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08 febrero 2013 - Media release

El jefe de INTERPOL, de visita en la República Democrática del Congo, subraya la necesidad de encontrar soluciones comunes a los problemas transfronterizos en materia de seguridad

KINSHASA (República Democrática del Congo) – La colaboración regional e internacional, a través de INTERPOL, para ayudar a las autoridades de la República Democrática del Congo a investigar delitos como la trata de personas y los crímenes de guerra, y a enjuiciar a sus autores, fue el tema central de la primera visita oficial del Secretario General de INTERPOL, Ronald Noble, a este país.

Las conversaciones entre el jefe de INTERPOL, representantes del Gobierno y funcionarios de la Oficina Central Nacional (OCN) de INTERPOL en Kinshasa se centraron en la ampliación del acceso a las herramientas, los servicios y la infraestructura de apoyo operativo de ámbito mundial en materia de aplicación de la ley que ofrece INTERPOL, para que puedan utilizarlos los funcionarios de primera línea.

Teniendo en cuenta que la República Democrática del Congo es a la vez país de origen y de destino de víctimas de trabajos forzados y de la trata de personas para su explotación sexual, Ronald Noble prometió, en sus conversaciones con el Ministro del Interior, Richard Muyez Mangez, y con el Fiscal General del Tribunal Supremo, Flory Kabange Numbi, que INTERPOL prestaría apoyo para combatir tales delitos, incluidos los que implican la utilización de niños para trabajar por la fuerza en minas o como soldados.

Con respecto a la función que desempeña la cooperación internacional en los esfuerzos destinados a poner en manos de la justicia a los presuntos genocidas, el Secretario General recordó que Védaste Banguwiha, buscado por la OCN de INTERPOL en Kigali (Ruanda) por presunta complicidad en genocidio y crímenes contra la humanidad, fue detenido en octubre de 2012 por las autoridades de la República Democrática del Congo, tras ser identificado por la unidad de apoyo de INTERPOL para grandes acontecimientos enviada a este país con ocasión de la 14o Cumbre de la Francofonía, gracias a un resultado positivo obtenido a raíz del cotejo de registros del servicio de inmigración con la información conservada en la base de datos mundial de INTERPOL sobre personas buscadas.

“La lucha contra la delincuencia internacional exige una cooperación que trascienda las fronteras nacionales y regionales, y esto es especialmente cierto en el caso de la República Democrática del Congo y de África Central”, dijo el Secretario General de INTERPOL, que describió la región como una zona estratégica para la ejecución de iniciativas transfronterizas dirigidas contra diversas actividades delictivas, entre las que figuran el tráfico de drogas, el contrabando de armas y la explotación ilícita de minerales.

“Estas actividades delictivas generan enormes ganancias que permiten a las organizaciones delictivas prosperar y crear inestabilidad en la región, en toda África y más allá de ella”.

“Aunque cada país y región se enfrenta a problemas delictivos específicos, la lucha contra estos requiere soluciones comunes, como la consistente en asegurarse de que los funcionarios de la República Democrática del Congo que trabajan en primera línea reciban el apoyo y la formación necesarios”, añadió el Secretario General.

Ronald Noble concluyó resaltando la importancia de las alianzas estratégicas con los protagonistas principales de la lucha contra la delincuencia internacional en la región africana, entre los que figuran la Organización Regional para la Cooperación de Jefes de Policía de África Austral (SARPCCO) y el Comité de Jefes de Policía de África Central (CAPCCO), del que es miembro la República Democrática del Congo y con el que INTERPOL mantiene una estrecha colaboración a fin de encontrar soluciones a los problemas de delincuencia y seguridad en la región.

La República Democrática del Congo fue uno de los primeros países que reconoció oficialmente el documento de viaje de INTERPOL, que hasta la fecha ha sido reconocido por un total de 57 países. Los titulares de este documento que viajan en el marco de misiones oficiales pueden entrar en el país sin necesidad de visado, lo que permite una actuación mucho más rápida de los funcionarios de INTERPOL cuando se solicita su asistencia o apoyo.