All news
|
Print
17 octubre 2012

La policía española, con el apoyo de INTERPOL, lleva a cabo una operación contra redes delictivas y el blanqueo de capitales

MADRID (España) – En el marco de una operación destinada a desarticular redes delictivas de origen chino implicadas en el blanqueo de capitales y otros delitos financieros, la policía ha detenido en toda España a cerca de 80 personas y ha decomisado unos 10 millones de euros.

La operación EMPERADOR, organizada por la policía española con el apoyo de INTERPOL, ha dado lugar a más de 120 redadas practicadas en zonas industriales, buques de carga y domicilios, la mayoría de ellos situados en Madrid y Barcelona.

Más de 300 funcionarios policiales han participado en esta operación, que estuvo dirigida por la Audiencia Nacional española y la Fiscalía Anticorrupción. En ella colaboraron además la Unidad contra la Delincuencia Económica y Fiscal, la Agencia Tributaria, la Comisaría General de Extranjería y Fronteras y la Oficina Central Nacional (OCN) de INTERPOL en Madrid.

Dado que en la investigación se había descubierto conexiones de estas redes en otros países, a petición de las autoridades españolas INTERPOL envió un equipo de gestión de crisis para ayudar en la operación. Los miembros de dicho equipo facilitaron el intercambio de información entre los organismos implicados, efectuaron verificaciones en las bases de datos de INTERPOL y se encargaron de la coordinación con otras OCN, además de ayudar a traducir los documentos confiscados en las redadas, entre ellos pasaportes y libros de contabilidad.

Entre las personas detenidas figuran un ciudadano chino, considerado el jefe de la red, y un concejal del ayuntamiento de la localidad de Fuenlabrada, próxima a Madrid. Las autoridades se incautaron asimismo de unos 200 vehículos.

Esta operación ha sido una de las mayores jamás realizadas en España contra el blanqueo de capitales y la delincuencia financiera. La investigación se inició hace dos años, después de que las autoridades descubrieran que determinadas mercancías enviadas desde China no se declaraban debidamente ante los servicios fiscales españoles.