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07 agosto 2008

Senegal frente a la delincuencia internacional

DAKAR (Senegal)

La Oficina Central Nacional de INTERPOL de Dakar está compuesta de diez personas que apoyan y ayudan a todas las organizaciones, autoridades y servicios que tienen como fin prevenir o combatir la delincuencia en Senegal y en el resto del mundo. INTERPOL Dakar es una OCN activa que contribuye en gran medida al éxito de las operaciones emprendidas por los servicios nacionales que colaboran con ella. He aquí algunos ejemplos de los logros alcanzados en 2008.

Decomiso de droga por valor de más de 30.000 euros

La Office central de represion du trafic illicite de stupéfiants (OCRTIS, oficina central de represión del tráfico ilícito de estupefacientes), cuya sede se sitúa en la comisaría central de Dakar, detuvo a seis narcotraficantes en posesión de 410 kg de cannabis, cuyo valor ascendía a 30.000 euros. Dichos traficantes, de edades comprendidas entre 34 y 50 años, se hacían pasar por comerciantes y camuflaban la droga en cargamentos de carbón. Gracias a una atenta vigilancia, los agentes de esta unidad lograron detenerlos cuando intentaban penetrar en territorio senegalés.

INTERPOL Dakar trabaja actualmente en el aspecto internacional de este caso, en el que están implicados ciudadanos extranjeros, para que todos los países afectados puedan adoptar las medidas necesarias, dado que este tipo de tráfico se efectúa a través de redes organizadas a escala internacional que se hacen eco de una fuerte demanda en Senegal. Los seis traficantes de cáñamo índico han sido puestos a disposición de la Fiscalía de la República de Dakar y serán procesados por tenencia de cannabis a gran escala y tráfico internacional de esta sustancia. Pueden ser condenados a penas severas, sobre todo tras la adopción de la nueva ley sobre tráfico de drogas, conocida como la ley “Latif Gueye”, que contempla condenas de 15 a 20 años de privación de libertad por este tipo de delitos.

Dimensión internacional

El comisario jefe Abdoulaye NIANG está a la cabeza de la OCRTIS, la unidad policial especializada que se encarga de combatir el tráfico ilícito de estupefacientes a escala nacional e internacional. Esta unidad desempeña una función operativa y de intercambio de información, a la vez que colabora estrechamente y en tiempo real con la OCN de INTERPOL en Dakar con miras a perseguir a delincuentes y proteger las fronteras.

Senegal, que limita con Mauritania, Malí, Guinea, Gambia y Guinea-Bissau, es un país de tránsito de estupefacientes de todo tipo. Situado frente al océano Atlántico, que conduce hasta América del Sur, está llamado a servir cada vez más como lugar de paso para el tráfico de cocaína.

Desmantelamiento de redes de delincuencia informática

Tras una operación llevada a cabo simultáneamente en los distintos barrios y suburbios de Dakar, la Division des Investigations criminelles (división de investigaciónpolicial), adscrita a la Direction de la Police judiciaire (dirección de policía judicial), logró desmantelar dos grandes redes de delincuencia informática.
Operación contra la delincuencia informática: Tras la primera redada se incautaron siete ordenadores y sus correspondientes discos duros, y se hallaron numerosos documentos falsos, concretamente tarjetas de refugiados, órdenes de transferencias y una carta, supuestamente del responsable del departamento de promoción internacional de Microsoft, por la que se garantiza una ganancia de 25 millones de USD a la posible víctima de una estafa por Internet.

Además, tras el registro efectuado por los agentes, se halló un certificado falso por el que se asegura que no se ha blanqueado la suma de 5.600.000 XAF, así como otros documentos falsos con el nombre de personas de reconocido prestigio.

Los presuntos estafadores, todos de nacionalidad extranjera, pedían ayuda a través de Internet para transferir cuantiosas sumas inexistentes, presentando como prueba de autenticidad documentos falsos expedidos por juristas ficticios, principalmente abogados y notarios.

La redada efectuada por las fuerzas policiales en otro cibercafé concluyó con la detención de seis nigerianos y dos mujeres senegalesas, sorprendidos mientras efectuaban las mismas operaciones fraudulentas en una red organizada. El grupo dirigía una red de África Occidental. Las dos mujeres de nacionalidad senegalesa eran cómplices de los delincuentes nigerianos y habían abierto cuentas bancarias a su propio nombre para no levantar sospechas. Se hacían pasar por comerciantes para encubrir las operaciones con visos de legitimidad.

Formación policial contra la delincuencia informática: La policía de Senegal organiza ciclos de formación periódica en materia de delincuencia informática. A menudo se estructuran en cursos de un mes a 45 días. En ellos, los expertos instruyen a los agentes o les ayudan a perfeccionar sus conocimientos. El objetivo es transmitir contenidos sólidos sobre esta forma de delincuencia en constante evolución, así como familiarizar a los funcionarios con los modus operandi de las redes locales e internacionales. La mayoría de las veces se utiliza el inglés para cometer este tipo de delitos, por lo que es necesario formar a los investigadores para que puedan dominar esta lengua.

Rentabilidad: Los delitos perpetrados con medios informáticos son cada vez más frecuentes porque los beneficios obtenidos pueden ser astronómicos y los delincuentes actúan como si no corriesen ningún riesgo. En Senegal los autores de estos delitos suelen ser juzgados y condenados por estafa o extorsión, en algunos casos con circunstancias agravantes como la tenencia y utilización de documentos falsos.

Sin embargo, la Asamblea Nacional votó en abril una ley contra la delincuencia informática, que permite luchar contra los delitos de esta índole del mismo modo en que los combate la Economic and Financial Crime Commission (comisión sobre delincuencia económica y financiera) de Nigeria gracias a la aprobación de la conocida disposición 419.

La banda detenida en el marco del caso expuesto anteriormente había logrado sustraer a la víctima, de nacionalidad estadounidense, 379.000 USD, suma que los autores no tuvieron tiempo de gastar porque enseguida pasaron a disposición judicial.