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17 noviembre 2009 - Media release

Veinte años de condena para el pederasta estadounidense que fue objeto de un llamamiento público mundial de INTERPOL

NEWARK, Nueva Jersey – Un ciudadano estadounidense detenido a raíz de un llamamiento público mundial lanzado por INTERPOL para identificar a un presunto pederasta, que en una serie de imágenes aparecía abusando sexualmente de chicos menores, ha sido condenado a una pena de casi 20 años de prisión.

Wayne Nelson Corliss, de 60 años, se declaró culpable de cinco cargos, incluidos el de producción y tenencia de imágenes sobre abusos sexuales de menores y el de viajar a países extranjeros para llevar a cabo actividades sexuales ilegales, tras lo cual también ha sido condenado a un régimen de libertad vigilada de por vida, que se le aplicará cuando termine de cumplir la pena de prisión, y a ser registrado como delincuente sexual. 

Corliss fue detenido por agentes del Immigration and Customs Enforcement (ICE, servicio estadounidense de inmigración y control de aduanas) en su piso de Union City, en Nueva Jersey, la madrugada del 8 de mayo de 2008, solo 48 horas después de que INTERPOL lanzara un llamamiento público para identificar al agresor sexual, desconocido hasta entonces.

La rápida y estrecha cooperación y coordinación entre la sede de la Secretaría General de INTERPOL, sita en Lyon (Francia), la Oficina Central Nacional de INTERPOL en Washington D. C., el ICE, la Fiscalía de distrito de Nueva Jersey y la Child Exploitation and Obscenity Section (CEOS, sección de explotación y abuso de menores de la división de lo penal del Departamento de Justicia de Estados Unidos), además de la información aportada por algunos ciudadanos, permitieron la identificación, localización y detención de Corliss. La iniciativa se puso en marcha tras el intenso trabajo de investigación llevado a cabo por la policía y la Fiscalía de Noruega.

El Secretario General de INTERPOL, Ronald Noble, que ha acogido con satisfacción el fallo del tribunal, ha declarado que la sentencia y la cooperación de las fuerzas del orden que condujeron a la detención de esta persona deben servir para disuadir a todos los pederastas de cualquier país del mundo.

“Lo que también ha quedado claro a raíz de nuestro llamamiento es que los ciudadanos están dispuestos a prestar su ayuda a la policía para que esta identifique y detenga a los depredadores sexuales de menores que, de otro modo, continuarían utilizando Internet para permanecer en el anonimato y viajando con miras a abusar de jóvenes víctimas”, ha declarado el Sr. Noble.

“Ha quedado atrás la época en que esos depredadores podían viajar a otros países y violar a niños inocentes sin miedo a ser identificados, procesados y condenados”.

“Quiero expresar mi reconocimiento a todos los organismos encargados de la aplicación de la ley que han participado en la detención, procesamiento y condena de Corliss, en lo que constituye un ejemplo muy significativo de los beneficios que se derivan de la cooperación internacional”.

El 28 de octubre de 2008, fecha en que se declaró culpable ante el tribunal de Nueva Jersey, Corliss admitió que había viajado a Tailandia todos los años entre 2000 y 2002 y que, en cada caso, lo había hecho con la intención de abusar sexualmente de niños; que había pagado para poder acceder a estos sin ninguna traba; que había llevado consigo material para facilitar su abuso sexual y que había abusado efectivamente de esos menores.

Al ser detenido en 2008, Corliss reconoció también que en 2002 había abusado sexualmente de menores en Tailandia con la intención de fotografiar y grabar en vídeo las actividades sexuales, y de guardar y poseer  imágenes sexuales de los niños en varios ordenadores que tenía en su domicilio.

A principios de este mes otros dos estadounidenses, Burgess Lee Burgess, de 45 años, y Mitchell Kent Jackson, de 32, fueron condenados a seis años y cinco meses de prisión cada uno tras admitir que se habían desplazado a Tailandia entre 2000 y 2002 para mantener relaciones sexuales con chicos menores a cambio de dinero. Ambos reconocieron asimismo en sus declaraciones que para preparar su viaje a Tailandia habían intercambiado correspondencia con Wayne Nelson Corliss.