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07 octubre 2011

INTERPOL participa en la operación COBRA, dirigida contra los delitos farmacológicos en África Occidental

UAGADUGU (Burkina Faso) – La intervención llevada a cabo en toda la región de África Occidental contra los medicamentos falsificados ha dado lugar al decomiso de al menos diez toneladas de estos productos y a la detención de más de un centenar de personas.

La operación COBRA, ejecutada entre el 26 de septiembre y el 2 de octubre, ha sido coordinada por INTERPOL. En ella han participado fuerzas policiales, autoridades reguladoras en materia de sanidad y servicios aduaneros de siete países (Burkina Faso, Camerún, Ghana, Guinea, Nigeria, Senegal y Togo), así como representantes del sector privado.

El objetivo esencial de este dispositivo era identificar, investigar y desarticular las redes dedicadas a los medicamentos falsificados e ilegales: las responsables de su venta, importación y tráfico, así como de su producción ilícita a escala local. Asimismo, se pretendía desarrollar la coordinación de los diversos sectores implicados y determinar soluciones innovadoras ante los problemas que plantean los medicamentos ilícitos en esos países.

La operación se dirigió principalmente contra mercados al aire libre y ventas ilegales e itinerantes, así como contra importadores al por mayor.

“El volumen del tráfico de medicinas falsas e ilícitas es alarmante. No es posible poner fin a este comercio de medicamentos peligrosos sin un esfuerzo colectivo de alcance internacional en el que participen todos los sectores y las partes interesadas, incluido el sector privado, que comporte la mejora de la capacidad de efectuar análisis de laboratorio”, declaró Aline Plançon, jefa de la Unidad de Falsificación de Productos Médicos y Delitos Farmacológicos de INTERPOL.

“El éxito de la operación COBRA se ha debido al esfuerzo conjunto realizado por los países y organismos participantes que han intercambiado información entre sí, con el apoyo de INTERPOL”.

“La finalidad de este tipo de operaciones es tanto asestar un golpe al comercio de medicamentos ilícitos como sensibilizar a los ciudadanos acerca de los peligros que plantean los fármacos ilegales, ya que pueden atentar contra la salud de los ciudadanos”, añadió Aline Plançon.

En el marco de esta intervención se ha prestado una atención especial a los medicamentos antipalúdicos y a los antibióticos, así como a los analgésicos utilizados en el tratamiento del cáncer, la diabetes y las enfermedades cardiacas.