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20 junio 2007 - Media release

INTERPOL publica una notificación roja sobre un presunto traficante de drogas

LYON (Francia) – INTERPOL ha publicado una notificación internacional sobre una persona buscada por la justicia: Sidi Mohamed Ould Haidalla, al que buscan las autoridades mauritanas por un delito de tráfico de drogas, tras el mayor decomiso de cocaína practicado en la historia del país.

Se cree que Haidalla era el destinatario de un alijo de 629 kilos de cocaína decomisado en Mauritania el mes pasado. Este decomiso es el último de una serie cuya aparición apunta a la existencia de un nuevo itinerario de contrabando de grandes cantidades de cocaína desde América del Sur a África.

El 8 de junio INTERPOL acogió en la Secretaría General una reunión de funcionarios de las fuerzas del orden procedentes de nueve países, destinada a intercambiar información estratégica con vistas a identificar a los cómplices extranjeros de Haidalla. A raíz de la reunión, se publicó la citada notificación roja.

El Secretario General de INTERPOL, Ronald K. Noble, declaró que esta notificación roja reduciría considerablemente la capacidad de Haidalla para desplazarse de un país a otro a fin de continuar sus actividades delictivas. Y añadió que se esperaba que dicha notificación, así como la notoriedad alcanzada por Haidalla como responsable de la operación de contrabando que condujo al mayor decomiso de cocaína registrado en la historia de Mauritania, permitirían la captura del interesado.

Dicho decomiso lleva a pensar que una nueva amenaza relacionada con la droga se cierne sobre África Occidental. Aunque los principales puntos de destino de la cocaína transportada de América del Sur a África son los mercados europeos, se teme que se produzca un efecto de desbordamiento en los países en los que se almacena la droga en espera de su transporte a Europa.

El alijo decomisado en Mauritania había sido transportado desde Venezuela a bordo de un avión de hélice al que se había dotado de unos depósitos de combustible auxiliares que aumentaban su autonomía normal de vuelo. La cocaína fue abandonada al final de la pista de aterrizaje del aeropuerto de Nouadhibou, después de que los pilotos de la aeronave despegarán repentinamente al comprobar que un vehículo se acercaba. Posteriormente, el avión fue descubierto abandonado a unos
125 kilómetros del aeropuerto.

INTERPOL proporcionó apoyo operativo a Mauritania inmediatamente después del decomiso, mediante el envío al país de una unidad de gestión de crisis encargada de ayudar a las autoridades en la investigación. El 16 de mayo, en una playa y en presencia de miembros de la unidad de INTERPOL, las autoridades mauritanas destruyeron unas cajas que contenían la cocaína decomisada.