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12 noviembre 2013 - Media release

El insuficiente control de pasajeros a escala internacional, “una enorme laguna” en la seguridad mundial, según el jefe de INTERPOL

INTERPOL presenta el proyecto piloto “I-Checkit” y consigue el apoyo del sector de los viajes


DOHA (Qatar) – El Secretario General de INTERPOL, Ronald Noble, ha advertido de la amenaza que suponen para la seguridad en el mundo las carencias actuales respecto al control internacional de pasajeros.

En un discurso pronunciado en la Cumbre sobre seguridad de la aviación y control de fronteras, celebrada en Doha, el Sr. Noble se refirió al carácter cambiante de los peligros que acechan a la seguridad más allá de 2020 y calificó de “una enorme laguna en la seguridad aérea” el hecho de que la identidad de aproximadamente cuatro de cada diez pasajeros internacionales todavía no se verifique en la base de datos internacional de INTERPOL sobre documentos de viaje robados y perdidos, que contiene cerca de
40 millones de registros y cuya consulta dio lugar el año pasado a más de 60.000 resultados positivos.

El jefe de INTERPOL destacó el caso de Samantha Lewthwaite, conocida como la “viuda blanca” de uno de los terroristas suicidas que participaron en la serie de atentados perpetrados en Londres en julio de 2005, a la que buscan actualmente a escala internacional las autoridades kenianas por tenencia de explosivos y que utiliza varios alias relacionados con un pasaporte fraudulento y un pasaporte objeto de una declaración de robo.

El Secretario General recordó asimismo que tanto Ramzi Yousef, condenado por la planificación del atentado cometido contra el World Trade Center de Nueva York en 1993, como Milorad Ulemek, condenado por el asesinato en 2003 de Zoran Djindjic, Primer Ministro de Serbia, cometieron sus respectivos delitos tras viajar de un país a otro con la ayuda de pasaportes robados.

“Seguimos basándonos en un modelo según el cual todo el peso del control de las legiones de personas que cruzan cada día las fronteras recae en las autoridades nacionales. Un modelo en virtud del cual en demasiados países no se intenta identificar a los individuos peligrosos hasta que ya han llegado a un aeropuerto, es decir, cuando ya es, trágicamente, demasiado tarde, como la historia nos ha demostrado”, declaró Ronald Noble.

El máximo dirigente de INTERPOL señaló que, habida cuenta de que el número de personas que viajan de un país a otro por vía aérea debería pasar de 1.000 millones en 2010 a 1.950 millones en 2025, la organización policial mundial ha decidido no seguir aplicando los métodos de trabajo vigentes hasta ahora y poner en marcha un nuevo proyecto piloto, I-Checkit, que, en su opinión, revolucionará el control de pasajeros internacionales, al trasladar la primera línea defensiva más allá de los aeropuertos.

“Queremos que los peligros sean detectados por las fuerzas del orden lo más lejos posible de los mostradores de facturación, las puertas de embarque o las pistas de aterrizaje. Y deseamos que se dote al sector privado de las herramientas necesarias para ayudar a garantizar la seguridad de los viajeros”, afirmó el Sr. Noble.

En esta cumbre también se habló de que, al hacer posible la verificación de la información en las bases de datos mundiales de INTERPOL, el sistema I-Checkit permitirá a las compañías aéreas determinar, antes de proceder a la emisión de un billete, si un pasaporte ha sido objeto de una declaración de pérdida o robo. Este sistema no dará acceso a ninguna información privada, nominal o policial.

En el marco de la iniciativa I-Checkit, el titular de un pasaporte que figure como perdido o robado en la correspondiente base de datos mundial de INTERPOL no podrá comprar un billete de avión, ya que varios días antes ya se habrá descubierto la invalidez de dicho pasaporte, por ejemplo cuando su titular haya tratado de abrir una cuenta bancaria, alquilar un automóvil o registrarse en un hotel.

“A los pasajeros les cuesta entender el peligro para la seguridad que plantea una botella de agua, pero tienen muy claro por qué no quieren ir sentados al lado de un terrorista o un delincuente transnacional que ha conseguido acceder al avión gracias a un pasaporte robado que no ha sido controlado”, declaró
Ronald Noble.

“Por ello, INTERPOL considera que las compañías aéreas son las principales candidatas para empezar a probar nuevos métodos, basados en criterios racionales, que permitan proteger a todos los ciudadanos de la invisible pero peligrosa amenaza que constituyen las personas portadoras de pasaportes robados”, concluyó el Secretario General.

Además de diversos representantes del sector de la aviación de todo el mundo, entre las personalidades que asistieron a la Cumbre figuraban Olivier Jankovec, Director General de ACI Europa (sección europea del Consejo Internacional de Aeropuertos), David Trembaczowski-Ryder, Jefe de Seguridad de la Aviación de
ACI Europa, y Marjeta Jager, Directora de Coordinación de Políticas y Seguridad de la Comisión Europea.