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31 mayo 2013

La cooperación en materia de reducción de riesgos a escala mundial, tema central de la visita a INTERPOL de la embajadora estadounidense Jenkins

LYON (Francia) – La búsqueda de posibles ámbitos en los que estrechar la cooperación entre los Estados Unidos e INTERPOL, con miras a combatir el peligro que suponen las armas de destrucción masiva, fue el tema central de una visita de la embajadora Bonnie Jenkins a la sede de la Secretaría General de la organización policial mundial.

Jenkins, Coordinadora de los Programas de Reducción de Riesgos del Departamento de Estado estadounidense, se reunió con el Secretario General de INTERPOL, Ronald Noble, y fue informada de la labor realizada en el marco del Programa de INTERPOL de Prevención del Terrorismo con Materiales QBRNE (químicos, biológicos, radiactivos, nucleares o explosivos).

Habida cuenta de que el Programa estadounidense de Reducción de Riesgos por medio de la Cooperación se ocupa de problemas como la seguridad biológica y química, la mejora de la seguridad fronteriza, la represión del tráfico ilícito y la prevención del terrorismo nuclear y radiológico, se destacó el papel fundamental que podrían desempeñar las herramientas mundiales de INTERPOL y su red policial internacional en apoyo de tales actividades.

“INTERPOL congrega a los organismos encargados de la aplicación de la ley de todo el mundo, y, dado el carácter mundial de los peligros que plantean las armas de destrucción masiva, es evidente el interés de determinar posibles vías de colaboración con ustedes”, declaró la embajadora Jenkins, que también encabezó la delegación del Departamento de Estado que participó en la Cumbre de Seguridad Nuclear, en cuyo comunicado de Seúl, de 2012, se propugnaba un mayor intercambio de información con INTERPOL para combatir el tráfico ilícito de material nuclear.

Uno de los proyectos destacados durante la visita fue la operación FAIL SAFE de INTERPOL, que aporta a la policía de todo el mundo una mayor capacidad de seguimiento de las personas implicadas en el tráfico de material radiactivo y nuclear, principalmente mediante el uso del sistema de notificaciones de INTERPOL.

“En su condición de mayor organización policial del mundo, INTERPOL se encuentra en una situación ideal para ayudar a sus países miembros a hacer frente al peligro que supone el terrorismo radiológico y nuclear, que tiene repercusiones transnacionales”, afirmó el Secretario General de INTERPOL.

“La visita de la embajadora Jenkins y su equipo constituye un reconocimiento a nuestros constantes esfuerzos, y esperamos poder mantener una estrecha colaboración con los Estados Unidos y todos los demás países miembros”, añadió el jefe de INTERPOL.

En el marco de la operación FAIL SAFE, los funcionarios encargados de la aplicación de la ley que trabajan en los puestos fronterizos, o en otros puestos clave, podrán acceder de manera instantánea a las bases de datos de INTERPOL para comprobar si una persona es objeto de una notificación verde. Las notificaciones verdes se publican para avisar a los países miembros sobre las actividades delictivas de una persona, si se considera que esta comporta un peligro para la seguridad pública.

Un resultado positivo activará el envío de un mensaje de alerta -con información sobre la identidad del individuo y el país donde se encuentra- al Centro de Mando y Coordinación de INTERPOL (CCC), que está situado en Lyon (Francia), en la sede de la Secretaría General de la organización policial, y funciona las
24 horas del día. Seguidamente, el CCC notificará a su vez el hecho a los responsables del Programa de Prevención del Terrorismo con Materiales QBRNE.

Este proceso de aviso y notificación, coordinado por el citado programa de INTERPOL en el marco de sus actividades de divulgación y desarrollo, permitirá a los organismos encargados de la aplicación de la ley detectar los movimientos de las personas reseñadas y mejorar la cooperación y la coordinación de sus acciones destinadas a combatir el contrabando de materiales nucleares en todo el mundo.