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02 mayo 2007 - Media release

INTERPOL alerta sobre los terroristas que utilizan documentos de viaje robados para pasar inadvertidos

WASHINGTON (Estados Unidos) – Los países que no proporcionan acceso directo a la base de datos de INTERPOL sobre documentos de viaje robados y perdidos a sus agentes encargados del control de las fronteras en aeropuertos y otros puntos de entrada exponen a sus ciudadanos a un grave peligro. El uso por parte de los terroristas de documentos de viaje robados pone de manifiesto una deficiencia de la seguridad a escala mundial.

Esta advertencia fue formulada por el Secretario General de INTERPOL, Ronald Noble, en su declaración prestada el 2 de mayo ante el Subcomité Judicial del Senado de los Estados Unidos sobre Terrorismo, Tecnología y Seguridad Interna.

El Sr. Noble aseguró que la decisión adoptada por el Secretario del Departamento de Seguridad Interna de los Estados Unidos, Michael Chertoff, de dar acceso a la base de datos de INTERPOL a los funcionarios encargados de las aduanas y la protección de las fronteras a finales de 2007 debe considerarse un paso importante para mejorar la seguridad de las fronteras.

A juicio del Sr. Noble, es evidente que el próximo paso debería consistir en proporcionar acceso a la base de datos de INTERPOL sobre documentos de viaje robados y perdidos a todos los funcionarios encargados del control de las fronteras destacados en aeropuertos y otros puntos de entrada de todos los países del mundo, y poner en funcionamiento una red de apoyo a fin de garantizar que los países que obtengan un resultado positivo puedan recibir inmediatamente toda la información de seguimiento necesaria.

El uso por terroristas y otros delincuentes de documentos fraudulentos sigue siendo una de las deficiencias más peligrosas que presenta la seguridad a escala mundial. De hecho, los pasaportes en blanco robados figuran entre los elementos más valorados por quienes tratan de entrar en un país utilizando una identidad falsa.

En 2002 INTERPOL creó su base de datos sobre documentos de viaje robados y perdidos, que entonces contaba con sólo unos pocos miles de registros procedentes de un escaso número de países. En la actualidad contiene información facilitada por 123 países sobre más de 14 millones de documentos de viaje robados y perdidos, entre ellos cerca de 7 millones de pasaportes. Las consultas realizadas en esta base de datos han permitido la detección de más de 5.000 personas que trataban de entrar en diversos países provistas de documentos de viaje cuyo robo o pérdida había sido previamente denunciado.

En enero de 2007 un funcionario de fronteras del aeropuerto de Monterrey (México) interceptó a once personas que viajaban con pasaportes chipriotas y polacos, al considerar sospechosos los motivos alegados como justificación de su viaje. Posteriormente se descubrió que, en realidad, se trataba de un grupo de iraquíes que había pasado por Turquía, Grecia y España con el objetivo último de entrar ilegalmente en los Estados Unidos, presuntamente para solicitar asilo, y que ocho de ellos portaban sendos documentos que formaban parte de un lote de pasaportes en blanco que había sido robado en Chipre en 2003 y estaba registrado en la base de datos de INTERPOL.

Aunque habría que elogiar a este funcionario mexicano, señaló el Sr. Noble, por considerar sospechosas a estas personas, deberíamos preguntarnos por qué, si los terroristas y delincuentes pueden aprovechar y de hecho aprovechan todas las oportunidades que se les ofrecen, los gobiernos deben confiar en la suerte para proteger sus fronteras y, en última instancia, a sus ciudadanos.

Si estas personas, terminó diciendo el Secretario General, hubieran justificado mejor su viaje, es muy probable que habrían pasado completamente inadvertidos, a pesar de que sus pasaportes figuraban como robados en la base de datos de INTERPOL.

La tecnología de INTERPOL permite a los organismos encargados de la aplicación de la ley de cualquier país del mundo cotejar inmediatamente cualquier documento con la información registrada en la base de datos de INTERPOL sobre documentos de viaje robados y perdidos. Con un solo golpe de tecla, un funcionario de control de fronteras puede verificar si un documento ha sido declarado robado o perdido a escala nacional e internacional.