan el apoyo financiero concedido durante varios años y reconoció la función esencial y el apoyo de las fuerzas de policía – entre ellas el FBI, la Real Policía Montada del Canadá, la Policía Metropolitana del Reino Unido y la Policía Federal Australiana – que han aportado sus conocimientos especializados y han puesto a disposición a sus mejores funcionarios para impartir sesiones de formación de ámbito regional y realizar ejercicios de simulación, que también han contribuido a financiar.

El Sr. Noble destacó especialmente la contribución técnica del Dr. Vahid Majidi, Subdirector de la Dirección de Armas de Destrucción Masiva del FBI, a “un programa destinado a reunir a aliados nacionales e internacionales, así como a fuerzas policiales, expertos de organismos reguladores y especialistas en la materia, para impedir que se produzcan los peores delitos imaginables”.

Dirigiéndose a los asistentes a la conferencia, el Dr. Majidi del FBI declaró: "Trabajando con INTERPOL podemos conseguir que la comunidad internacional se implique más, desde todos los ámbitos, a fin de poder acceder a una serie de recursos que de otra manera sería difícil o incluso imposible obtener. Un mayor reconocimiento internacional de INTERPOL y de su neutralidad repercutiría positivamente en los organismos nacionales encargados de la aplicación de la ley, como el FBI, puesto que nos permitiría trabajar conjuntamente para tratar asuntos extremadamente problemáticos como los relacionados con la amenaza radiológica y nuclear”.

Se explicó a los asistentes que, gracias a la estrecha colaboración con las principales organizaciones en materia de seguridad radiológica y nuclear, como el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), la Comisión Reguladora Nuclear de Estados Unidos y las OCN de INTERPOL, la organización mundial de policía ha sido capaz de construir y mejorar una herramienta de análisis de información policial transfronteriza primordial: la base de datos del proyecto GEIGER, que ahora contiene registros de más de 2.500 casos relacionados con el tráfico de material radiactivo y nuclear.

El nuevo programa QBRNE de INTERPOL combinará el análisis de información policial intercambiada a escala mundial con la capacitación y la formación, y además proporcionará asistencia operativa mediante el despliegue de equipos especializados.

High on the agenda of INTERPOL's global summit was the need for strong preventive capacity building and a collective approach to face chemical, biological, radiological, nuclear and explosives threats, as outlined by Secretary General Noble (picture two).