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06 julio 2010 - Media release

La policía brasileña actúa contra una red internacional de tráfico de especies de flora y fauna silvestres en el marco de una operación respaldada por INTERPOL

BRASILIA (Brasil) – Más de 10.000 animales, entre ellos varias especies raras y protegidas, han sido decomisados en una operación de ámbito nacional contra el tráfico internacional de especies de flora y fauna silvestres, dirigida por la Policía Federal brasileña en cooperación con la Oficina Central Nacional (OCN) de INTERPOL en Brasilia.

La operación, a la que se ha dado el nombre en clave de SÃO FRANCISCO y en la que han participado más de 200 policías federales, ha conducido ya a la detención de cerca de 30 personas. Uno de los sospechosos fue interceptado en el aeropuerto brasileño de Guarulhos vestido con un chaleco en el que ocultaba 64 huevos de un ave protegida, de uno de los cuales nació un polluelo durante la detención.

Esta intervención, que se está llevando a cabo en tres estados de Brasil (São Paulo, Paraná y Santa Catarina), se puso en marcha el 30 de junio y hasta ahora se ha centrado en 42 objetivos, entre ellos domicilios, empresas privadas, mercados públicos, aeropuertos y puestos fronterizos.

“SÃO FRANCISCO es la segunda de una serie de operaciones que se centran en el tráfico ilegal de especies de flora y fauna silvestres en peligro de extinción, y proporcionará una importante base de información general y policial para futuras actividades”, ha declarado Jose Ricardo Pataro Botelho de Queiroz, Jefe de INTERPOL Brasilia.

“Las actuaciones llevadas a cabo este año, junto con el éxito de la operación OXOSSI, realizada el año pasado y dirigida contra la caza y el tráfico ilícitos de especies protegidas, la cual dio lugar a la detención de
72 personas y al decomiso de miles de especímenes capturados ilegalmente, muestran una vez más que Brasil no va a tolerar el saqueo y el robo por parte de delincuentes de su entorno natural y de su flora y fauna silvestres”, ha añadido el Sr. Botelho.

La OCN de Brasilia ya ha solicitado a INTERPOL la publicación de una notificación roja (aviso sobre personas buscadas por la justicia a escala internacional) relativa a un ciudadano neerlandés de quien se sospecha que es un miembro clave de una de las redes de tráfico de especies de flora y fauna silvestres más grandes de Brasil.

“Esta operación demuestra de nuevo que si bien los autores de delitos contra el medio ambiente pueden atravesar fronteras y hacer gala de un alto grado de organización, lo mismo puede hacer la comunidad policial internacional con el fin de detenerlos”, ha comentado David Higgins, Jefe del Programa de INTERPOL sobre Delitos contra el Medio Ambiente.

“La operación SÃO FRANCISCO permitirá a los funcionarios encargados de la aplicación de la ley, tanto de Brasil como de otros lugares, determinar las rutas que utilizan los contrabandistas, así como los contactos de que disponen, y, en último caso, conducirá a la detención de otras personas involucradas en estos delitos”.

Las investigaciones continúan y los resultados finales de la operación se harán públicos una vez concluidas las mismas.