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30 julio 2013 - Media release

Decomisados componentes de un artefacto explosivo artesanal en la frontera de Tailandia durante una operación dirigida por INTERPOL

LYON (Francia) – A raíz de unas operaciones para reforzar la seguridad de fronteras en el Sudeste Asiático coordinadas por INTERPOL se decomisaron más de 70 kg de clorato de sodio, un precursor químico utilizado en la fabricación de artefactos explosivos artesanales.

Al llevar a cabo la operación HAWK, cuyo objetivo era descubrir componentes de este tipo de artefactos, los servicios de aduanas tailandeses descubrieron en la provincia de Songkhla, en el sur del país, unas bolsas con los productos químicos dentro de una furgoneta. La cantidad de clorato de sodio decomisado era suficiente como para fabricar varios artefactos explosivos artesanales de gran potencia.

Se llevaron a cabo dos operaciones paralelas en Tailandia y en el aeropuerto internacional de Kuala Lumpur, en Malasia, en las cuales participaron agentes de servicios policiales, de inmigración, aduanas y seguridad fronteriza que realizaron comprobaciones sistemáticas de los datos de personas, vehículos y cargamentos en las bases de datos de INTERPOL sobre personas buscadas, documentos de viaje perdidos o robados y vehículos robados.

Antes de la operación, que duró 8 días (del 8 al 15 de julio), todos los organismos participantes asistieron a sesiones informativas y de formación preparatorias, en las que se trataron temas como las amenazas terroristas nacionales y regionales, la rápida detección de materiales precursores utilizados para la producción de artefactos explosivos artesanales, y el tráfico ilícito de materiales radiológicos y nucleares.

Durante las operaciones, llevadas a cabo en el marco del programa del Grupo de INTERPOL Especializado en Gestión de Fronteras y coordinadas por la unidad de Seguridad Pública y Terrorismo, los funcionarios especializados de la Secretaría General proporcionaron apoyo sobre el terreno a los agentes de Tailandia y Kuala Lumpur.

“La operación HAWK ha mostrado el valor añadido que las herramientas mundiales de INTERPOL aportan a los agentes de primera línea, quienes son responsables de la protección de las fronteras del país y de la seguridad de los ciudadanos y visitantes”, afirmó Mick O’Connell, Director de Apoyo Operativo de INTERPOL.

“Es evidente que estas operaciones han sido un gran logro, ya que han permitido descubrir y neutralizar amenazas terroristas, pero también sirven como trampolín para futuras cooperaciones a escala nacional, regional e internacional con el apoyo de INTERPOL”.

“El apoyo y compromiso de las autoridades de Tailandia y Malasia ha sido crucial para este logro, y ahora esperamos con gran interés seguir trabajando con otros países miembros para ayudarles a proteger mejor sus fronteras frente a posibles amenazas terroristas”, concluyó O’Connell.

“La experiencia adquirida en esta operación servirá para prevenir y reprimir la delincuencia transnacional, así como para combatir el terrorismo a largo plazo”, declaró Manote Tantratian, Jefe de la OCN Bangkok.

“Nuestra participación en la operación HAWK de INTERPOL refleja el firme compromiso de Malasia para combatir la delincuencia transnacional y mejorar la seguridad fronteriza frente al terrorismo. Malasia acoge con satisfacción la cooperación entre INTERPOL y sus homólogos malasios, y espera estrechar todavía más esta sinergia”, afirmó Azrul Anaz bin Mohamed, Subsecretario Adjunto (Departamento Internacional) del Ministerio de Interior de Malasia.

La operación HAWK, financiada por  Canadá, se llevó a cabo con el apoyo de la Organización Mundial de Aduanas, la Policía Federal de Australia, la Organización Internacional para las Migraciones, la Oficina Central Nacional de INTERPOL en Manila, el Departamento de Energía de Estados Unidos y la Dirección de Aduanas de Eslovaquia.