All news
|
Print
12 marzo 2013 - Media release

INTERPOL y la industria farmacéutica lanzan una iniciativa mundial para combatir las medicinas falsas

LYON (Francia) – Combatir la lacra mundial de los medicamentos falsos, que pone en peligro la salud de millones de personas, es el objetivo principal del acuerdo histórico firmado entre INTERPOL y 29 de las empresas farmacéuticas más grandes del mundo.

En el marco de este acuerdo de tres años de duración, valorado en 4.500.000 euros, se creará el Programa de INTERPOL contra los delitos farmacológicos, que se apoyará en el trabajo llevado a cabo por la Unidad de Falsificación de Productos Médicos y Delitos Farmacológicos de la Organización; esto mejorará la acción de los organismos encargados de la aplicación de la ley contra los delitos farmacológicos a través del fortalecimiento de la cooperación.

Dicho programa se centrará en la prevención de todo tipo de delitos farmacológicos, entre ellos la falsificación de medicamentos genéricos y de marca, así como en la identificación y el desmantelamiento de redes de delincuencia organizada vinculadas a esta actividad ilegal que genera anualmente unos beneficios ilícitos millonarios.

“Ningún país, ningún medicamento, ningún producto médico está a salvo de la falsificación; es preciso un esfuerzo mundial para combatir esta amenaza que cada día pone en peligro las vidas de millones de personas”, declaró el Secretario General de INTERPOL, Ronald Noble.

“El apoyo recibido de este grupo de 29 empresas farmacéuticas constituye un puente eficaz entre los sectores público y privado, que ayudará a INTERPOL y a cada uno de sus 190 países miembros a combatir de manera más eficaz el problema de la falsificación de productos médicos”, añadió el máximo dirigente de INTERPOL.

Uno de los objetivos esenciales del programa es aumentar la concienciación ciudadana sobre los peligros de los medicamentos falsos, especialmente entre las personas que compran medicinas a través de Internet. La Organización Mundial de la Salud calcula que, en más del 50% de los casos, las medicinas adquiridas a través de Internet en sitios ilegales que ocultan su domicilio social son falsas.

En 2012 la operación PANGEA V, una iniciativa respaldada por INTERPOL en la que participaron cien países y cuya finalidad era desarticular las redes de delincuencia organizada responsables de la venta ilícita en línea de medicamentos, condujo a unas 80 detenciones y al decomiso a escala planetaria de 3.750.000 unidades de fármacos potencialmente perjudiciales para la salud, valorados en 10.500.000 dólares estadounidenses.

“Se falsifican tanto los medicamentos de marca como los genéricos, poniéndose así en peligro las vidas de los pacientes”, señaló Haruo Naito, Presidente y Director Ejecutivo de Eisai. “Esta es la razón por la que, junto con nuestros colegas de la industria biofarmacéutica, hemos decidido colaborar con INTERPOL para que pueda ampliar la labor de su Unidad de Falsificación de Productos Médicos y Delitos Farmacológicos.  Respaldamos plenamente la decisión de INTERPOL de crear una iniciativa integral que sirva para mejorar su labor de prevención de la falsificación de productos médicos y delitos farmacológicos. En definitiva, se trata de proteger a los pacientes de todo el mundo”.

Este programa incluirá actividades de formación y capacitación, así como acciones concretas en materia de aplicación de la ley, destinadas a aumentar la sensibilización sobre este asunto, y desorganizar y desmantelar redes delictivas que se dedican a perpetrar los distintos tipos de delitos farmacológicos, como la falsificación, y la venta o el desvío ilícito de medicamentos.

“Los fármacos falsificados pueden constituir la diferencia entre la vida y la muerte de un paciente”, declaró Christopher Viehbacher, Director Ejecutivo de Sanofi. “Se calcula que 10% de los medicamentos son falsos y este porcentaje puede llegar hasta el 50%, sobre todo en los países más pobres. Por consiguiente, es muy importante que las empresas se asocien con INTERPOL para coordinar operaciones de aplicación de la ley en todo el mundo, a fin de reducir la amenaza que plantea la falsificación de medicinas vendidas al por menor en Internet”.

Jarabe para la tos y otros medicamentos adulterados con dietilenglicol han causado ocho envenenamientos masivos en todo el mundo, por ejemplo, en 2006 en Panamá, donde murieron más de cien personas, entre ellas muchos niños. En 2012 fallecieron en Pakistán unos 109 enfermos cardíacos tras haber consumido una medicina falsa.

"Los falsificadores de medicamentos ponen en peligro la salud de los pacientes de todo el mundo con productos de mala calidad que en ocasiones resultan letales”, declaró John C. Lechleiter, Presidente y Director Ejecutivo de Eli Lilly and Company. "Para acabar con la falsificación es necesaria una acción amplia y coordinada a escala mundial. Esta nueva iniciativa llevada a cabo por la industria farmacéutica e INTERPOL tiene como objetivo garantizar que los pacientes puedan tener confianza en la seguridad y la eficacia de las medicinas que consumen”.

Los delitos farmacológicos consisten en la fabricación, el comercio y la distribución de instrumental médico y fármacos  falsos, robados o ilícitos; pero abarca también la adulteración o falsificación de productos médicos, de su embalaje o de la documentación conexa, y el robo, la estafa, el desvío ilícito, el contrabando y el tráfico de dichos productos, así como el blanqueo de capitales.