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23 abril 2012 - Media release

Las normas de INTERPOL prohíben a esta organización publicar las notificaciones rojas sobre trabajadores de ONG pedidas por Egipto

Denegada la solicitud egipcia de publicación de notificaciones rojas


LYON (Francia) – La sede de la Secretaría General de INTERPOL, que se encuentra en Lyon (Francia), ha denegado una solicitud formulada por las autoridades egipcias de publicación de notificaciones rojas (avisos internacionales acerca de personas buscadas) sobre quince personas vinculadas a distintas organizaciones no gubernamentales (ONG) radicadas en Estados Unidos, tras resolver que su normativa no permite la publicación de estos avisos.

Tras estudiar la cuestión, la Oficina de Asuntos Jurídicos de INTERPOL concluyó que esta solicitud era contraria al artículo 3 del Estatuto de la Organización, en virtud del cual está “rigurosamente prohibida a la Organización toda actividad o intervención en cuestiones o asuntos de carácter político, militar, religioso o racial”. INTERPOL se toma esta prohibición muy seriamente.

Además de resolver que las notificaciones rojas no podían publicarse, la Oficina de Asuntos Jurídicos determinó que no se podía guardar en las bases de datos de INTERPOL la información sobre estas personas (doce de nacionalidad estadounidense, dos de nacionalidad libanesa y una de nacionalidad jordana) que las autoridades egipcias habían comunicado a través de difusiones.

Tras la difusión de las autoridades egipcias, los 190 países miembros de INTERPOL fueron avisados de que la solicitud había sido sometida a examen jurídico, y los 190 países miembros han sido informados ahora de la decisión de la Secretaría General de denegar la solicitud de publicación de las notificaciones rojas.

Por afán de transparencia y apertura, ahora que ha terminado el examen la Secretaría General puede confirmar su decisión públicamente.

Al denegar la solicitud de Egipto de publicación de estos avisos, INTERPOL ha respetado su propia normativa. No obstante, ha habido numerosas especulaciones y opiniones mal fundadas sobre este asunto y sobre la actuación de INTERPOL.

No es la primera vez que personas y organizaciones movidas por sus propios intereses o por el deseo de sobresalir a costa de dirigir acusaciones falsas contra INTERPOL publican información errónea y engañosa.

Las personas interesadas por conocer la realidad de la participación de INTERPOL en este caso, o en cualquier otro asunto, deben ponerse directamente en contacto con la organización para comprobar los hechos, en lugar de hacer declaraciones basadas en especulaciones y rumores infundados.