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16 junio 2009 - Media release

Detenido en Belarrús un prófugo sudafricano que presumía de eludir la acción de INTERPOL

LYON (Francia) – Un ciudadano sudafricano, objeto de una notificación roja de INTERPOL por haber cometido delitos sexuales contra menores y que se jactaba de que nunca sería capturado, fue detenido en Belarrús tras una tentativa de robo en un banco.

George ‘Dirk’ Prinsloo, un ex abogado de 39 años originario de Pretoria, fue objeto de una notificación roja de INTERPOL sobre personas buscadas a escala internacional tras haber huído de Sudáfrica en 2006; en ese país se le acusa de violación, agresión sexual, estafa y tenencia de imágenes de delitos sexuales contra menores.

Mientras se encontraba en libertad, Prinsloo envió varias cartas a los medios de comunicación en las que alardeaba de que ni la policía sudafricana ni INTERPOL podían detenerlo.

Prinsloo fue localizado y detenido por la policía de Belarrús el viernes 12 de junio en relación con una tentativa de robo acaecida dos días antes en un banco de Baranovichi, en el curso de la cual tres hombres amenazaron al personal con un arma blanca y una pistola.

Tras su detención, la policía consultó las bases de datos mundiales de INTERPOL y descubrió que se buscaba a Prinsloo a escala internacional, puesto que era objeto de una notificación roja. A continuación, sus huellas dactilares fueron enviadas a la Secretaría General de INTERPOL, sita en Lyon, y se comprobó que coincidían con las del prófugo sudafricano.

“La detención de Prinsloo es un claro ejemplo de la eficacia de la cooperación policial internacional por conducto de INTERPOL,” declaró Martin Cox, reponsable de la Subdirección de Apoyo a las Investigaciones sobre Prófugos de esta organización.

“Incluso en el momento en que Prinsloo alardeaba de que no había sido detenido, la policía de todo el mundo estaba trabajando entre bastidores para coordinar acciones y compartir información, lo cual ha dado finalmente como resultado su detención en Belarrús”.

“Quisiera expresar mi reconocimiento a todas las personas que han participado en esta investigación y que han hecho posible que concluya de manera satisfactoria; esto demuestra una vez más que no importa el tiempo que haga falta, o en qué lugar del mundo se escondan los prófugos, INTERPOL y cada uno de sus 187 países miembros harán todo lo posible para llevarlos ante la justicia,” añadió el Sr. Cox.

Prinsloo se enfrenta a una pena de hasta diez años de privación de libertad por un delito de robo. Se solicitará su extradición a Sudáfrica por vía diplomática.