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18 julio 2013 - Media release

Duro golpe a las redes de delincuencia organizada con una serie de operaciones dirigidas por INTERPOL contra el comercio ilícito

Se inician investigaciones sobre blanqueo de capitales, corrupción y tráfico de armas tras miles de detenciones en cuatro continentes


LYON (Francia) –Varias redes de delincuencia organizada que se dedicaban a la falsificación y el comercio ilícito a gran escala han quedado aniquiladas y más de 6.000 personas han sido detenidas tras una serie de operaciones dirigidas por INTERPOL en América, África, Asia y Europa.

Unos 24 millones de artículos falsificados, valorados en alrededor de 133 millones de dólares fueron decomisados durante las operaciones BLACK POSEIDON II (Europa), ETOSHA (África), HURRICANE (Asia) y PACIFIC (América) coordinadas por la Subdirección de Tráfico de Productos Ilícitos y Falsificación de INTERPOL durante los meses de mayo y junio pasados.

“El tráfico de productos ilícitos y la falsificación no solo aporta beneficios a redes de delincuencia organizada, sino que también supone un peligro muy real para la salud y la seguridad de las personas que consumen este tipo de productos”, declaró Michael Ellis, Subdirector de Tráfico de Productos Ilícitos y Falsificación de INTERPOL.

Después añadió: “Durante estas operaciones se decomisaron asimismo bebidas alcohólicas y aceite de uso culinario adulterados, así como motores con marcas falsas, producidos sin ningún tipo de control de calidad. Estos y otros productos falsificados e ilícitos representan un grave riesgo para ciudadanos inadvertidos que desconocen que el producto que están comprando ha sido producido ilegalmente y no ha pasado ningún tipo de control de seguridad”.

“Estas operaciones, que han dado lugar a investigaciones sobre presuntos casos de corrupción y blanqueo de capitales, ponen de nuevo en evidencia problemas más importantes vinculados a la falsificación y el comercio ilícito.”

“También sirven para recordarnos lo que se puede conseguir cuando los organismos encargados de la aplicación de la ley colaboran y presentan un frente común contra los grupos delictivos implicados en el comercio ilícito,” concluyó Michael Ellis, alabando el trabajo de todos los organismos nacionales participantes.

HURRICANE, la primera operación dirigida por INTERPOL contra el comercio ilícito en Asia, ha cosechado muy buenos resultados. En el sur de China se desmanteló una cadena logística completa dedicada a la distribución de champú y dentífrico falsificados, compuesta por 21 centros de producción, aviones, camiones contenedores, trenes y sitios web, y controlada por ocho grupos mafiosos.

En el norte de China, se identificó y desmanteló una red de delincuencia organizada que controlaba 10 fábricas ilícitas de máquinas de afeitar falsificadas y se confiscaron cerca de siete millones de productos falsos valorados en unos 41 millones de dólares. Asimismo, se desarticuló una segunda red de delincuencia organizada que se dedicaba a la producción de aceite de uso culinario adulterado en cinco provincias distintas, con el resultado de 42 personas detenidas y 56 locales clausurados.

En Tailandia se detuvo a más de 400 personas en unas 430 intervenciones contra vendedores ambulantes y establecimientos minoristas que vendían ropa, DVD, artículos eléctricos y otros productos falsificados. En Vietnam, la policía metropolitana de Hanói detuvo a una persona vinculada a un caso de productos electrónicos ilícitos valorados en 6 millones de dólares.
En el marco de la operación BLACK POSEIDON II se efectuaron en Turquía más de 3.000 detenciones y los servicios policiales y de aduanas se incautaron de cerca de 12 millones de paquetes de cigarrillos comercializados de manera ilícita.

En Polonia se decomisaron productos falsos y comercializados ilícitamente por un valor de 26 millones de dólares y casi 200 personas fueron detenidas o están siendo investigadas.

