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23 junio 2007 - Media release

La coordinación de INTERPOL en tres continentes conduce a la captura de un prófugo del genocidio de Ruanda

PARÍS (Francia) – Tras una intensa labor de coordinación internacional entre las fuerzas del orden de Ruanda, Francia y Estados Unidos, e INTERPOL, la policía francesa ha detenido en el aeropuerto parisino de Charles de Gaulle a un ruandés buscado por genocidio y crímenes contra la humanidad.

Isaac Kamali había salido de Francia con un pasaporte francés válido que esperaba poder utilizar para entrar en los Estados Unidos. Sin embargo, un cotejo realizado por funcionarios de inmigración del departamento de seguridad interna de este país con la base de datos de INTERPOL sobre personas buscadas a escala internacional reveló que Kamali era objeto de búsqueda en Ruanda por genocidio.

De ese modo, las autoridades estadounidenses pudieron impedir en el acto su entrada en el país y enviarlo de regreso a Francia. Gracias a una rápida acción coordinada entre las Oficinas Centrales Nacionales de INTERPOL en los Estados Unidos, Francia y Ruanda, el servicio de investigación sobre prófugos y el Centro de Mando y Coordinación (en funcionamiento 24 horas al día) de INTERPOL, con sede en Lyon, y el Ministerio francés de Justicia, Kamali fue detenido en el momento en que puso pie en territorio galo.

El Secretario General de la Organización, Ronald Noble, ha declarado que hasta la fecha se ha venido dando importancia al hecho de que los países consulten la base de datos de INTERPOL sobre documentos robados y perdidos, que cuenta con 15 millones de registros, como condición previa para autorizar a un viajero a cruzar una frontera nacional. La detención de un prófugo buscado por genocidio y crímenes contra la humanidad demuestra que en los puntos de entrada a un país debe también consultarse sistemáticamente la base de datos de INTERPOL sobre personas buscadas.

Este caso, opina El Sr. Noble, pone también de relieve claramente la fuerza de que dispone la red de Oficinas Centrales Nacionales cuando éstas trabajan en estrecha colaboración unas con otras, así como con la Secretaría General de INTERPOL, sita en Lyon (Francia).

El Sr. Noble ha señalado, asimismo, que desde que Kamali fue interceptado por primera vez en Filadelfia y su detención al otro lado del Atlántico, es decir, el tiempo en el que las OCN interesadas intercambiaron fotografías, huellas dactilares e información necesaria para la detención, así como datos sobre su vuelo que permitieron a las fuerzas del orden francesas autorizar y coordinar su detención, pasaron menos de 36 horas.

Por último, el Sr. Noble considera que no está lejos el día en que se considerará imprudente para la seguridad de un país permitir la entrada a los viajeros provistos de pasaportes que no hayan sido contrastados con las bases de datos de INTERPOL sobre documentos de viaje robados y perdidos y sobre personas buscadas por la justicia.