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05 noviembre 2010 - Media release

La policía de Burkina Faso rescata a más de 100 víctimas del tráfico de niños durante una operación respaldada por INTERPOL

LYON (Francia) – Más de 100 presuntas víctimas del tráfico de niños han sido identificadas y acogidas por los servicios sociales y 11 personas han sido detenidas tras una operación dirigida por los servicios de policía de Burkina Faso y respaldada por INTERPOL. Decenas de niños han sido devueltos ya a sus familias a raíz de una investigación sobre el trabajo infantil.

 Del 25 al 27 de octubre se llevó a cabo en el oeste de la región Cascades de Burkina Faso y en la capital, Uagadugú, la operación denominada CASCADES, en la que además de un centenar de policías participaron funcionarios de aduanas y del medioambiente, organizaciones no gubernamentales, responsables de los Ministerios de Sanidad y de Asuntos Sociales y fiscales del país. Para su realización se contó con el respaldo del personal de la Oficina Central Nacional de INTERPOL en Uagadugú y de su Oficina Regional de Abiyán (Côte d’Ivoire), y de los funcionarios de la unidad de Trata de Personas que INTERPOL tiene en la sede de su Secretaría General, que se encuentra en Lyon.

A lo largo de esta operación de tres días, los policías efectuaron controles en las autopistas que conectan la capital de Burkina Faso con otras regiones del país y con los países vecinos, y también actuaron en varias canteras de la región de las Cascades en las que se procedía a la extracción ilícita de oro. Las autoridades se hicieron cargo de 177 niños presuntas víctimas de tráfico, de los que 103 fueron acogidos por los servicios sociales y 74 fueron devueltos a sus familias en una campaña de concienciación contra el trabajo infantil.

La operación sobre el terreno fue precedida por un curso policial de tres días de duración concebido especialmente para la operación, impartido por funcionarios de INTERPOL, fiscales del país y funcionarios de los servicios sociales.

Teniendo en cuenta las investigaciones en curso y las detenciones que se espera siga practicando la policía de Burkina Faso, el Subdirector de INTERPOL de Trata de Personas, Jonathan Eyers, subrayó la importancia de la colaboración entre los organismos de aplicación de la ley a escala regional, nacional e internacional en la lucha contra el tráfico de niños, en que las víctimas son sometidas a violencias, trabajos forzados, abusos sexuales y privación de alimentos, refugio, educación y cuidados médicos.

“La operación CASCADES ayudará a definir con más claridad la incidencia del tráfico de niños en la región y las posibles redes delictivas regionales implicadas, y ha demostrado el importante papel que desempeñan los organismos de aplicación de la ley, respaldados por INTERPOL y sus herramientas y servicios de alcance mundial, en la ayuda a los organismos locales, nacionales e internacionales para combatir la explotación de niños vulnerables por parte de personas o grupos delictivos sin escrúpulos”, declaró el Sr. Eyers.

La operación se desarrolló en el marco del programa de INTERPOL llamado OASIS, destinado a la ayuda operativa, la prestación de servicios y al apoyo en materia de infraestructuras para las fuerzas de policía africanas, y financiado por Alemania. Su objetivo es ayudar a los países de África a adoptar un enfoque mundial e integrado para combatir la delincuencia del siglo XXI, mejorando las competencias operativas de las fuerzas policiales de la región y la capacidad de los países miembros de INTERPOL para hacer frente a los retos que plantea la delincuencia a escala nacional, regional y mundial. 

La iniciativa de Burkina Faso se llevó a cabo tras la operación BIA efectuada en Côte d’Ivoire en junio de 2009, dirigida contra el trabajo infantil y cuyo resultado fue el rescate de 54 niños.