Los funcionarios ucranianos descubrieron una fábrica ilegal de tabaco oculta en un local subterráneo y decomisaron un cuarto de millón de paquetes de cigarrillos adulterados. Por su parte, los agentes del orden rumanos recuperaron cerca de 22 millones de cigarrillos y 2.150 kilos de hojas de tabaco, y decomisaron 136 vehículos utilizados para el tráfico ilícito.

En Namibia, durante la operación ETOSHA, se decomisaron 200.000 artículos falsificados o ilícitos, entre ellos ropa, perfumes, bebidas alcohólicas, cigarrillos, teléfonos móviles y juguetes, valorados en más de 4 millones de dólares, y se detuvo a unas 90 personas, entre ellas 31 inmigrantes ilegales.

Asimismo, se confiscó una máquina utilizada para borrar y cambiar la fecha de caducidad en los envases de alimentos, con el riesgo que ello supone para ciudadanos inadvertidos que, sin saberlo, pueden consumir productos potencialmente peligrosos. Se abrieron dos investigaciones, una sobre un caso de corrupción y soborno, y otra, a raíz del decomiso de más de 300.000 dólares en efectivo, sobre un posible caso de blanqueo de capitales.

En el continente americano, la operación PACIFIC dio como resultado la clausura en Colombia de dos destilerías ilegales donde se elaboraban imitaciones de bebidas alcohólicas y no alcohólicas de marcas conocidas, así como el decomiso en Chile de 94.000 botellas de cerveza falsificada.

La policía federal de Brasil detuvo a tres sospechosos de suministrar armas de fuego ilícitas a bandas organizadas en las ciudades de Río de Janeiro y Sao Paulo, y se incautó de escopetas, rifles, municiones, silenciadores y miras telescópicas. Asimismo, en la zona de la triple frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay, se decomisaron grandes cantidades de tabaco ilícito, teléfonos móviles y perfume falso.

En Lima, los agentes (Perú) descubrieron un taller subterráneo que se dedicaba a poner marcas falsas en motores ilícitos importados de China, antes de su venta como productos originales a consumidores inadvertidos.

El Programa contra el tráfico de productos ilícitos y la falsificación, iniciado en junio de 2012, tiene por objeto identificar, neutralizar y desmantelar las redes organizadas transnacionales que controlan el tráfico de productos ilícitos. Entre sus principales actividades se encuentran la organización de operaciones mundiales y regionales, y la organización de cursos especializados para la policía. Únicamente en 2012, se impartió formación a
450 funcionarios de la policía, los servicios de aduanas y los organismos reguladores de 30 países.

Si así lo solicitan, los países miembros pueden obtener asistencia jurídica de carácter técnico en el marco de este programa, en el que también se incluye la colaboración con el sector privado para crear servicios innovadores. Subrayando la importancia de la participación de las empresas, Philip Morris International se comprometió a aportar 15 millones de euros en tres años para llevar a cabo esta iniciativa.

“La eficacia de una organización aumenta considerablemente gracias a las alianzas y a los apoyos, como muestran claramente los resultados obtenidos a lo largo del año pasado,” señaló Michael Ellis.

Y añadió: “Animamos a otros socios y entidades del sector privado a que colaboren con INTERPOL aportando sus conocimientos especializados o ayuda financiera cuando sea necesario, con objeto de que esta organización policial pueda seguir cumpliendo eficazmente con su principal cometido, consistente en la identificación y la detención de los delincuentes y la protección de los ciudadanos.”

En las citadas operaciones dirigidas por INTERPOL han participado los siguientes países y territorios:

  • BLACK POSEIDON II – Belarrús, Moldova, Polonia, Rumania, Turquía y Ucrania.
  • ETOSHA – Namibia.
  • HURRICANE – China, Hong Kong (China), Fiyi, India, Indonesia, Filipinas, Tailandia y Vietnam.
  • PACIFIC – Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Panamá y Perú.