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09 marzo 2011

Los cursos de INTERPOL en Turquía tienen por objeto impulsar la labor regional de lucha contra el bioterrorismo

ANTALYA (Turquía) – Numerosos especialistas de organismos encargados de la aplicación de la ley, responsables políticos, académicos, así como representantes de organismos de protección sanitaria y de la Organización Mundial de la Salud, participaron en un curso de INTERPOL de formación para formadores, cuyo objetivo es prevenir el bioterrorismo y formar a los participantes de las regiones de Europa Oriental y Asia Central en materia de prevención, preparación y reacción en caso de atentado bioterrorista.

Este curso, de cinco días de duración (del 21 al 25 de febrero), es el noveno de una serie de ejercicios que tienen lugar desde 2007. Bajo los auspicios de la Policía Nacional de Turquía, reunió a 40 participantes procedentes de 16 países, concretamente de Bulgaria, Bosnia-Herzegovina, Eslovenia, Georgia, Grecia, Hungría, Kazajstán, Kirguistán, Lituania, Moldova, Polonia, República Checa, Tayikistán, Turquía, Turkmenistán y Uzbekistán, y a
29 observadores. Además asistieron tres observadores del Departamento de las Naciones Unidas de Asuntos de Desarme, la Unidad de apoyo a la aplicación de la Convención de las Naciones Unidas sobre Armas Biológicas, y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades      .

Estas sesiones de formación de formadores sobre la prevención del bioterrorismo constituyen uno de los pilares esenciales del Programa de Prevención del Bioterrorismo que INTERPOL lleva a cabo. Durante su discurso de apertura el Jefe de la Oficina Central Nacional (OCN) de esta organización en Ankara, Süleyman Isildar, que también es Vocal por Europa del Comité Ejecutivo de INTERPOL, destacó “la importancia de que las fuerzas del orden estén preparadas para combatir este tipo de delitos”.   

Las citadas sesiones de formación de formadores se organizan y realizan de manera interactiva, con miras a mejorar las capacidades de los países para impartir sus propios cursos sobre preparación ante el bioterrorismo. Los cursos regionales están dirigidos por un equipo de especialistas procedentes de diversos organismos de todo el mundo y entre sus prioridades cabe destacar el fomento de la colaboración entre organismos, la identificación de estrategias y deficiencias en materia de recursos, el establecimiento de la cooperación y las comunicaciones subregionales, y la recomendación de medidas para reformar las leyes.